Política monetaria

La deuda de los españoles aumenta hasta niveles récord

El endeudamiento global de los hogares sigue cosechando récords consecutivos. En septiembre se alcanzaron los 616.700 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España, lo que supone un crecimiento del 20,6% sobre el mismo mes del año anterior, y tres décimas más respecto a agosto de este ejercicio.

El principal causante de este espectacular aumento es el crédito para adquisición de vivienda, por el que los hogares acumulan una deuda viva de 448.000 millones de euros (dos tercios del total). Su evolución también es la más expansiva, con un fuerte aumento interanual del 24,4%, que supera incluso en una décima al 24,3% cosechado en agosto.

El crédito de la banca otorgado para el consumo de las familias también crece con fuerza aunque a ritmos menores. Concretamente, se ha elevado un 11,4% también en tasa inteanual, hasta alcanzar un saldo vivo deudor de 167.800 millones de euros, según hizo público ayer la entidad que dirige Jaime Caruana, en su boletín económico mensual. Las holgadas condiciones monetarias están sirviendo para que el resto de agentes económicos (empresas y administraciones) hagan también un uso generoso de la financiación ajena.

En el caso de las empresas no financieras su uso ha sido mucho mayor. Su deuda global llegaba en septiembre a los 749.200 millones de euros, un 18,2% más, porcentaje que destaca frente al 12,9% registrado hace sólo nueve meses.

Las administraciones públicas también aprovechan el momento aunque su situación financiera, mucho más saneada, les permite actuar con más prudencia. Su saldo deudor alcanza los 314.300 millones (en su mayoría corresponde a valores a largo plazo), con un crecimiento exiguo del 0,2%.

En total, la financiación recibida por empresas, administraciones y familias (1.680 millones) creció en septiembre por encima del 15% en tasa interanual, casi un punto porcentual más que el dato de agosto. La información provisional con que cuenta el Banco de España correspondiente al mes de octubre 'apunta a un mantenimiento de los ritmos de avance de la deuda de empresas y familias'.

Con todo, es evidente que la decisión de ayer del Banco Central Europeo (BCE) de subir los tipos de interés un cuartillo, hasta el 2,25%, tendrá cierta influencia en las decisiones de los agentes económicos, aunque dada la moderada subida de los tipos no parece que vaya a afectar en demasía. El propio Banco de España ha advertido en boletines anteriores que sólo aumentos de tipos de interés superiores a dos puntos afectarán gravemente a la demanda de vivienda de las familias, y por tanto, a la petición de créditos.

En cuanto a la coyuntura general de la economía, el Banco estima que no ha habido 'cambios sustanciales' respecto a los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que marcaban un crecimiento del PIB español del 3,5% en el tercer trimestre.

No obstante la entidad detecta una cierta moderación del consumo privado, que se trasluce en algunos indicadores como el descenso del 9% en las matriculaciones de automóviles. Los indicadores más adelantados de bienes de equipo 'apuntan también a una suave tendencia a la moderación'. En cambio, los datos de comercio exterior parece que repuntan por el mejor comportamiento relativo de las exportaciones frente a las importaciones.

La banca ablanda el acceso al crédito

De la última encuesta sobre préstamos bancarios (mes de octubre), efectuada por el Banco de España, se desprende un cambio de tendencia en el acceso al crédito. Según apunta el máximo órgano supervisor, las entidades españolas relajaron los criterios de aprobación de nuevas operaciones. Bancos y cajas de ahorro reconocieron 'haber suavizado' los mismos como consecuencia de la mayor competencia y las mejores expectativas económicas, en general.

No obstante, ha habida una cierta graduación. Las condiciones se relajaron en lo que se refiere a plazos y la relación préstamo-valor pero se endurecieron ligeramente en lo relativo a márgenes y otros gastos.

Este comportamiento expansivo en la oferta de crédito bancario y también en la demanda de los hogares, coincide con lo que se observa en el conjunto de la zona euro, si bien en el caso español se parte de niveles de crecimiento del crédito muchos más elevados que en la media comunitaria, donde apenas se alcanzan tasas de aumentos superiores al 10%.