Informe

Bruselas se suma a la ofensiva contra las cajas de ahorros

La estructura accionarial de entidades como las cajas de ahorros figura entre los grandes obstáculos para la consolidación del sector financiero europeo. Ese es el veredicto que la Comisión Europea presentará el próximo martes ante los ministros de Economía de la UE, a los que instará a actuar con carácter urgente para corregir la situación.

Las probabilidades de victoria en la larga batalla entre bancos comerciales y cajas de ahorro se inclinarán ligeramente la próxima semana hacia el primero de los bandos. El comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, presentará el martes al consejo de ministros de Economía y Finanzas de la UE que se celebra en Bruselas un informe, muy esperado por el sector, sobre las trabas que impiden las fusiones bancarias transfronterizas.

Aunque Bruselas ha tenido que suavizar el alcance del documento a la vista de la sensibilidad que suscita el debate en varios países (entre ellos, España), McCreevy no duda en enumerar los principales obstáculos para la consolidación del sector financiero.

Entre ellos figura la estructura legal que las entidades financieras adoptan en cada país en función de sus objetivos. 'Esta diversidad es un activo para la economía europea y no debe cuestionarse', contemporiza Charlie McCreevy en la carta de presentación del informe que ha remitido a los 25 ministros europeos de Economía. 'Sin embargo', añade de inmediato, 'las excesivas rigideces legales y y estructurales, así como las normas ultraprotectoras que impiden la consolidación, están penalizando a la postre a las compañías frente a sus competidores europeos o extracomunitarios'. El informe resalta, en concreto, que 'en algunos Estados miembros, ciertos tipos de entidades no pueden, de facto o, incluso, por ley, ser adquiridas por compañías que tengan una estructura legal diferente'. La afirmación resulta casi idéntica a la remitida por la Federación bancaria europea durante el proceso de consulta previo a la elaboración del informe. La Federación criticó en concreto la situación del mercado financiero español y alemán.

McCreevy reclama en su carta a los ministros un marco legal que permita a 'las compañías basar sus decisiones de mercado en un análisis económico racional y correcto'. '¿Se cumple esa condición en España?', preguntan con ironía fuentes próximas al comisario.

Las mismas fuentes reconocen que, aunque el informe no cite expresamente ni a las cajas de ahorro o los bancos públicos alemanes, ese tipo de entidades se encuentra en el punto de mira de la Comisión.

Bruselas, sin embargo, se cuida mucho de sugerir soluciones tajantes a los ministros. 'El propósito de este documento no es proponer una orientación política, sino más bien iniciar las discusiones sobre lo que debería o podría hacerse', reconoce el informe.

McCreevy se muestra mucho más concreto en cuanto a otros de los obstáculos que impiden las fusiones. 'Algunos supervisores están jugando limpio; otros, no', critica el comisario con una dureza que no pasará desapercibida al gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio. La CE pide la limitación del poder de veto de los reguladores en las fusiones transfronterizas.

McCreevy quiere firmas de 'primera división'

Las entidades bancarias que se embarcan en la adquisición de un rival de otro país suelen doblar en tamaño a la presa, mientras que las fusiones en los mercados nacionales se producen entre firmas de envergadura similar. Ahí radica una de las principales diferencias entre la consolidación transfronteriza y la nacional, según el informe sobre consolidación del sector que presentará la Comisión Europea el próximo martes. La segunda peculiaridad estriba en la escasez de operaciones transfronterizas intersectoriales (banca y seguros), un modelo de integración más habitual en el mercado nacional. La proporción de fusiones transfronterizas en banca y seguros son muy bajas (20% y 15% del total, respectivamente). Las operaciones de ese tipo llevadas a cabo en la UE entre 1999 y 2004 alcanzan un valor de 109.000 millones de euros, la mitad que en otros sectores.

Aun así, la CE reconoce que 'la reestructuración del sector en la UE no es significativamente menor que en EE UU'. Eso no impide al comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, afirmar en su carta a los ministros de Economía de la UE que 'no podemos permitirnos el status quo actual, con 25 mercados medianos compuestos por campeones de segunda división'. La CE aboga por la aparición de grandes entidades paneuropeas.