Mercados

La barrera de los 10.900 puntos detiene el impulso del Ibex

Ya no es el mejor de Europa. El vértigo de recuperar los 10.900 puntos hizo que el Ibex perdiera fuerza ayer conforme avanzaba la sesión y concluyera con un alza mínima del 0,09%. Los resultados empresariales superan las mejores previsiones, pero la cautela, sin embargo, es la nota que domina los mercados.

Una apertura por debajo del precio de cierre de la jornada anterior representa un indicio de agotamiento en los mercados y eso es lo que precisamente hizo ayer el Ibex. El selectivo español abrió cinco puntos por debajo del lunes y aunque llegó a subir un 0,65% en un par de horas, el índice se desinfló rápidamente y concluyó con un alza mínima del 0,09%. El Ibex se quedó así en 10.810,2 puntos y perdió, por un día, la primera plaza entre los grandes índices europeos en términos de revalorización anual: sube un 19,04%, frente al 19,07% que gana el Cac 40 de París.

El Ibex fue incluso de los peores de Europa en el día, ya que el Cac ganó un 0,3%, el Dax un 0,19% y el Footsie un 0,12%. La debilidad en la subida del Ibex no tuvo su reflejo en el volumen, ya que se movieron más de 4.000 millones de euros. Los mejores valores fueron Mapfre (+3,52%), Abertis (+2,39%) y Sacyr Vallehermoso (+2,16%). Las peores compañías fueron Arcelor (-2,09%), Banco Sabadell (-1,55%) y TPI (-0,7%).

'En el mercado nacional, junto a las valoraciones atractivas y el entorno de tipos bajos común a Europa, se añade el hecho de movimientos corporativos entre empresas, que siempre es positivo. Que el dinero aumente más que el papel es una buena señal', asegura Ramón Esteruelas, de ING Investment Management.

La cautela es la nota dominante en el mercado. La fabricante de aluminio Alcoa dio el lunes al cierre de mercado el pistoletazo de salida a la temporada de resultados con unos beneficios de 50 centavos por acción, frente a los 29 que esperaba el mercado. La noticia tuvo una repercusión mínima, la propia compañía no llegó a subir ni un 1%. Pesó mucho más la incertidumbre que genera la presión del petróleo en la inflación. El West Texas subió un 3,43% y alcanzó los 63,9 dólares por barril. El viernes se conocen los datos de inflación de septiembre y los sondeos del mercado arrojan una expectativa del 4,3% en tasa interanual, frente al 3,6% de agosto.

El mercado conoció además las actas de la reunión de la Fed del 20 de septiembre, en la que la autoridad expresa su preocupación sobre los precios, pero no sugiere que vaya a modificar demasiado su política monetaria. Al final el Nasdaq cedió un 0,86%, el S&P 500 cayó un 0,21% y el Dow Jones ganó el 0,14%.

La Fed ha elevado los tipos 11 veces consecutivas y los inversores temen que la presión inflacionista fuerce a la Reserva a endurecer su política monetaria. El precio del dinero está al 3,75%, la próxima reunión es en dos semanas y la siguiente, en un mes.

El panorama de tipos de interés no es mucho mejor en Europa. 'En la zona euro, la elevada liquidez y la carestía del petróleo suponen una amenaza importante al repunte de la inflación que, de materializarse, abriría las puertas a un alza de tipos por parte del BCE avanzado 2006', advierten desde Sabadell Banca Privada. La incertidumbre sobre Europa se nota en la cotización del euro, que ayer cayó un 0,55% hasta los 1,2 dólares por unidad. La moneda ha perdido casi un 1,5% en tres días.

El tirón de la industria de la energía

El sector más potente de Wall Street es, sin duda, el relacionado con la energía. La consultora Thomson Financial espera que el sector experimentará en este trimestre un promedio de crecimiento de beneficios del 71%, el más alto de todo el mercado. La situación está directamente relacionada con la escalada del precio del petróleo, que ha subido un 47% en lo que va de año.

Un cierto miedo cundió en la industria la semana pasada, cuando BP anunció que ganaría 700 millones de dólares menos de lo previsto, a consecuencia del impacto del huracán Katrina en sus instalaciones extractoras en el golfo Pérsico. Los datos del Departamento de Gestión de Recursos Minerales de EE UU reflejan que en conjunto se han dejado de producir en la región algo más de 50 millones de barriles, el 9,15% de la producción anual del golfo. Declaraciones como la de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), confirmando la capacidad de la industria para absorber la crisis ha devuelto la tranquilidad al mercado.

De hecho, el sector de petróleo y gas es el segundo mejor del año en el índice Euro Stoxx, con una revalorización del 31,06, sólo superado por la industria de recursos básicos, que acumula un alza del 33,17%.

La mejor racha de resultados en 10 años

Desde 1950 el S&P 500 sólo ha logrado otras tres rachas de al menos nueve trimestres consecutivos de beneficios creciendo a un ritmo de dos dígitos. La última ocasión fue entre el cuarto trimestre de 1992 y el mismo de 1995; en ese tiempo, el S&P ganó un 40,4%.

Si las previsiones se cumplen, el S&P 500 logrará este trimestre un aumento medio de beneficios del 16% y cerrará su noveno trimestre a dos dígitos, la subida acumulada es del 20%.

Pero buenos resultados no siempre equivale a grandes subidas bursátiles. La racha de 1987 a 1989 se saldó con un alza del 8,75% y la de 1972 a 1974, con un descenso del 4,1%.