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La Bolsa sigue como opción favorita pero con más cautela

Los gestores de fondos de inversión consideran que el entorno económico se ha complicado por el petróleoEn portadaEn portada

La renta variable sigue siendo el activo favorito de los gestores de fondos de inversión. Aunque el retorno de las vacaciones ha sorprendido a las gestoras en un momento de especial dramatismo en el entorno internacional, con el petróleo a 70 dólares, pocos gestores confiesan haber dado un giro radical en sus planteamientos de inversión para los meses venideros.

'Vemos más potencial en renta variable que en renta fija y por este motivo mantenemos nuestra apuesta por estos activos, en la esperanza de que añadan entre un 5% y un 8% adicional de rentabilidad en lo que resta de año', afirma Ana Rivero, directora de Estrategia de Santander Asset Management. Tal y como están las cosas en la economía y en los mercados, los fondos que apuesten por petroleras, por entidades financieras y por telecos tienen las mejores oportunidades a medio plazo, sin olvidar los fondos especializados en small caps (compañías de baja capitalización), ya que 'hay un elevado afán comprador sobre compañías pequeñas que va a seguir ejerciendo un influjo favorable sobre los mercados'.

A su juicio, 'no veremos caídas de precios en los bonos. El problema que hay en estos momentos en los mercados es el exceso de liquidez y ello repercute en una solidez de las cotizaciones de la renta fija, porque hay mucho dinero refugiado en ella'.

La elevada liquidez existente en el mercado condiciona las expectativas de los bonos

El crudo a 70 dólares ha marcado un punto de inflexión en la actitud de muchos

Aunque la preferencia por la renta variable sigue siendo dominante, algunos gestores han puesto un toque de cautela en sus estrategias de inversión en las últimas semanas. 'Nos hemos puesto neutrales en renta variable desde que hemos visto el precio del petróleo escalar hasta los 70 dólares', confiesa Iciar Puell, gestora de Espírito Santo. 'Creemos que este nivel de precios en el crudo marca un punto de inflexión en la economía mundial y que va a influir sobre todo en el ritmo de crecimiento económico. No tanto en la inflación como en las perspectivas de crecimiento, porque los precios de la energía más altos tienden a recortar la capacidad de gasto de los consumidores. No sólo porque los combustibles y los productos energéticos absorben más parte de la renta, sino porque la espiral de los precios energéticos se traslada a otros muchos precios de bienes y servicios. Y todo ello, al final, acabará restando capacidad de gasto a los consumidores y por lo tanto mermará el potencial de crecimiento económico y los ingresos y beneficios de las empresas. A la postre, acabará afectando a la Bolsa. De ahí que desde hace unas semanas nos hayamos posicionado en una actitud de mayor cautela, más neutrales'.

Con este panorama, la gestora de Espírito Santo considera que 'los precios máximos de la Bolsa quizás los hayamos visto ya este año'. Iciar Puell cree que con las ganancias alcanzadas en los fondos de renta variable bursátiles es para estar a la defensiva a partir de ahora y mantenerse cautos en este tipo de inversiones, aunque 'creo que hay algunas oportunidades y en Bolsa siempre hay que estar, incluso hasta con un 40% en una cartera media que apueste por fondos con valores defensivos o de alto dividendo'. Javier Muñoz, director de Inversiones de March Gestión, también considera que el entorno económico es fuente de problemas y de incertidumbre.

'Creo que hay que ser prudente con la Bolsa en la última parte del año, sobre todo en estos dos próximos meses. En Europa las Bolsas están demasiado fuertes, quizás porque están influyendo de forma positiva algunos aspectos puntuales, como la salida de la crisis de Alemania y, sobre todo, la celebración de elecciones en este país, que podrían implicar un cambio político y una dinamización de la economía'.

No obstante, Javier Muñoz observa la curva de tipos, 'muy plana', y considera que la situación actual de los tipos de interés no transmite mucho optimismo. 'Una curva tan plana quiere decir normalmente que el mercado descuenta un parón de la actividad económica. Los plazos largos están muy fuertes. Hay ahora mismo mayores riesgos de caída en el ritmo de crecimiento que en el desencadenamiento de un proceso inflacionista a causa de la subida de los precios del petróleo. Creo que los tipos de interés bajos en Europa van a mantenerse por bastante tiempo y que posiblemente en Estados Unidos se produzca una reconsideración del ritmo de aumentos de los tipos oficiales, tal y como venían elevándose en los últimos meses. Todo esto no es bueno para las Bolsas y quizás veamos recogidas de beneficios'.

En todo caso, Muñoz cree que las Bolsas cuentan con un fondo de fortaleza derivado de la salud de las compañías y de sus altas dosis de liquidez y saneamiento. Además, las pequeñas y medianas compañías son un factor de mejoría bursátil, dado el elevado interés que existe todavía en el mercado hacia este tipo de empresas.

'Somos positivos todavía en renta variable', confirma Antonio Fraile, responsable de análisis de fondos de inversión en Banco Inversis. 'Por la parte macro, la fortaleza de la economía norteamericana es indudable y los fuertes repuntes del precio del petróleo no se han trasladado al núcleo central de los precios en este país. Como segundo factor de confianza, las empresas ganan dinero y este año se prevé un crecimiento de los beneficios del 17%. Estamos largos en renta variable. No hemos cambiado en los tres últimos meses, con una ponderación superior al 60%', afirma.

'Nuestras preferencias apuntan hacia Europa sobre Estados Unidos y hacia los mercados emergentes, sobre todo China y Asia en general. Latinoamérica nos interesa menos y quizás Europa del Este, sobre todo Rusia'. En la renta fija, las opciones parecen menos interesantes.

Beatriz Barros de Lis, directora general de ACM International, una de las mayores gestoras internacionales de las que operan en España, tampoco ve muchas oportunidades en la renta fija, aunque defiende la idea de la diversificación como norma básica en una cartera de inversión de cualquier particular.

'No estamos muy positivos en renta fija ya que hay un aplanamiento de la curva de tipos que deja poco margen para obtener rentabilidades atractivas. Se podría buscar algo en los segmentos de la renta fija de menor calidad, aunque siempre con más riesgo y contando con que a estas alturas no hay muchas oportunidades'. En cambio, su opinión sobre la renta variable se mantiene alta y con un mayor atractivo que en el mundo de los bonos.

'Hay varios motivos para ser más optimista en renta variable que en fija. Primero, el hecho de que las valoraciones de las empresas están bastante bien, en especial en Japón y en mercados emergentes, en estos últimos porque, además, el contexto de menor riesgo país favorece mucho a las empresas. También hay más atractivo en Europa que en Estados Unidos. En general, hay varios mercados en los que las valoraciones presentan unos niveles por debajo de sus medios históricas. Un segundo motivo es el de la elevada rentabilidad de las compañías en términos de recursos propios, quizás con la excepción en este aspecto de Japón. Y, por último, la prima de riesgo', que se encuentra en niveles muy elevados.

'Creo que otro factor que refuerza el interés por la renta variable es la entrada en una nueva fase en la que los valores de crecimiento van a tomar el relevo alcista frente a las empresas de valor. El largo ciclo de valor está en fase terminal y el crecimiento tomará el relevo', afirma Beatriz Barros.

Acciones al alza, bonos estables y divisas volátiles, receta probable

Bolsas alcistas, bonos sostenidos y volatilidad en las divisas. Ese es el diagnóstico resumido que formula José Ramón Iturriaga, gestor de Abante Asesores. Iturriaga es la última incorporación que acaba de realizar la gestora de fondos Abante. Procedente de Gesbankinter, en donde ha desarrollado una larga trayectoria como gestor de fondos de renta variable, Iturriaga acaba de estrenarse como gestor de la firma, dedicando especial atención a un nuevo fondo de inminente lanzamiento, el Okavango Delta, un fondo de renta variable con una política de inversión más agresiva. 'El escenario de recuperación macroeconómica mundial y la ausencia de presiones inflacionistas y con Bolsas atractivas desde un punto de vista de valoración, hace que mantengamos la misma visión y la misma estrategia que en los últimos meses de cara a este tramo final del ejercicio', explica Iturriaga.

No obstante, matiza que 'en función del perfil de riesgo del inversor recomendaríamos sobreponderar renta variable frente a renta fija y activos monetarios. Hoy por hoy, la renta variable es el activo con mayor potencial de revalorización y un claro suelo por valoración'. En cuanto a la selección de opciones de inversión dentro del amplio abanico de la renta variable, Iturriaga es partidario de 'aumentar la exposición a Japón de cara al desenlace electoral y sobreponderaríamos EE UU a Europa'. 'En cuanto a sectores, continuamos apostando por el sector energético, ya que el petróleo, lejos de bajar, tiene pinta de continuar con su carrera alcista. En materia de divisas, pensamos que el mejor momento de la economía norteamericana y el diferencial positivo de los tipos de interés a corto plazo debería continuar favoreciendo a la divisa norteamericana frente al euro'.