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CincoSentidos

El público español celebra el éxito del cine argentino

El estreno en octubre de 1992 de la película argentina Un lugar en el mundo fue para el periodista Juan Carlos González Acevedo (Barcelona, 1967) un descubrimiento. 'Me encantó, se convirtió en mi película fetiche, a la vez que me permitió descubrir que en Argentina había muy buen cine', explica. Desde entonces la ha visto diez o doce veces, 'no muchas, para el tiempo que hace que se estrenó', considera, y entre visionado y visionado ha seguido minuciosamente todos los movimientos de Federico Luppi, de Adolfo Aristarain (protagonista y director de la película respectivamente), y de cualquier profesional vinculado al cine argentino, lo que le ha convertido en un experto en el tema.

González ha volcado toda su pasión en Che, qué bueno que vinisteis (Editorial Diéresis). El libro es una forma de celebrar el encuentro entre el cine argentino y el público español que se produjo, como él mismo explica, a partir de los estrenos de Nueve reinas y El hijo de la novia en 2001, ambas protagonizadas por Ricardo Darín. 'Desde Un lugar en el mundo hasta el estreno de estas dos películas hay algún éxito puntual como Martín Hache (1997), pero sin continuidad, se puede decir que es a partir de estos dos títulos cuando los espectadores empiezan a buscar entre la cartelera historias que vinieran del otro lado del charco', cuenta.

La crisis económica y social que vivió el país suramericano a partir de 2001 y que culminó con el decreto del corralito contribuyó, a su juicio, a que los españoles volvieran los ojos al cine que se hacía en aquel país. Pero a González casi le molesta que se pueda relacionar el éxito de las películas argentinas con la crisis social y económica que han atravesado (y todavía están atravesando) sus profesionales. 'Es un poco injusto, es un titular fácil, hay que recordar que hay muchísimas escuelas en las que se están formando 10.000 profesionales. Lo que no se puede negar es que la crisis les ha ofrecido un campo temático enorme, como también lo haría una guerra'.

'Relacionar el éxito del cine argentino con la crisis es un poco injusto'

Hablar de cine es hablar de nombres propios. Para poner rostro a la historia, González ha incluido en el libro las entrevistas a seis conocidos actores, cinco afincados en España: Cecilia Roth, Leonardo Sbaraglia, Héctor Alterio, Miguel Ángel Solà y Federico Luppi, y uno que, aunque sigue viviendo allí, fue pieza clave al protagonizar las dos películas que provocaron el boom: Ricardo Darín. González las planteó en un principio como 'historias de cine', pero han acabado siendo 'historias muy personales y también del propio país'. Uno de los actores entrevistados, Federico Luppi, es también el autor del prólogo del libro.

¿Y a partir de ahora qué? El boom dejará sin duda una presencia 'normalizada' del cine argentino en España. 'Quedará un poso y cada año pasarán por la cartelera entre catorce y veinte películas con toda normalidad', explica González. En 2002 se estrenaron 17 títulos, en 2003, 11 y el año pasado, 15.

Che, qué bueno que vinisteis se completa con tres capítulos que contienen fichas de películas. El primero repasa las que cinco de los seis actores (todos menos Darín) han rodado aquí. El segundo, las cintas argentinas estrenadas en nuestras pantallas entre los años 1974 y 1996, y el tercero, las llegadas a partir de ese año.

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