Pensiones

Los planes garantizados baten en rentabilidad al resto de categorías

Los planes de pensiones garantizados han tomado la delantera. Sus rentabilidades medias baten a la del resto de las familias del sistema individual en un plazo de tres y cinco años, con ganancias medias superiores al 5% anual. Estos fondos se han beneficiado de la positiva evolución de la renta fija a largo plazo en los últimos años.

Tantas veces criticados y al final resulta que son los más rentables. Los planes de pensiones garantizados se han erigido en los vehículos de ahorro para la jubilación más rentables en los últimos tres y cinco años, según los datos de Inverco, la asociación del sector, correspondientes al 30 de abril de 2005. Se trata del vehículo por el que han apostado las principales redes bancarias en los últimos años para canalizar el ahorro de sus clientes.

La ganancia media anualizada de esta familia en los últimos tres años asciende al 5,69%, mientras que en un horizonte más amplio, de cinco años, la rentabilidad alcanza el 5,77%. Frente a estas cifras, la rentabilidad media ponderada de todo el sistema individual se sitúa en el 1,46% en tres años, mientras que arroja unas pérdidas del 0,29% en cinco.

'A lo largo de los últimos años se ha visto una significativa reducción de la rentabilidad de todos los tramos de la curva de tipos de interés, que se ha reflejado en una importante revalorización de todos los fondos de pensiones que han invertido en activos de renta fija', explica Ernesto moreno, director de inversiones de VidaCaixa, gestora de planes del Grupo Caifor. El PlanCaixa Invest 4, producto garantizado que gestiona este grupo, es el más rentable dentro de su categoría en los últimos 12 meses, con una rentabilidad del 15,37%.

Los planes garantizados ganan más que los fondos de inversión porque invierten en deuda a más largo plazo

En este periodo, los planes garantizados mantienen su óptima evolución (5,69%), si bien son los planes de renta variable pura los que encabezan las rentabilidades, con un 5,57% de media.

La cartera de un plan garantizado -también de un fondo de inversión- se compone en más de un 90% en por activos de renta fija a largo plazo que garantizan el capital invertido. El resto es un pequeño porcentaje que se destina a una opción sobre una acción -cuando el plan es de renta variable-, para lograr la garantía de revalorización adicional.

El hecho de que los tipos de los bonos hayan caído en los últimos tres años y que los índices de Bolsa hayan repuntado en los últimos dos explica que estos fondos se hayan comportado mejor que los de renta fija y renta variable puros. Han recogido el repunte de ambos mercados. 'Que los garantizados sean buenos o malos depende del mercado. Muchos de estos fondos están ligados índices de renta variable', explica Lara Marín, de BBVA Gestión.

'En general los fondos de renta fija suelen tener un objetivo de duración de entorno a tres años, muy por debajo de lo habitual en un fondo con garantía. Por ello, los fondos sin garantía han experimentado una menor rentabilidad', añade Moreno.

Esto explica la evolución de los planes garantizados sea mejor incluso que la de los fondos de inversión con garantía, que tan sólo ganan un 3,16% en los últimos 12 meses, según Inverco. Al fin y al cabo, la duración de los bonos en cartera es mucho mayor en los planes garantizados, con un periodo entre 10 y 20 años, frente a la de los fondos, que no suelen superar los tres años.

Ernesto Moreno matiza la relevancia de las cifras: 'Cabe recordar y reforzar la idea de que la volatilidad de los fondos garantizados es mucho mayor y que su finalidad es pagar la garantía al vencimiento. Por lo tanto, lo que ocurra en el periodo intermedio no es un indicador relevante puesto que lo que cuenta es la garantía ofrecida por el plan a la fecha del vencimiento.'

Fondos: Nace una nueva generación de planes que garantizan el capital

Frente al fondo garantizado tradicional ha nacido una nueva generación de planes de pensiones que, aún garantizando el capital aportado, se gestionan de manera diferente, mucho más activa.

Los primeros, los tradicionales, componen su cartera con renta fija en su mayor parte y una opción sobre una acción que aporta la rentabilidad garantizada adicional.

Los nuevos planes, como la gama Protección que lanzó en 2003 BBVA, tienen una cartera distribuida entre activos de renta fija y renta variable, que será más agresiva cuanto mayor sea el plazo para el vencimiento del plan, entre cinco y 20 años.

La gestión es activa, se compran o se venden activos en función de las perspectivas del gestor, y cada tres meses, si se ha producido una revalorización del valor liquidativo, la ganancia se consolida.

Deuda: La demanda de bonos a largo plazo aumenta con la nueva legislación

La nueva legislación sobre fondos de pensiones que está desarrollándose en Europa y Estados Unidos ha renovado el interés de los gestores por las emisiones de deuda a largo plazo. Los cambios legislativos exigen un equilibrio en los fondos entre el activo y el pasivo, es decir entre las aportaciones y las prestaciones. 'Había un desequilibrio entre el activo y las prestaciones', explica Luis Vadillo, analista de Mercer Investment Consulting. 'Ahora los fondos de pensiones demandan más bonos a largo plazo que se adaptan al periodo de duración del plan para poder cuadrar las prestaciones en el momento de la jubilación.'

Paralelamente, Gobiernos como el francés o el británico han comenzado a emitir bonos a 50 años, que están recibiendo una muy buena acogida por parte de los fondos de pensiones. EE UU estudia también volver a emitir bonos a 30 años.