Buen gobierno

El relevo en la cúpula ha costado 40 millones a Repsol

La restructuración del organigrama de Repsol realizada por Antonio Brufau desde su llegada a la presidencia el pasado otoño se ha saldado con un coste de casi 40 millones, de los cuales 19,55 correspondieron a los 26 directivos que abandonaron la compañía en los meses siguientes a la salida del ex presidente Alfonso Cortina.

Los profundos cambios organizativos que se produjeron en Repsol tras la llegada de Antonio Brufau a la presidencia el pasado mes de noviembre han tenido un coste en concepto de indemnizaciones de 39,778 millones. De esta cifra, 20,222 millones correspondieron al presidente saliente, Alfonso Cortina, que hoy ocupa la presidencia de Inmobiliaria Colonial.

Además de la cantidad cobrada por Cortina, Repsol pagó otros 19,56 millones a los 26 directivos que abandonaron la petrolera tras la llegada de Brufau. Según el informe anual de gobierno corporativo que Repsol ha remitido a la CNMV, 'las indemnizaciones percibidas por el personal directivo de la compañía que ha cesado en sus funciones han ascendido a 2,187 millones, cantidad que incluye lo recibido en concepto de premio de permanencia'. Además, añade el informe, 'se ha dotado una provisión de 17,369 millones para la cobertura de las indemnizaciones por bajas de personal directivo comunicadas en el ejercicio 2004 y realizadas en el primer trimestre de 2005'.

Con la llegada de Brufau a Repsol, sólo salió de forma inmediata su antecesor. Sin embargo, tras unos meses de calma, el 14 de enero, el grupo comunicó una gran reorganización que afectó a 54 directivos de primer y segundo nivel, de los cuales, 20 se prejubilaron; seis fueron despedidos y, el resto cambió de puesto. Buena parte de los cargos fueron amortizados en aras de una mayor agilidad de funcionamiento.

REPSOL 11,90 0,55%

Además de su indemnización, Cortina cobró una compensación por la anulación de su programa de incentivos que, unida al sueldo e incentivos del año (dejó la compañía en noviembre), supuso otros 4,314 millones. Si además se suman las dietas del consejo de la sociedad, el total cobrado en el año es de 24,86 millones.

Antonio Brufau cobró 163.000 euros de salario en el mes largo que ocupó la presidencia y dietas de 568.000 euros en la petrolera, Gas Natural y Enagás en todo el año. Según el informe, Brufau no goza 'hasta la fecha' de ningún programa de incentivos.

El ex consejero delegado, Ramón Blanco, percibió 2,19 millones en 2004. Su indemnización por el cese no ha trascendido. Blanco fue nombrado en enero consejero de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), en la que Repsol tiene un 25% del capital, y se perfiló como sustituto del presidente, Miguel Boyer.

Razones empresariales

Sin embargo, esta misma semana ha dejado dicho consejo para dar paso a un hombre de confianza de Brufau, José Luis López de Silanes, hasta ahora responsable del negocio eléctrico de Gas Natural.

Precisamente, el presidente de Repsol atribuyó ayer a razones 'puramente empresariales y de relevo generacional' la sustitución de Miguel Boyer por López de Silanes en el operador de oleoductos.

La retribución del consejo de la compañía (sin indemnizaciones) creció el 10,8%, hasta los 10,74 millones.

Brufau cobra menos

Aunque del informe de gobierno corporativo de Repsol no se puede extrapolar su remuneración anual (en 2004 no estuvo incluido en planes de incentivos), el salario de Brufau es un tercio inferior al de Alfonso Cortina, según la compañía.

El consejo vigilará más las reservas

El consejo de administración de Repsol quiere reforzar sus funciones de supervisión de las reservas de hidrocarburos. Así, en su reunión del miércoles, el máximo órgano de dirección de la petrolera aprobó una modificación del reglamento para que la Comisión de Auditoría y Control asuma nuevas funciones, entre las que destaca, 'la de supervisar el eficaz funcionamiento de los procedimientos de registro y control interno en la medición y valoración de las reservas de hidrocarburos', según un comunicado oficial. Este cambio se propondrá a la junta general de accionistas que se celebrará el próximo 31 de mayo.

El objetivo de esta medida es que la inclusión de las reservas en la información periódica de Repsol se haga de forma acorde en todo momento 'con los estándares del sector y la normativa aplicable'.

Esta medida se adopta después de que la crisis que afectó a la petrolera angloholandesa Shell el año pasado, que le costó el puesto a su presidente, Philip Watts, y una multa de 120 millones de dólares al grupo, impuesta por la Comisión de Intercambio y Seguridad de Estados Unidos.