Inversiones

El 3% del capital riesgo español se invierte en 'start-up' tecnológicas

Los fondos de capital riesgo vuelven a atreverse con las compañías tecnológicas. Al menos en Europa, la situación es similar a la de hace cuatro años, antes del estallido de la burbuja. En España el panorama depende de quien lo valore. Para algunos es incluso mejor, porque hace cinco años no había capital público dispuesto a invertir en las start-up del sector.

Tanto en Europa como en España se puede decir que la inversión de los fondos de capital riesgo en tecnológicas ha vuelto al nivel anterior a la burbuja, pero decir eso de España no es decir gran cosa'. Así matiza Javier Echarri, secretario general de la Asociación Europea de Capital Riesgo (EVCA, en sus siglas en inglés), el panorama de inversión en las start-up españolas. A su juicio, la investigación teórica que se da en el marco de las universidades es muy buena, 'hay muchísimo talento'. La buena salud de la investigación universitaria puede resultar sorprendente si se tiene en cuenta el porcentaje del PIB que España está destinando a la I+D, de alrededor del 1%. 'En ese sentido es cierto que nos estamos beneficiando de muchos investigadores formados fuera que han vuelto con ideas muy potentes'.

Echarri asegura, además, que en Europa en la actualidad no falta capital para invertir. Si hay buenas ideas y capital dispuesto a entrar en los accionariados, ¿por qué únicamente el 3% de todo el capital riesgo invertido en España a lo largo de 2003 fue a parar a empresas en estado inicial o starts-up?

Echarri considera que es por la falta 'del tejido o los métodos que permitan convertir esa buena teoría en un proyecto empresarial atractivo para los inversores'. Otro punto que falla es la cultura empresarial. 'Aquí no se perdona un fracaso, con una empresa fallida a tus espaldas no puedes ir a ningún sitio a pedir dinero, en EE UU esto no ocurre'. El nivel de inversiones en empresas en estadios iniciales es bajo en España, pero la situación en Europa, con un porcentaje del 7%, aunque sobre un mayor volumen, es similar.

Christian Fernández, director del fondo de capital riesgo Barcelona Empren, participado por el Ayuntamiento de Barcelona, considera que la situación actual es buena 'sobre todo si tenemos en cuenta que hace siete años no había ni una sola inversión de capital público en estos proyectos'. A su juicio, el boom no afectó demasiado a un sector que todavía no estaba desarrollado.

Fernández coincide con Echarri en que falla el proceso de sacar las empresas de las universidades. 'Faltan buenos gestores de tecnología, porque el emprendedor no suele gestionar'.

Fondos de capital riesgo como el de Barcelona Empren suele destinar a sus proyectos entre 300.000 y 500.000 euros. Las grandes compañías internacionales del sector invierten a partir de ocho millones. 'Necesitamos compañías de capital riesgo que trabajen entre esas dos cantidades, es difícil encontrar inversores de tamaño medio, dispuestos a invertir cantidades que oscilen entre el 0,5 y 8 millones', explica Fernández.

'En China todavía es necesario el intermediario'

Herman Daems, presidente de la Asociación Europea de Capital Riesgo, ha llegado a la IX Conferencia sobre Inversión Tecnológica organizada por la entidad desde el miércoles y hasta hoy en Barcelona con un mensaje claro: el futuro de la inversión tecnológica en Europa es muy bueno. Daems asegura que ve signos que hacen pensar en un futuro esperanzador. 'El nivel de inversión en Europa en 2003 alcanzó casi el de 1999. Se puede decir, incluso, que la recuperación ha llegado antes a Europa que a EE UU. Tenemos buenas expectativas de crecimiento económico y eso proporcionará un marco más estable y oportunidades más interesantes'. Daems quiere hacer hincapié en la oportunidad que significa el mercado chino para las empresas del sector. 'Estoy viajando continuamente a China y cada vez que voy me sorprendo del dinamismo de la sociedad', pero matiza que quizá todavía haya que esperar un tiempo. 'Es un gran mercado, una gran oportunidad que está ahí, pero la economía china todavía no es el escenario propicio para el esquema de trabajo de una sociedad de capital riesgo, que llega, invierte y pasado un tiempo quiere salir, es necesario trabajar con intermediarios'.

A pesar de los buenos augurios para el sector tecnológico, las inversiones europeas destinadas a empresas en estado de desarrollo significan el 7% del total de las inversiones.

El sector del capital riesgo en España no puede compararse con el europeo ni en volumen ni en nivel de internacionalización, que es escaso. Las compañías españolas invirtieron 1.300 millones de euros a lo largo del año 2003, pero en esta cifra están incluidas desde las operaciones más pequeñas hasta el desembarco de La Caixa en el accionariado de la cadena catalana de distribución Caprabo.

Acostumbrados a convivir con el fracaso

Entre un 25% y un 30% de las empresas en las que invierte un fondo de capital riesgo acaba en fracaso, entendido éste como la pérdida de todo el dinero invertido o no recuperarlo hasta un plazo de siete años.

Javier Echarri, secretario de la Asociación Europea de Capital Riesgo, asegura que de cada diez inversiones en el sector de las tecnologías 'únicamente una o dos son realmente buenas y son las que te permiten compensar los fracasos y salvan la rentabilidad del fondo', que suele oscilar entre el 10% y el 15%. El 50% de las inversiones de las firmas de capital riesgo se destinan a operaciones de management buy out, que es entrar en el accionario de empresas que ya funcionan junto a su equipo directivo y sin el riesgo de una start-up.

Christian Fernández, director del fondo de capital riesgo Barcelona Empren, explica que la gestión de un fondo tecnológico 'es un trabajo de agricultor no de cazador, como podía parecer durante el boom, hay que sembrar la semilla, regar, esperar y recoger'.