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A la hora de adelgazar, mejor ser un hombre

Aunque esA titánica lucha contra la báscula y el cinturón parezca indicarle lo contrario, sepa que a la hora de adelgazar, ser hombre es una ventaja. Los hombres adelgazan más rápido y de forma más constante. Sus hormonas no sufren revoluciones periódicas. Sus cuerpos retienen menos líquidos. Su pérdida de peso depende mucho menos de los altibajos emocionales. Y el 53% menos de serotonina que contiene su organismo evita que se pongan de mal humor.

'Si eres hombre, tienes que saber que estás de suerte', resume la doctora Marta Garaulet, profesora de fisiología de la Universidad de Murcia y autora del libro Pierde peso sin perder la cabeza, editado por Editec @ Red. Garaulet, doctora en farmacia y máster en Salud Pública por Harvard, es autora de una dieta que contempla específicamente las necesidades dietéticas de los hombres, separadas de las de las mujeres y las de los niños.

El método Garaulet sostiene que el exceso de peso en el caso de los hombres se debe en su mayor parte a la falta de organización de las comidas, al tamaño de las raciones y al estilo de vida social. También el estrés y el abuso del alcohol explican muchos de los casos de sobrepeso masculino. 'La pérdida de peso en el hombre depende únicamente de su capacidad de organización en las comidas y del ejercicio físico', señala Garaulet.

Sin embargo, frente a la facilidad para adelgazar, la gran asignatura del hombre es mantenerse. 'A lo largo de mi vida en el tratamiento de la obesidad me he encontrado con hombres capaces de alcanzar grandes éxitos profesionales, pero incapaces de mantenerse tras haber adelgazado', explica. Las investigaciones realizadas por esta especialista concluyen que los hombres demuestran una gran fuerza de voluntad a la hora de enfrentarse a una dieta, pero pierden estrepitosamente la batalla cuando se trata de mantener el peso alcanzado. 'Solamente un 30% de los hombres que alcanzan su peso saludable lo mantienen un año después de alcanzar su meta, frente a un 60% de las mujeres', advierte la doctora. Su método, basado en la dieta mediterránea, desmitifica las heroicidades, destierra las grandes metas, arrincona los objetivos difíciles y arremete contra las actitudes extremas. 'Es cierto que el camino no es fácil, pero es que muchas veces nos empeñamos en llenarlo de dificultades'.

Entre las explicaciones sobre el sobrepeso que analiza en su libro destaca el de la barriga masculina. Según Garaulet, existen dos tipo de barriga en el hombre: la dura y prominente y la formada por numerosos michelines. 'La primera es la más perjudicial desde el punto de vista de la salud, ya que se asocia con el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes', advierte.

El exceso de peso en el hombre se debe en muchos casos a la falta de organización de las comidas y al tamaño de las raciones

Comer de todo, pero en ciertas cantidades

El método Garaulet sostiene que una alimentación equilibrada implica comer diariamente alimentos de seis grupos básicos: leche, grasas, proteínas, verduras, pan y fruta. La clave está en ingerir ciertas cantidades de cada grupo y hacerlo en función de las características de la persona que quiere adelgazar: hombre, mujer o niño.

En el caso de los hombres, Garaulet aconseja ingerir diariamente tres raciones del grupo de la leche (leche desnatada, yogur desnatado y queso fresco). Las raciones son de distinto tamaño según el alimento (en el caso de la leche, una taza es una ración; en el del yogur, una unidad). En el grupo de las grasas, las raciones diarias también son tres: aceite de oliva (1 cucharada sopera es una ración), mayonesa light (dos cucharadas) o aceitunas (seis son una ración). El tercer grupo -las proteínas- incluye seis raciones diarias a elegir entre alimentos tan variados como la carne (30 gramos, una ración), el pescado (30 gramos), los huevos (una unidad, una ración) o las gambas (seis unidades son una ración). En cuanto a las verduras, el número de raciones mínima es de tres, pero no existe un máximo, ya que pueden consumirse en la cantidad que se quiera. El grupo del pan incluye cinco raciones diarias: patatas (90 gramos es una ración), arroz o pasta (una taza son dos raciones). En cuanto a la fruta, las raciones son tres al día.