EDITORIAL

Gobernar no es aplazar

La propuesta del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, para que la aplicación del nuevo sistema de financiación autonómica se aplace a la siguiente legislatura invita a la perplejidad. Gobernar es actuar, y no parece apropiado iniciar un mandato con propuestas de aplazamiento. Cierto es que el calendario de las reformas institucionales está cargado. También que antes de negociar fondos y cuantías es necesario completar el marco de las transferencias dentro de las reformas previstas en los estatutos de autonomía. Cuatro años se antoja un plazo suficiente para establecer 'principios y criterios de reparto', pero también para su 'traducción en dinero contante y sonante '. La revisión del actual sistema de financiación forma parte del acuerdo de legislatura del tripartito catalán. Por eso puede ser el primer roce serio del Gobierno y la Generalitat de Maragall. De cómo se resuelva dependerán muchas cosas en la presente legislatura.