Estudio

Los consejos requieren más tiempo en Estados Unidos que en Europa

Una de las confesiones más llamativas de las hechas en el Congreso por Jeff Skilling, ex consejero delegado de Enron, y las escasas declaraciones de su presidente Ken Lay es que no recuerdan o no saben de lo que se hablaba en el consejo. El revulsivo que ha supuesto la explosión de este caso, que ha marcado un antes y un después en la gestión del gobierno corporativo, se traduce entre otras cosas en una mayor dedicación de los consejos de administración que, según el estudio de la consultora Pricewaterhousecoopers ha mejorado más en EE UU que al otro lado del océano.

'Los consejos en Europa y EE UU están trabajando mucho más para ponerse al día con el incremento de trabajo que demanda la nueva regulación (en Estados Unidos la ley Sarbanes Oxley)', comenta David Phillips especialista de PwC en gobierno corporativo. Para Phillips, los consejos de las empresas europeas, especialmente las que cotizan en las bolsas estadounidenses deben tener en cuenta que esta ley les obliga también a nuevos requisitos.

Los que también han aumentado las horas de trabajo en 2003 son los comités de auditoría, el 44% de los europeos y el 68% de los americanos han echado más horas y esfuerzo para, de nuevo, cumplir con las normas emanadas del Congreso de EE UU. A pesar de que las condiciones de trabajo se han endurecido desde el punto de vista de la responsabilidad, sólo el 17% de los europeos y el 18% de los estadounidenses han tenido alguna dificultad para encontrar candidatos a ocupar puestos en los consejos de administración, aunque el 28% de los consejos europeos no han tenido necesidad de incorporar a nadie a esta mesa. Ser consejero sigue siendo un trabajo que compensa. A pesar de las quejas que se oyeron, sobre todo mientras se discutía el alcance de la ley Sarbanes Oxley por el incremento de la responsabilidades, sólo el 7% de las empresas consultadas en Europa y el 1% de las estadounidenses afirman que han tenido problemas para retener a sus consejeros más valorados.

Curiosamente el puesto de consejero delegado despierta más dudas en sus titulares según un estudio de Burson Marsteller que muestra como en 2003, el 73% de éstos en EE UU han considerado dejar la empresa. Es un 35% más que en 2000, un año antes de que empezaran a explotar los casos de irresponsabilidad en el gobierno de las empresas. Un problema adicional que destaca el estudio de Burson es que todavía hay un alto porcentaje de altos ejecutivos que no aceptarían el puesto en el vértice de la empresa, un 35%. Aunque el año anterior el 54% estaban dispuestos a dejar pasar la oportunidad. Antes de que Enron se convirtiera en el símbolo que es, la media que contestaba que no a esta promoción era sólo del 27%.

Para Leslie Gaines-Ross, experta en reputación de Burson-Marsteller, el resultado no es sorprendente. 'La creciente impaciencia del mundo de los negocios moderno deja poco tiempo a los consejeros delegados para dotarse de credibilidad y reputación mientras a ellos se les analiza con lupa diariamente a ellos'. Quien quiera acceder a estos puestos necesita una alta dosis de autoconfianza y de humildad para perseverar, dice Gaines Ross en el estudio.

Salarios: Adiós a la crisis

¦bull; El 20% de los consejos en ambos continentes ha decidido decir adiós a la crisis que ha afectado a salarios y bonos y han decidido subir el sueldo a sus consejeros durante el año 2003.

¦bull; Para 2004 se prevé que el 11% de las empresas europeas sigan con esta tendencia y se mejoren las compensaciones una media del 10,4%. En EE UU serán el 10% las que se apunten un incremento de los sueldos del consejo.