Vivienda

Los extranjeros tienen 1,7millones de casas, 500.000 adquiridas en el boom

La demanda de vivienda no sólo ha sido fuerte entre los españoles durante los últimos cinco años, sino que también los extranjeros han optado por invertir en inmuebles. Las cifras que maneja el sector estiman que el parque de casas de extranjeros asciende ahora a 1, 7 millones, de las que aproximadamente medio millón han sido adquiridas desde 1998.

La demanda de vivienda secundaria es tenida en cuenta cada vez más a la hora de analizar por qué a pesar del aumento espectacular en la construcción de nuevos pisos la oferta sigue comprándose prácticamente en su totalidad.

Según un estudio elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) , la compra de este tipo de inmuebles explica hasta el 52% del incremento de la demanda total registrada el pasado año y el 55% de la de este año.

Es decir, que frente a los compradores de vivienda para ser utilizada como residencia habitual, que fueron mayoritariamente los que explicaron el aumento de ventas al principio del actual boom inmobiliario ( 19982001) ; ahora las segundas residencias cada vez cobran más protagonismo en el sector.

De hecho, según las cifras manejadas por el Instituto Nacional de Estadística y el Banco de España, en la última década el parque de viviendas no principales ha mostrado un incremento de 1,5 millones de unidades, situándose el stock en 7, 2 millones este año.

Así, los expertos coinciden en que del total de casas nuevas que se venden al año ( que ya desde el año 2001 supera la barrera de las 500.000) , unas 100.000 estarían siendo adquiridas por extranjeros, que no necesariamente son viviendas secundarias, ya que un amplio porcentaje de estos compradores se quedan a vivir permanentemente en España.

Los analistas sostienen que este segmento del mercado inmobiliario es un buen termómetro de lo que ocurre en cada momento en la economía, ya que la demanda de vivienda secundaria se encuentra relativamente más influida por condicionantes de tipo económico y financiero, que la demanda de casas principales, que responde básicamente a factores sociodemográficos.

En este sentido, la ampliación del diferencial de rentabilidad de la vivienda ( que ha superado con creces el 20% en algunas zonas) frente a activos alternativos ha apuntalado la demanda de residencias no principales.

Así, a pesar de que no existen estadísticas oficiales sobre cuántos extranjeros adquieren cada año viviendas en España, sí se ha detectado que se ha incrementado muy notablemente en los últimos años el número de turistas foráneos que optan por la oferta residencial no reglada.

Este colectivo se decanta por alojarse en casas de su propiedad o de familiares, un grupo que ha pasado de poco más de cinco millones en 1997 a casi 10 en 2002.

Conscientes de la importancia de este nicho de mercado, los promotores ya trabajan con estudios que han calculado la demanda de vivienda secundaria extranjera

que se registrará hasta el año 2008.

Teniendo en cuenta estos cambios en los hábitos turísticos, AFI calcula que la demanda anual de vivienda secundaria por parte de extranjeros se situará en unas 83.000 casas hasta 2008, año en el que habrá más de dos millones de viviendas en España cuyos propietarios serán extranjeros. Por nacionalidades, el mercado más importante es el británico, que representa el 12% de los turistas extranjeros que se alojaron en vivienda de su propiedad este año; seguido del alemán, con el 10% , y el holandés y el portugués, con un 5% , respectivamente.

Los inmigrantes compran al séptimo año

En las grandes capitales cada vez se detecta un mayor protagonismo de los inmigrantes como compradores de vivienda y los promotores así lo confirman. Estudios recientes creen que el tiempo medio entre la llegada del inmigrante y su acceso a la vivienda es de siete años, si bien un significativo porcentaje no sigue esta pauta o bien porque regresa a su país o no consolida su situación económica en ese plazo. Teniendo en cuenta que España pasa a ser considerada como un país de inmigrantes en la segunda mitad de los noventa, ahora se estarían cumpliendo los siete años de los primeros grupos que llegaron, por lo que las previsiones de demanda de este colectivo son muy esperanzadoras. Los expertos no esperan que se produzca un brusco descenso de la demanda global de vivienda hasta 2008, sino que ésta se sitúe en 500.000 casas al año.