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Superar el estrés en 18 horas

Cuando se buscan en Internet remedios contra el estrés aparecen técnicas variopintas de relajación, pero pocos tratamientos que aborden el problema en su conjunto. Sabedora de esta deficiencia, Victoria Cadarso ha puesto en marcha un programa integral. Los directivos son su mercado potencial.

'Lo primero que hacemos es explicar qué es el estrés y enseñamos a tomar conciencia de que se está estresado', declara Cadarso. Lo siguiente es conseguir que se cambie la percepción del peligro que produce la ansiedad y, en definitiva, el estrés.

Este es el primer paso. Luego, en nueve sesiones de dos horas (18 en total) se van desgranando todos los factores que inciden en el estrés y se enseñan técnicas para contrarrestarlas. Y distintas herramientas para que cada persona aprenda a relajarse. 'Cada uno es de una manera y lo que es bueno para uno no lo es para otro. Hay gente a la que no le gusta hablar y en cambio a otros no les gusta que les toquen'.

La pretensión es prevenir. 'En EE UU, Gran Bretaña o Alemania hay más gabinetes como el nuestro que tienen un componente preventivo. Incluso lo pagan las empresas', declara. En España la situación es diferente, pues, como reconoce Cadarso, una buena parte de sus clientes no busca prevenir, lo que ansía es curarse.

La psicóloga reconoce que el programa servirá a los que se conciencien de que puede serles útil. 'Cada vez más gente piensa en modificar su estilo de vida para reducir su estrés'. Ella misma dejó un cargo de directora general para ejercer la psicología.

Qué es el estrés

El estrés es una respuesta del organismo ante un peligro percibido (real o no), en palabras de Victoria Cadarso. El organismo se prepara como si fuera a atacar o ser atacado; en definitiva, para un cambio. Segrega adrenalina; la sangre pasa del cerebro a los músculos, el corazón bombea más deprisa o las pupilas se dilatan. Pero tras el estímulo, el cuerpo se relaja. Esta situación no es en sí misma negativa. El problema surge cuando la percepción de amenaza no desaparece y el cuerpo no se relaja. Entonces llega el estrés dañino.

Alimentos no aptos

Mucho se ha dicho de alimentos que producen estrés. En el curso antiestrés se dedica una parte a la nutrición impartida por un especialista. La fast food (comida rápida) y el poco tiempo para comer son desencadenantes claros. Masticar mucho ayuda a la digestión. Eso en cuanto a costumbres. Sobre alimentos, son malos los aceites fritos por su carga de polisaturados, los productos con conservantes y colorantes, los dulces, el exceso de carne por su efecto acidulante y los excitantes: café, alcohol y tabaco.

En el lado contrario, son beneficiosos los cereales, las verduras y las frutas. Pero eso sí, que sean de temporada. El cuerpo es sabio y está adaptado y habituado a determinados alimentos.

Así, en invierno comidas calientes, y en verano, cosas refrescantes. La lechuga, tan saludable en verano, no es buena en invierno, pues produce un exceso de humedad que puede desencadenar catarros.

Relajación muscular

Las técnicas de relajación progresiva se recomiendan como sustitutos de los ansiolíticos. La relajación de los músculos reduce el pulso cardiaco, la tensión arterial y reduce la velocidad de la respiración. Si hay tensión muscular, se genera ansiedad. La técnica consiste en ir tensando grupos de músculos durante 5 o 10 segundos para relajarlos posteriormente durante 20 o 30 segundos. Primero las manos, y luego bíceps, frente, ojos, boca, cabeza, hombros, pulmones, estómago, nalgas y muslos, y piernas y pies.

Factores clave

1. Conocer el estrés. El primer paso para superarlo es saber cómo se manifiesta y cómo prevenirlo.

2. Modelo energético. Afrontar de forma conjunta los distintos factores que intervienen (técnicas de relajación progresiva).

3. Factores mentales. Contención de las preocupaciones, definición de los objetivos y formación de pensamiento positivo (técnicas de meditación).

4. Factores emocionales. Manejar la ansiedad, el miedo, las fobias, la rabia, el enfado (ejercicios de respiración).

5. Factores físicos. Tensiones físicas, insomnio, problemas inumnitarios, cardiovasculares o sexuales (ejercicios de visualización interna).

6. Factores espirituales. Valores que guían tu vida (técnicas de elevación de conciencia).

7. Nutricionales. Alimentos antiestrés y perjudiciales, como los excitantes.

8. Ejercicio físico. Elegir el mejor deporte. Caminar, nadar o tai-chi.