Ingeniería

Los pedidos a Alstom se desploman por la desconfianza sobre su futuro

El nivel de pedidos de Alstom se hundió en el segundo trimestre de su ejercicio fiscal hasta situarse en el entorno de los 3.000 millones de euros, según se desprende de las cifras comunicadas ayer por la firma francesa de ingeniería ante la Comisión del Mercado de Valores de EE UU (SEC, por sus siglas en inglés).

La caída de pedidos había sido del 29% en el primer trimestre fiscal, hasta 4.035 millones. Pero según la nueva información, se ha agravado en los meses de julio, agosto y septiembre, coincidiendo con el punto álgido de la crisis de la empresa.

'En vista de las difíciles condiciones de mercado y del impacto comercial derivado de la incertidumbre que rodea nuestras finanzas, la caída de pedidos se ha confirmado en el segundo trimestre de nuestro ejercicio fiscal 2004', declara la empresa a la SEC.

Alstom da una cifra preliminar en la que 'los pedidos recibidos en el primer semestre suman unos 7.000 millones' (un 33,6% menos respecto a igual periodo del año anterior), dicen en el documento enviado a la SEC. Eso supondría algo menos de 3.000 millones en el trimestre cerrado el 30 de septiembre, con una caída del 39% respecto al mismo periodo del año anterior.

Condiciones de pago

La incertidumbre de clientes y proveedores ha hecho daño por dos vías, según reconoce la propia empresa. Por un lado, el carácter a largo plazo de muchos de sus proyectos ha ahuyentado -o en el mejor de los casos retrasado- pedidos de clientes hasta que se confirmase el programa de refinanciación de Alstom y su aprobación. Por otro lado, completando el círculo vicioso, los proveedores han exigido condiciones de pago más duras por miedo a una suspensión de pagos.

Por si eso fuera poco, la desfavorable evolución del dólar y la reducción del perímetro de consolidación también han hecho daño a los pedidos.

Y lo peor es que llueve sobre mojado, porque el año fiscal 2003 ya estaba considerado como flojo. El bajo nivel de pedidos de entonces ha provocado una caída de las ventas en la primera mitad de este ejercicio, con el consiguiente impacto sobre el resultado operativo. A eso se añaden unos gastos financieros más altos de lo habitual, lo que ha llevado al grupo a incurrir en pérdidas en el semestre, según reconoce en la documentación enviada a la SEC.

La reestructuración operativa y financiera permitirá mejorar los resultados en el futuro, según la compañía.