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España sólo aporta el 1,1% de la inversión total en los países de la ampliación

Los Quince miembros de la Unión Europea hasta ayer no tienen los mismos intereses comerciales en sus nuevos socios. La presencia de empresas europeas en el Este es especialmente activa entre las empresas de Alemania, Austria, Holanda, Francia, Reino Unido e Italia; además de los países escandinavos, que por proximidad geográfica están más volcados hacia las Repúblicas bálticas.

Sin embargo, la inversión española en estos países no supera el 1,1% de la totalidad de inversión extranjera que reciben estos países y dicha presencia de España tampoco mejoró en 2001, año en el que los datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio muestran una tendencia decreciente con una inversión bruta española de 224,99 millones de euros en los países de Europa del Este, lo que supone una caída del 82,3% con respecto a los resultados de 2000, mientras que durante el primer semestre de 2002, últimos datos publicados por el Gobierno, las inversiones españolas permanecían estancadas en 15,42 millones.

Tampoco muestran mejor cara las exportaciones, que a pesar de haber crecido una media del 22% en 2001 y el 14,2% el año pasado apenas superan los 5.500 millones de euros, incluyendo a Rusia, y representan poco más del 4% del total de nuestras ventas en el exterior. Los índices porcentuales distorsionan, además, el comportamiento real, ya que las cifras de partida son muy bajas.

Polonia es el principal cliente de España entre los países candidatos a la ampliación con unas ventas por valor de 1.281 millones de euros en 2002, muy lejos de los 37.200 millones vendidos por la Unión Europea y de los más de 13.000 millones de Alemania. En todos los países de la región, las ventas españolas nunca absorben más del 2,5% de su importación total.

Para superar esta pobre presencia española, el secretario de Estado de Comercio, Juan Costa, anunció a finales del pasado mes de enero un programa de medidas de apoyo financiero al comercio y la inversión en los países candidatos a la UE, entre las que destaca la apertura de una línea de capital-inversión por importe de 110 millones de euros.

A nivel sectorial, el Gobierno está trabajando en la preparación de planes especiales de apoyo para las empresas de electrónica de consumo y automóvil, además de en la potenciación de los planes de promoción de otros sectores con oportunidades en Europa del Este, entre los que se incluyen las infraestructuras, transporte, energía, gestión medioambiental, turismo, agricultura e ingeniería y consultoría.