Químico

El beneficio de Basf cayó un 74,3% en 2002 pese al recorte de costes

Basf obtuvo un beneficio de 1.504 millones de euros en 2002, lo que representó una caída del 74,3% respecto al ejercicio anterior. Los resultados extraordinarios positivos de más de 6.000 millones (fruto de la venta del negocio farmacéutico de Knoll a Abbott Laboratories) obtenidos en 2001 y el aumento del precio de las materias primas fueron las causas principales de este retroceso. En cambio, el beneficio de explotación (antes de incluir estos resultados atípicos) creció un 25,6% en 2002, hasta 2.881 millones. El presidente saliente del primer conglomerado químico europeo, Jürgen F. Strube, destacó que este último porcentaje refleja 'el enorme esfuerzo en contención de costes realizado durante los dos últimos años'.

Este plan seguirá en el presente ejercicio, en el que espera reducir costes por valor de 1.000 millones. En España, este plan supuso el cierre de dos plantas químicas en 2001 ubicadas en la petroquímica de Tarragona, que traspasaron sus capacidades a la central alemana de Ludwigshafen. Sin embargo, el grupo ha mantenido los proyectos de inversión anunciados en la zona, su tercer centro integrado de producción europeo. La principal inversión, en periodo de pruebas, es la planta de deshidrogenación de propano construida con la argelina Sonatrach. La compañía ha previsto unas inversiones de mantenimiento de 140 millones de euros en las factorías españolas para los próximos tres años.

La facturación del grupo se estancó en los 32.216 millones, con un recorte del 0,9% debido a la diferencia de cambio con el dólar.