Investigación

La policía registra la sede de Vivendi y dos pisos de Messier

El hasta hace poco todopoderoso Jean-Marie Messier vivió ayer otra jornada repleta de sobresaltos. Varios miembros de la brigada financiera de la policía francesa irrumpieron por la mañana en la sede de Vivendi en busca de documentos que puedan probar que los resultados del grupo en 2000 y 2001, siendo él presidente, fueron falseados.

El diario Les Echos publicó en su página de Internet que la policía había registrado también dos viviendas de Jean-Marie Messier. Las investigaciones responden a las demandas presentadas en julio de este año contra la compañía por 'falsear información financiera que habría descendido el valor en el mercado de la empresa' en los balances de 2000 y 2001. Según fuentes consultadas por Efe, en la filial de telecomunicaciones de Vivendi, Cegetel, también se presentaron miembros de la brigada financiera. Las acciones de Vivendi bajaron ayer un 2,29%.

La compañía se limitó a reconocer en un breve comunicado publicado en su web que la sede estaba siendo objeto de un registro por parte de la brigada financiera y subrayaba que la empresa cooperaba 'plenamente'.

El grupo francés es objeto de varias investigaciones. En Estados Unidos hay una de carácter penal abierta por el fiscal del distrito sur de Nueva York y otra informal por parte de las autoridades bursátiles. En Francia, la Comisión de Operaciones de Bolsa también está llevando a cabo una investigación. Durante los seis años de presidencia de Messier, la multinacional francesa gastó 77.000 millones de euros en adquisiciones para convertir una gran compañía de aguas en un grupo de comunicaciones rival del estadounidense AOL Time Warner. En julio de este año Vivendi soportaba una deuda de 19.000 millones, lo que precipitó la salida de Messier y el nombramiento de Jean-René Fourtou como nuevo presidente.

Desde entonces, el grupo francés se ha embarcado en una política de desinversiones. Fourtou ha vendido activos por valor de 5.000 millones, acercándose así a su intención de rebajar la deuda a 8.000 millones.

A pesar de la delicada situación de la compañía, Vivendi ha conseguido frenar la intención de la británica Vodafone de hacerse con Cegetel, segundo operador francés de telecomunicaciones, y ampliar su participación en él hasta el 70%.