Sector exterior

Las inversiones españolas caen un 10% durante el primer semestre

La actividad inversora de las empresas acentuó durante el primer semestre de este año la tendencia a la fuerte ralentización mantenida en 2001 y se situó, tanto a nivel mundial como en España, en los niveles más bajos de los últimos cinco años.

En el caso español, el informe sobre fusiones y adquisiciones que realiza semestralmente la consultora KPMG Corporate Finance contabiliza 306 operaciones de compra y venta de empresas entre enero y junio de 2002, por un importe global de 15.399 millones de dólares (en torno a 16.100 millones de euros). Esta cifra supone una caída del 10% respecto a los 17.046 millones alcanzados en el mismo periodo del año pasado y supone retroceder a los niveles registrados en el primer semestre de 1998.

La reducción de las transacciones en los sectores de telecomunicaciones y financiero, fuertemente afectados tanto por la crisis de América Latina como por la dificultad para mantener los elevados niveles de actividad de los últimos dos años, son las causas que explican esta caída de las inversiones en España. Mientras que, por otra parte, KPMG observa una tendencia a la recuperación de la actividad inversora en el resto de sectores, especialmente en la industria.

Así, las operaciones de compra y venta de empresas se duplicaron en el sector de la energía y agua, pasando de 2.428 millones de dólares en enero-junio de 2001 a 5.309 millones en los seis primeros meses de este año. También crecieron un 229%, hasta 2.923 millones de dólares, las inversiones en la industria, aunque en este caso están fuertemente afectadas por la operación entre Aceralia y la francesa Usinor, valorada en 2.132,7 millones de dólares.

Operaciones exteriores

Los retrocesos en los sectores de telecomunicaciones y finanzas, los dos primeros inversores en España, fueron del 36,7%, hasta 2.301 millones de dólares, para el primero, y del 56,8%, hasta 1.438 millones, para el segundo.

El informe de KPMG destaca también que durante los seis primeros meses de este año se ha confirmado el vigor del proceso de internacionalización de la economía española, como demuestra que el 85% del valor total de las inversiones realizadas, 13.089 millones de dólares (unos 13.745 millones de euros) corresponde a operaciones de carácter transfronterizo, tanto de inversiones de empresas extranjeras en España como de empresas españolas en el exterior.

Entre las principales operaciones destacan, además de la citada de Aceralia, la compra de Nueva Viesgo por la italiana Enel; la toma del 23% de Gas Natural por Market Purchase; la compra por parte de Telefónica del 65% de Telecomunicaciones de México, o la inversión del Santander Central Hispano en el AKB alemán.

A nivel mundial el informe de KPMG, que recoge más de 8.000 transacciones cerradas entre el 1 de enero y el 10 de junio de 2002, muestra una caída del 56% en el valor de las fusiones y adquisiciones entre empresas, que pasaron de un total de 1,02 billones de dólares (más de 1.07 billones de euros) en enero-junio de 2001 a sólo 450.000 millones de dólares (475.000 millones de euros) durante los mismos meses de este año.

Impagos de empresas alemanas

Las empresas alemanas, que siempre se han caracterizado por respetar los compromisos comerciales con sus proveedores, han aumentado su nivel de impagos hasta niveles similares a la media de las empresas europeas. Esta afirmación, recogida en el último informe de riesgo de Coface, es también el argumento utilizado por el grupo francés, líder mundial del seguro de crédito a la exportación, para degradar la calificación de riesgo-país de Alemania a la categoría A-2, segunda en la escala de riesgo, y en la que se encuentran países como Italia y Grecia. Los datos recogidos por Coface muestran que los incidentes de pagos y el número de quiebras de grandes empresas y pymes alemanas ha crecido un 15% durante el año 2001, afectadas por la caída del consumo, la escasa rentabilidad de los bancos y la puesta en marcha de ratios más exigentes de solvencia para concesión de créditos. Este crecimiento de la morosidad, más acentuado en las regiones orientales, afecta ya a numerosos sectores industriales como textil y confección, construcción, transformación y comercio de productos metalúrgicos, papel y operadores de redes de telecomunicaciones. La distribución comercial atraviesa también serias dificultades por la falta de confianza de los consumidores