Cooperación

La Cumbre de Monterrey reitera la insuficiencia de la ayuda al desarrollo

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, inauguró ayer la sesión plenaria de la Conferencia Internacional para la Financiación del Desarrollo en Monterrey (México) reiterando la necesidad de que los países ricos aumenten la ayuda destinada a los países pobres. Ante los escépticos que ponen en duda su efectividad, Annan afirmó que 'hay abundantes evidencias de que funciona'.

A pesar del aumento de ayuda anunciado por EE UU (5.750 millones de euros) y por la UE (que la subirá hasta el 39% de su PIB en 2006, frente al 33% actual, unos 29.000 millones de euros), el nivel queda muy por debajo de lo estimado por la ONU para reducir la pobreza a la mitad. Los incrementos ofrecidos por la UE y EE UU sólo son una cuarta parte de los 50.000 millones de dólares (57.500 millones de euros) extra que la ONU pide, el doble de lo que se destina ahora.

Unos 52 jefes de Estado y de Gobierno acudieron ayer a la cita, entre ellos los presidentes de la UE, José María Aznar, y EE UU, George Bush.

El director del FMI, Horst Köhler, resaltó la necesidad de abrir los mercados a los países en desarrollo, mientras que el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, pidió la eliminación de los subsidios agrícolas.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abogó por la creación de un fondo humanitario internacional financiado con la deuda externa y el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, propuso otro fondo financiado con el 1% del PIB de los países desarrollados para reducir la deuda.