Internacional

Bush busca apoyos en Asia para combatir el "eje del mal"

El presidente George Bush inició ayer una gira por Asia que le llevará a visitar Japón, China y Corea del Sur. Intentará recabar apoyos para extender la guerra contra el terrorismo a países como Irak. Además, propondrá reformas que ayuden a reactivar el crecimiento económico, sobre todo en Japón.

Bush ha visto cómo sus alegatos contra el ¢eje del mal¢ (etiqueta acuñada por él mismo para agrupar a Irak, Irán y Corea del Norte) provocan fuertes di-sen-siones en la coalición mundial contra el terrorismo armada tras los atentados del 11 de septiembre. Y esta gira le llevará a algunos de los países que se sienten más incómodos con su beligerante actitud. El ministro chino de Exteriores, Kong Quan, se queja de que la política aplicada por Bush puede ¢dañar¢ los esfuerzos para luchar contra el terrorismo de manera coordinada.

Japón no ve con buenos ojos los movimientos para aislar a Corea del Norte. Y el presidente de Corea del Sur, Kim Dae Jung, insiste en que las diferencias con su vecino del norte deben resolverse a través del diálogo. Una posición con la que se hizo merecedor del Premio Nobel de la Paz en el 2000.

Sin embargo, la Administración Bush no piensa replegar alas. La asesora presidencial para asuntos de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, defendió hace unos días la posición de Bush diciendo que ¢los norcoreanos han sido vistos yendo por ahí con folletos coloridos sobre sus misiles balísticos¢.

Además, Bush acude a Asia respaldado por un Congreso y una opinión pública que han cerrado filas en apoyo de su presidente en todo lo referido a la lucha antiterrorista (incluida su extensión al ¢eje del mal¢).

El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, atraviesa en cambio uno de los momentos de más baja popularidad de su mandato. El presidente surcoreano también se está viendo contestado y el chino Jiang Zemin está preparando su retiro.

La agenda de Bush incluye también aspectos de carácter económico, comercial y de derechos humanos.

En Japón, que atraviesa la tercera recesión en una década, la tasa de paro se encuentra a niveles récord y la deflación está provocando importantes daños al sistema bancario. La caída de precios ha dañado los beneficios empresariales y ello ha disparado el número de bancarrotas, con el consiguiente daño para sus acreedores.

Preocupación por el yen

Una de las formas de impulsar el crecimiento económico es aumentando las exportaciones. Y el fuerte declive sufrido por el yen puede ayudar en este terreno. De hecho, algunas declaraciones de miembros del Ejecutivo nipón han sido interpretadas por los inversores como invitaciones a la depreciación de la moneda.

Pero esta política es vista con desconfianza y malestar en Estados Unidos. Justo antes del viaje presidencial, los presidentes de General Motors, Ford Motor y Daim-lerChrysler enviaron una carta a Bush pidiéndole que invite al Gobierno de Koizumi a impulsar el valor del yen frente al dólar.

Koizumi ha encargado a su equipo económico que elabore un nuevo plan que permita impulsar el crecimiento económico y sanear la industria financiera. Y una de las fórmulas barajadas es otra inyección de fondos públicos en los bancos (la tercera en cuatro años).

En China, Bush y los asesores que le acompañan lanzarán mensajes a favor de la defensa de los derechos humanos y contra la venta de armas a Irán. Además se discutirá sobre el mercado de la soja, porque los productores de EE UU temen quedarse fuera del mercado chino debido a las nuevas normas de este país sobre productos alimentarios genéticamente modificados.

En Corea del Sur, el Gobierno pondrá sobre la mesa el espinoso tema del arancel del 19% que EE UU aplica a las importaciones de acero procedentes del país asiático y que ha recibido duras críticas por parte de la OMC.

Reformas para la maltrecha economía nipona

Japón atraviesa la tercera recesión en una década. Y Bush aprovechará su visita para recordar a su homólogo Koizumi que necesita poner en marcha reformas sustanciales. El estadounidense declaró, justo antes de partir hacia Tokio, que está ¢más que convencido de que el primer ministro (japonés) comprende¢ esta necesidad y de que su ¢amigo será capaz de sacar la economía fuera del marasmo que atraviesa actualmente¢. La llegada de Bush coincidió, además, con la emisión de una entrevista en la cadena de televisión pública NHK en la que el presidente de EE UU afirma que gracias ¢a la voluntad de Koizumi y su visión, la economía japonesa se enderezará¢. Sin embargo, cada vez hay más dudas al respecto. Koizumi, considerado por muchos hace un año como el hombre que sacaría a Japón del bache económico, afronta un creciente escepticismo en su país. Además de la recesión y la deflación, Japón afronta un acuciante problema financiero, por los voluminosos créditos dudosos concedidos por sus bancos.