INTERNACIONAL

Pekín promete equiparar a la UE y EE UU en el acceso a su mercado

China se comprometió ayer a otorgar a la Unión Europea las mismas facilidades de inversión y acceso al mercado que a EE UU, su socio privilegiado junto a Japón. La cuarta cumbre UE-China, celebrada ayer en Bruselas, se salda así con un pacto que puede ayudar a reducir el déficit comercial que la UE padece con China. El presidente de la Comisión, Romano Prodi, y el primer ministro chino, Zhu Rongji, encabezaron las respectivas delegaciones.

Las empresas europeas se encuentran rezagadas respecto a las de EE UU en su posición en el mercado chino. Pero la Comisión Europea pretende cerrar acuerdos con China para que su entrada en la Organización Mundial del Comercio (OMC) allane al máximo el camino al capital europeo.

Tras la cuarta cumbre bilateral con China, que hoy concluye en Bruselas, Europa tiene garantizado el mismo acceso que EE UU en todos los sectores, incluidos aquellos en los que Pekín hubiera concedido hasta ahora un trato de favor a las compañías estadounidenses.

El sector asegurador chino, en el que EE UU acapara ya una importante cuota de mercado, constituye una de las principales discrepancias entre Bruselas y Pekín. Las licencias concedidas a aseguradoras europeas (siete en total) han sido una tentadora baza que China ha jugado con habilidad durante todo el proceso de acceso a la OMC y retrasará su entrega hasta que los trabajos técnicos de la negociación concluyan, probablemente el próximo día 14.

La UE se resigna a la espera. Y acepta que los derechos adquiridos por algunas compañías de EE UU son innegociables. Pero exige un trato igualitario a partir de la adhesión que China, según fuentes comunitarias, va a garantizar. La delegación china, sin embargo, sostiene que el problema lo tienen que resolver directamente Washington y Bruselas.

La UE se juega un déficit comercial de más de 40.000 millones de euros, que Bruselas ve crecer con un pavor difícil de disimular. "Es un considerable déficit", rebosa diplomacia una fuente del Departamento de Comercio de la Comisión. Su titular, Pascal Lamy, intentó ayer limar las barreras que frenan a los productos europeos.

El encuentro de Lamy con la delegación china se saldó con el compromiso firme de iniciar la próxima semana las negociaciones formales para un acuerdo sobre transporte marítimo. El acuerdo debe normalizar el acceso de las empresas europeas a los puertos chinos y, desde éstos, a terceros países.

Los productos europeos en China todavía padecen, según Bruselas, controles de precios, exigencias discriminatorias y restricciones a la distribución. "Pero la situación mejorará con la entrada de China en la OMC", insiste la Comisión, que espera se produzca el próximo año.

Pekín permitirá entonces inversiones extranjeras de hasta el 25% en el prometedor mercado de las telecomunicaciones, del 35% un año después y hasta el 49% dentro de cuatro años. Los aranceles descenderán drásticamente, hasta un 8%-10% en sectores como la maquinaria, cerámica y cristalería, textil, ropa, calzado, cuero, cosméticos y licores. Y los supermercados de más de 20.000 metros cuadrados de superficie no necesitarán contar con un socio local.

Pekín secunda, además, el deseo europeo de una nueva ronda de negociaciones en el seno de la OMC, que debe lanzarse, según Bruselas, el próximo mes de noviembre. China desea servir en esa ronda "de puente" entre los intereses de los países industrializados y las naciones en vías de desarrollo.

En esta línea, el Grupo de Cairns, que agrupa a los países productores agrícolas, solicitó ayer formalmente a la OMC que la próxima ronda ponga fin a la discriminación agrícola en el seno de la organización y suprima todo tipo de subvenciones a las exportaciones agrarias.