INTERNACIONAL

La moción de censura contra Mori aumenta la presión para que dimita

El primer ministro japonés, Yoshiro Mori, se enfrenta hoy a una moción de censura en el Parlamento. Aunque si mantiene el apoyo de los dos partidos con los que gobierna en coalición la iniciativa no prosperará, la salida de Mori parece cada vez más cercana, por propia renuncia o por decisión del partido que lidera, el PLD.

La aprobación de los Presupuestos para el año fiscal 2001 -que comienza el 1 de abril-, el pasado viernes, ha dado el pistoletazo de salida para que Mori cese como primer ministro. A la moción de censura que presentarán hoy cuatro partidos de la oposición, que ya anunciaron que esperarían a que los Presupuestos estuvieran aprobadados, se suma la presión dentro del propio Partido Liberal Demócrata (PLD).

Según los analistas, el partido no ha forzado la salida de Mori temiendo que el desencadenamiento de una batalla para designar al nuevo líder obstaculizara la aprobación del Presupuesto, piedra angular de la reactivación económica. Pero "una vez pasado, que Mori tenga que irse es sólo una cuestión de tiempo", declaró a Bloomberg Shigenori Okazaki, analista de UBS Warburg. Según estos expertos, la dimisión podría forzarse antes de la convención del PLD, el 13 de marzo.

La última encuesta, publicada en el periódico Yomiuri, daba al primer ministro un nimio 8,6% de apoyo público. En sus 11 meses de mandato Mori se ha convertido en el líder japonés peor valorado de todos los tiempos. En noviembre también sufrió una moción de censura, presentada por uno de los miembros críticos de su partido, pero no prosperó. Como tampoco es posible que prospere la de hoy, si además de los diputados del PLD se mantienen fieles los de los dos partidos con los que gobierna en coalición, el Conservador y el Komeito.

Los escándalos por corrupción, la ineficacia para mejorar la evolución de su maltrecha economía y una desafortunada impasividad ante la colisión de un submarino estadounidense contra un barco japonés (continuó su partida de golf) han dinamitado su popularidad. El último de los escándalos por corrupción salpicó al ex senador Masakuni Murakami, detenido el pasado jueves. En enero, seis meses después de ser elegido, el ministro de Economía, Fukushiro Nukaga, dimitió tras ser acusado de aceptar sobornos.

La situación económica tampoco ayuda. El Presupuesto aprobado el viernes, de 82,65 billones de yenes (unos 124 billones de pesetas), destinará una cifra récord (48,66 billones de yenes) a relanzar la actividad económica y empresarial. El PIB de Japón se contrajo un 0,6% el tercer trimestre de 2000 y hay pocas esperanzas de que mejore. La Bolsa cayó el viernes a niveles desconocidos en 15 años, tras conocerse el récord batido en desempleo en enero (4,9%), el estancamiento del consumo y la caída de precios un 0,3%.