Crónica de Manhattan

Universidad a crédito

L a oficina de ayuda financiera de la universidad es una de las primeras a la que acuden la mayoría de los estudiantes de EE UU (y sus padres) para informarse sobre la mejor oferta de crédito o becas con la que pagar los estudios. Normalmente se trata de grandes cantidades. El College Board, una red de 5.200 instituciones educativas, asegura que la demanda de créditos es mayor porque en los últimos cinco años los costes de educación han crecido por encima de los ingresos de las familias. En concreto, los costes de las ocho de la Ivy League (Harvard, Yale o Columbia, entre otras), se ha disparado un 28%. Por encima de los 45.000 dólares anuales con alojamiento.

Lo que se espera del personal de esas oficinas de ayuda es un consejo honesto. Recientes investigaciones del fiscal de Nueva York, Mario Cuomo, llevan a pensar que, a veces, es demasiado esperar.

Hay unas 3.000 entidades financieras que se dedican al negocio del préstamo a estudiantes. La clave para despuntar en este mercado que mueve 85.000 millones al año, tiene la mayoría de sus préstamos garantizados por el Estado y buenos clientes que no suelen entrar en mora, es estar en la 'lista de entidades preferentes' que elabora cada universidad. Nueve de cada 10 estudiantes acuden a las financieras de la lista.

Ahora Cuomo ha desvelado que algunas, como Student Loan XPress, tenían conflictos de intereses con los responsables de préstamos de universidades como Columbia, Baja California y Tejas que tenían acciones de esta entidad, que estaba en su lista, y que vendieron con altas rentabilidades. Student Loan fue comprada hace tiempo por CIT, quien a su vez pagó 60.000 dólares en gastos de educación y viajes a una directora de servicios a estudiantes de la Johns Hopkins Universtity. La lista de agravios es larga. Una de las entidades señaladas por Cuomo es Sallie Mae con quien el fiscal acaba de llegar a un acuerdo extrajudicial. La financiera ha tenido que pagar 2,2 millones de dólares y se ha comprometido a no abonar gastos de viajes al personal de las universidades o mandar a sus empleados a los campus a ofrecer consejo gratis creando la falsa impresión de que trabajaban para la universidad.

Todo esto puede ayudar a entender los datos de la New America Foundation, que revelan que sólo 32 entidades gestionan el 90% de los préstamos totales. El departamento de Educación ha comprobado que en 300 universidades una única financiera controla el 99% de todo el crédito.

Mientras la vida del estudiante se complica con los préstamos, Sallie Mae está en proceso de venta. La entidad, muy activa en el mundo de la titulización del crédito, podría ser adquirida por el gigante Blackstone por 20.000 millones de dólares.

La cara amable de todo esto la acaba de poner esta semana el multimillonario John Kluge, quien se graduó en Columbia en 1937 gracias a las becas. A los 92 años ha decidido dar 400 millones a su universidad para ayudar a los estudiantes.

Esta universidad de Nueva York dedicará parte del dinero al compromiso adquirido de que en el próximo curso los alumnos cuyas familias ganen menos de 50.000 dólares al año no tengan deuda cuando se gradúen. Es un alivio puesto que muchos estudiantes empiezan su vida profesional arrastrando deudas de miles de dólares que a veces terminan de pagar ya entrados en la cuarentena.