Un buen año en el motor español que marca el camino
No es momento de bajar la intensidad presupuestaria en la apuesta hacia un modelo más eficiente en lo económico y en lo ambiental


España no solo es la economía que más crece de la eurozona, sino que también supera al resto del continente en el comportamiento de su mercado de automoción. Las ventas de coches cerraron el año 2025 con una mejora del 12,9% en comparación con el final del ejercicio precedente, hasta los 1.148.650 turismos. Por el contrario, las matriculaciones en Europa avanzan a unos ritmos bastante inferiores: hasta noviembre, último dato conjunto, la mejora es de apenas un 1,4%. La relación entre economías históricamente potentes que atraviesan horas bajas, como Alemania y Francia, y el desempeño de su industria automovilística es casi lineal, toda vez que las matriculaciones son uno de los grandes indicadores de la salud económica de un país.
El broche a un año de mejoría generalizada de las ventas en España deja el balance muy cerca de recuperar aquella cota de 2019 que se perdió por la pandemia de la covid a partir de 2020. Sin embargo, ya en varios meses del pasado 2025 se registraron saldos parciales superiores a los de entonces. En esta recuperación tienen mucho peso los coches híbridos no enchufables, el tipo de tecnología favorita de los españoles, y el electrificado (categoría que engloba a los eléctricos puros y a los híbridos enchufables). En este último segmento, se ha logrado un notable aumento de las compras del 94,6%, hasta las 225.617 unidades, y, lo más importante de todo, ya representa un 19,6% de cuota.
En un momento clave de la transición energética se han sumado ocho puntos porcentuales de vehículos menos contaminantes al global. Queda mucho camino por delante, ya que España sí suspende en uno de los datos claves de la automoción: la media de emisiones de los vehículos nuevos comercializados en 2025 fue de 103 gramos de CO2 por kilómetro, por encima de la barrera que marca la nueva norma de emisiones europea CAFE, de 93,6 gramos.
Esa alta tasa de contaminación responde a otro de los puntos flacos de España: la antigüedad de su parque automovilístico y, por tanto, la todavía elevada presencia de motores de combustión clásicos. Es en este entorno donde se reclama un papel activo de las Administraciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció poco antes de acabar 2025 el nuevo plan Auto+ de incentivos al vehículo electrificado, del que aún no se conocen detalles importantes, como a cuánto ascenderán las ayudas por adquisición. No es momento de bajar la intensidad presupuestaria en la apuesta hacia un modelo más eficiente en lo económico y en lo ambiental.

