El Ibex 35 acelera y alcanza nuevos máximos por encima de los 17.100 puntos
El selectivo español avanza un 1% animado por el tirón de Inditex y las expectativas de tipos más bajos en EE UU


Tecnología y política monetaria vuelven a marcar el rumbo de los mercados. Los buenos resultados y las previsiones de Micron Technology, que confirman la fuerte demanda de chips, junto con las expectativas de tipos más bajos en Estados Unidos, ayudan a prolongar las ganancias anuales.
En una jornada en la que el BCE ha mantenido los tipos sin cambios por cuarta vez consecutiva, la moderación de los precios en EE UU le arrebata el protagonista y permite a Wall Street frenar las caídas de las últimas sesiones. Las dudas sobre las exigentes valoraciones de las compañías tecnológicas siguen presentes, pero los inversores aprovechan las recientes correcciones para comprar a precios más atractivos. El S&P ha avanzado un 0,7% mientras el Nadaq se ha anotado un 1,3%.
El buen tono de Wall Street se traslada al resto de mercados. Desde que a finales de octubre el Ibex 35 lograra retornar a los máximos previos a la crisis financiera, el selectivo español no ha parado de marcar nuevos récords. El último, este jueves tras anotarse un 1,15% y superar una nueva cota: los 17.100 puntos.
Las ganancias en la Bolsa española son generalizados, pero destaca especialmente Indra. El valor más alcista del año, que en las últimas jornadas había hecho una pausa ante las expectativas de un posible alto el fuego en Ucrania, avanza un 4,4%. Pese a los esfuerzos de la Unión Europea por poner fin a la contienda, las tensiones geopolíticas están lejos de disiparse. Al foco de inestabilidad en Europa del Este se suman ahora las fricciones entre Estados Unidos y Venezuela. Un día después de que el presidente Donald Trump ordenara el bloqueo de todos los petroleros que entran y salen del país, China, aliado del régimen de Nicolás Maduro, ha confirmado su apoyo a Caracas.
Aunque Indra ha sido el valor más alcista, la compañía que más puntos ha aportado al índice ha sido Inditex. El grupo textil sigue recogiendo los frutos de los resultados del tercer trimestre y la mejora de sus valoraciones en las últimas semanas se ha convertido en una constante. Cada vez son más las firmas que eligen a la compañía gallega como una de sus apuestas para 2026. En este contexto, Inditex sube un 2,5% y marca nuevos máximos al cerrar en 56,2 euros. En el lado opuesto se sitúan Redeia (-0,8%), Ferrovial (-0,4%) y Telefónica (-0,3%).
El comportamiento del índice español sigue la estela del resto de índices europeos que registran ascensos en el entorno del 1%. Tras el retraso causado por el cierre del Gobierno de EE UU, los inversores cuentan con nuevos indicadores para medir la salud de la economía. La inflación estadounidense sigue moderándose: el IPC interanual se situó en noviembre en el 2,7% y la tasa subyacente en el 2,6%, el ritmo más lento desde principios de 2021. Estos datos refuerzan la idea de que la Reserva Federal tiene margen para continuar la senda de flexibilización monetaria.
“Es probable que exista cierto escepticismo respecto a las cifras de este informe, dado el grave error que supuso para la comunidad de analistas y las consecuencias del cierre del gobierno para la recopilación de datos. Por lo tanto, es probable que se tienda a consultar el contenido del informe de diciembre antes de realizar cambios importantes en las previsiones”, apuntan en ING. Los expertos de la entidad señalan que la moderación de los precios explica por qué el presidente de la Fed, Jerome Powell, se mostró tan relajado con respecto a la inflación. Más optimista manifiesta Seema Shah, estratega global jefe de Principal AM, quien considera que con los datos actuales la institución monetaria tiene pocas excusas para no responder al deterioro del mercado laboral y consiguiente aumento del paro.
Las expectativas de tipos más bajos se han reactivado, pero el consenso del mercado sigue descontando dos recortes en EE UU el próximo año. Lo que podría adelantarse es el calendario: los inversores empiezan a apostar por que las primeras bajadas se produzcan ya en la primera mitad del ejercicio.
Las subidas en la Bolsa estadounidense tienen como claro protagonista al sector tecnológico. A las ganancias de más del 10% de Micron Technology se suman los avances cercando al 2% en Nvidia, Microsoft y Alphabet, los grandes referentes de la inteligencia artificial. Incluso Oracle, penalizada en las últimas semanas por su elevado endeudamiento y la cancelación de proyectos, se suma a la remontada (0,8%). Pese al optimismo que domina en las últimas jornadas, los inversores siguen señalando las elevadas valoraciones del sector y la fuerte concentración del mercado estadounidense como uno de los principales focos de riesgo.
Los analistas advierten, no obstante, de que no todas las tecnológicas son iguales. Mientras los grandes nombres siguen creciendo a buen ritmo y cuenta con un músculo financiero suficiente para soportar posibles retrasos en la rentabilidad de algunos proyectos, las firmas no cotizadas y para las que el mercado está barajando unas valoraciones en base a los resultados de 2030 son el principal riesgo. Junto a ellos se situarían compañías muy endeudas como Oracle, empresa tradicionalmente de software que está inmersa en un proceso de transformación.
La expectativa de tipos más bajos en EE UU se traduce en un descenso de las rentabilidades de la deuda. El bono del Tesoro a diez años baja cuatro puntos básicos, hasta el 4,1%, mientras que la referencia a dos años se sitúa en el 3,5%. En Europa, la renta fija muestra mayor estabilidad. El bono español se mantiene por debajo del 3,3% y el alemán a diez años ronda el 2,85%.
Los analistas de ING señalan que la decisión del BCE de mantener los tipos de interés sin cambios durante más de medio año es una señal clara de que solo una desaceleración mucho más acusada de la inflación y del crecimiento justificaría nuevos recortes. Un escenario que, por ahora, no se corresponde con las últimas proyecciones del organismo. Las últimas proyecciones apuntan a que la economía de la zona euro crecerá un 1,2% el próximo año y la inflación se situará ligeramente por debajo del 2%. “Con una inflación prevista en torno al 2% y un crecimiento cercano al potencial, no hay razones para que el banco central modifique su orientación de política monetaria a corto plazo, ni al alza ni a la baja”, concluyen.
A pesar de que la rebaja de tipos de la Fed y la resiliencia económica añaden más presión al mercado de divisas, el euro se mantiene estable en los 1,17 dólares. En el mercado de materias primas, que en las últimas jornadas se ha visto golpeado por las tensiones en el Caribe, el Brent avanza ligeramente y retorna a los 60 dólares.
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