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En colaboración conLa Ley

Los abogados encuentran en la inteligencia artificial a su nuevo socio

El futuro del sector legal pasa por equilibrar innovación y control, asegurando que la IA haga más eficientes sus procesos sin reemplazar el criterio humano

Cristóbal Álamo Medina (Aguilar Abogados), Cristina Retana (Aranzadi LA LEY), Miguel Romera (Vodafone), Javier Vives (Ford Iberia), Luis Carvajal (RSM), Alberto Moreno (Aranzadi LA LEY), Javier Monagas (Aguilar Abogados), Maite Pérez Pierola (Inetum) e Ignacio Mendoza (Heineken España)

El sector legal, tradicionalmente conservador en la adopción de nuevas tecnologías, ha experimentado en los últimos tres años una transformación sin precedentes con la irrupción de la inteligencia artificial (IA). Sobre ello debatieron los expertos reunidos en el Think Tank Legal organizado por Aranzadi LA LEY.

El encuentro fue moderado por Marcelino Abad, periodista de Aranzadi LA LEY, quien destacó la importancia de este espacio para compartir reflexiones sobre la rápida evolución de la IA y su impacto en el sector legal. “El conocimiento genera grandes dudas, y la inteligencia artificial nos plantea muchos interrogantes que debemos abordar”, señaló Abad al abrir el debate.

Alberto Moreno, director comercial de Aranzadi LA LEY, dio la bienvenida a los asistentes subrayando la importancia de contar con proveedores de confianza en un contexto de creciente competencia global. “Con la proliferación de herramientas IA, es esencial trabajar con un partner que ofrezca soluciones de IA seguras y alineadas con los valores democráticos y legales”, afirmó.

En su intervención, Cristina Retana, directora de contenidos e innovación de Aranzadi LA LEY, recordó cómo el lanzamiento de ChatGPT en 2022 marcó el inicio de una aceleración tecnológica en el ámbito legal. “Hemos pasado de la reflexión estratégica a la implementación de proyectos reales, primero en fase de prueba y error, y hoy con herramientas como K+, nuestro asistente legal basado en IA”, señaló Retana. Sin embargo, también advirtió de que la IA ha entrado en una fase de ajuste de expectativas. “Toda tecnología emergente pasa por un ciclo de entusiasmo desmedido, luego decepción, hasta llegar a un punto de madurez. Ahora estamos aprendiendo qué puede hacer realmente la IA por los abogados”, declaró.

Rigor y formación

El uso de IA en el ámbito legal implica desafíos éticos y normativos. Para afrontarlos, Luis Carvajal, socio de RSM especializado en mercantil y M&A, destacó la necesidad de que siempre haya supervisión humana y de que los profesionales aprendan a usarla. “La IA requiere la intervención de las personas y los valores y principios éticos tienen que dominar su desarrollo”.

En este punto, Ignacio Mendoza, director legal de Heineken España, fue contundente al afirmar que, más que supervisión, el uso de la IA requiere la asunción de responsabilidad por parte de quien la utiliza. “La IA es una herramienta, pero las decisiones finales deben ser humanas”, apuntó. También insistió en la importancia de realizar un análisis previo a la implantación de IA en los departamentos legales en el que determinar para qué se va a aplicar, ya que, sin ello, Mendoza considera que es muy probable que falle. “No podemos pasar de 0 a 100 sin entender qué necesidades queremos cubrir. En Heineken España usamos cuatro herramientas de IA distintas según el caso de uso”, expuso.

Desde el ámbito de la consultoría tecnológica, Maite Pérez Pierola, de Inetum, abordó el impacto de la IA tanto en su operativa interna como en los servicios que prestan a compañías y administraciones públicas. La experta destacó la eficiencia que aporta el uso IA en los procesos y aseveró que quien no trabaje con la IA se quedará fuera del mercado. “El departamento legal de mi compañía ha pasado a ser un generador de ingresos, somos más eficientes porque en muchos procesos en los que antes se tardaban días ahora pueden hacerse en horas”. Eso sí, la experta insiste en la necesidad de que se imparta mucha formación en el uso de la IA y en que los resultados siempre estén supervisados por una persona. En cuanto a los riesgos, en su opinión, hay que convivir con ellos. “Es imprescindible identificarlos y trabajar con ellos abordando cierta incertidumbre”, proclamó.

Implantación

No todos los sectores del derecho han incorporado la IA de la misma forma. Cristóbal Álamo Medina, socio de Aguilar Abogados y especializado en derecho laboral, expuso las carencias de la IA para el desarrollo de su trabajo. “Para un despacho laboralista de 34 abogados como el mío, la IA aún es limitada. Nos gustaría que relacionara jurisprudencia con nuestras bases de datos para obtener respuestas inmediatas, pero aún no hemos encontrado una herramienta que lo haga eficazmente”. En su despacho, el uso de IA se reduce a la búsqueda de jurisprudencia.

En el sector corporativo, Miguel Romera, director de asesoría jurídica de Vodafone, describió las tres fases por las que ha pasado el área legal que dirige respecto al uso de la inteligencia artificial: negación, frustración y aceptación. “Primero, dudamos de que la IA fuera a hacerlo bien; luego, vimos que otros la usaban y no sabíamos cómo subirnos al carro; y ahora, estamos empezando a ver su utilidad”, explicó. Para él, si bien la principal ventaja del uso de la IA es el ahorro de tiempo, le preocupa el riesgo que puede suponer la inmediatez en los procesos legales. “El derecho requiere análisis. La IA puede acelerar procesos, pero debemos evitar respuestas automáticas sin filtro humano”, previene.

Por su parte, Javier Vives, director de legal affairs de Ford Iberia, defendió la IA como un instrumento de trabajo. “La máquina no se cansa y es imbatible en capacidad de procesamiento de datos, pero en la abogacía sigue siendo clave la reflexión humana”, afirmó. Para Vives la IA es una gran esperanza como herramienta de trabajo, pero remarcó que “viene a ayudar y no a sustituir”.

Los asistentes coincidieron en que la IA ha llegado para quedarse en el sector legal, pero que su implantación debe ser estratégica y controlada siempre por los profesionales. Como resumió Retana: “La clave está en humanizar la IA”. Y es que la directora de contenidos e innovación de Aranzadi LA LEY se mostró convencida de que “el valor que va a aportar el abogado junto con la IA va a ser superior al que puede aportar solo”.


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