Enrique Ordieres (Cinfa): “No puede ser que una caja de 30 pastillas de furosemida, un diurético, cueste 67 céntimos”
El máximo directivo del grupo navarro critica la política de fijación de precios de medicamentos de Sanidad. “Pedimos un cambio del modelo”


El grupo Cinfa, líder en ventas en farmacias en cardiovascular o diabetes, está inmerso en un proceso de expansión en España, pero con una visión global. El presidente de la compañía navarra desde el año 2000, Enrique Ordieres (Bilbao, 1963), recaló en Madrid en abril pasado, un día antes de anunciar la inversión de 19 millones de euros del grupo para la construcción de una nueva planta en su firma de ortopedia Orliman (Valencia).
Este farmacéutico de profesión defiende el valor de los medicamentos genéricos, que supone cerca del 50% de los ingresos de la empresa, más allá de un precio que se mantiene fijo o a la baja. De lo contrario, advierte en una entrevista en la sede de este diario, se dejarán de fabricar fármacos esenciales.
Pregunta. El grupo está en plena expansión pese al entorno adverso.
Respuesta. Somos un grupo nacional formado por cinco compañías: Cinfa, Cyndea Pharma y las que adquirimos en 2017: Natural Santé, Sakura y Orliman, con presencia en 120 países. Tenemos cuatro plantas de fabricación y dos centros de I+D; un modelo fuertemente inversor y una apuesta importante por nuestro país. En los últimos 10 años, el 77% de nuestros resultados lo hemos reinvertido en la empresa. En el plan estratégico 2025-2027 anunciamos 240 millones de inversión. Estamos ya en el segundo año y la previsión para este ejercicio es de 85 millones: 23 millones en I+D+i y 62 millones en activos fijos, instalaciones, equipos, maquinaria.
P. Parte del importe va a Orliman.
R. Tenemos previsto destinar 19 millones en la nueva planta en construcción de Orliman, en [La Pobla de Vallbona] Valencia, y esperamos tenerla finalizada en septiembre de 2027. Tendrá 5.000 metros cuadrados de zona de producción, 3.500 de almacenamiento, un alza del 60% frente a la actual, y con instalaciones de I+D+i, control de calidad y más de 2.000 metros de oficinas.
P. ¿Esto implica elevar la plantilla?
R. Por ahora, se mantiene: van a trabajar 250 personas, el 62% mujeres, de un total de 390. Llegaremos a 50 países, sobre todo España y Francia. Será mucho más moderna, con procesos automatizados y tecnología puntera en movilidad.
P. ¿Puede detallar la innovación?
R. La ortopedia es un área muy específica y diferente a la de farma, con tejeduría plana, impresión 3D, corte láser, soldadura por ultrasonido. Antes, todo era cosido a mano y, hoy en día, hay mucha tecnología. Tenemos unas 3.000 referencias y queremos ampliar nuestra capacidad de producción. Ofrecer productos más personalizados, a la medida de los pacientes para prevenir las lesiones, rehabilitar y tratar problemas crónicos asociados a la movilidad y mejorar la autonomía. Tenemos ortesis para las articulaciones, rodilleras, muñequeras, tobilleras; calzado terapéutico, algunas soluciones pediátricas para el embarazo, el deporte, la prevención de las escaras en personas encamadas...
P. ¿De cuánto es el alza prevista?
R. Más de un 60% [no detalló el monto total de fabricación]. Queremos atender a las nuevas demandas porque con el aumento de la edad de la población, la falta de movilidad cada vez tiene más impacto.
P. ¿Contempla más adquisiciones?
R. Sí, estamos abiertos a operaciones corporativas sinérgicas o que nos permitan llegar a otros mercados, a tecnologías que no tenemos o a productos diferenciales.
P. Genéricos y autocuidado son áreas claves, ¿en qué trabaja?
R. En 2025 lanzamos 175 medicamentos y productos sanitarios en varios países; es una barbaridad, y tenemos más de 25 en desarrollo. En genéricos, estamos pendientes del momento en el que vencen las patentes. Para tenerlo al día siguiente del vencimiento, hay que empezar a desarrollarlo cinco anños antes como mínimo. Exige, sobre todo, ensayos de fase 1, colaboramos con 80 centros. En consumer healthcare, el foco es en autocuidado, nutracéuticos, complementos alimenticios, dermocosmética o movilidad.
P. ¿Qué peso en la facturación tiene la primera?
R. En números redondos, en torno al 50%. Sin embargo, me gustaría decir que somos una compañía global. Aunque se nos pone el foco en que somos una compañía de genéricos, hacemos muchas más cosas: farbicamos para terceros y la facturación internacional supone el 25%.

P. ¿Ve viable aún el negocio de genéricos? Algunas empresas han abandonado o reducido esta división.
R. El medicamento genérico está en un momento delicado. Tiene un precio fijo o tendiendo a la baja, marcado por las autoridades sanitarias. Mientras, desde la pandemia, los incrementos de costes son muy elevados, del 20%, en materias primas, materiales de acondicionado, energía, recursos humanos. No puede ser que una caja de 30 comprimidos de furosemida, un diurético para reducir el exceso de líquidos asociado a un evento cardiovascular, cueste 67 céntimos con IVA incluido; esto no es sostenible. O de la metformina –para la diabetes tipo 2–, que se vende a 1,05 euros 50 comprimidos. En 72 horas tienes que decidir si bajas o igualas el nuevo precio, si no, el día uno del mes siguiente ya no estás en el mercado financiado. Estamos perdiendo liderazgo en Europa y nos está llevando, en algunos casos, a traerlo de otros países y que acaben fabricándose fuera.
P. También la materia prima.
R. Puede venir de España (pero por el bajo precio la venden en otros países), Europa o Asia. En la UE hemos perdido mucha competitividad porque es más caro, estamos poniendo unos requisitos medioambientales importantes, como imputar a la industria el 70% de la gestión de las aguas residuales, y hemos perdido el valor que supone tener autonomía con la exigencia centrada solo en el precio final. Como el paracetamol, cuya materia prima viene de China e India.
P. Pero a raíz de la pandemia se impulsó la autonomía estratégica.
R. Está la estrategia de la industria farmacéutica en Europa, y en España la de la industria farmacéutica 2024-2028... Pero seguimos sometidos a un sistema de precios de referencia que no se actualiza desde el año 2006, con bajadas muy agresivas, aun con la adecuación de 2015 y el anteproyecto de reforma de 2024. El 50% de los genéricos de Cinfa se vende a menos de 1,6 euros y el 70%, a menos de 3. Pedimos más visión de largo plazo, estabilidad y predictibilidad. Hablar más de valor y menos de precio.
P. La reforma no gustó al sector.
R. Sí, pero desde la Dirección general de Farmacia se atendieron las más de 1.000 alegaciones, y estamos a la espera del resultado [debe aprobarla el Consejo de Ministros y el Congreso]. Es clave.
P. ¿Qué medidas sugiere?
R. Cambiar el modelo para que el precio no sea lo único que se tenga en cuenta. Pedimos una modificación de la ley de garantías, que es la del medicamento, para que, en caso de bajadas en determinadas circunstancias, se pueda denegar al no garantizar el suministro en el tiempo. Hay 27 plantas de medicamentos genéricos que producen un stock de seguridad para nuestro país. Se trata de definir qué modelo de industria queremos en el país.
P. Y en Europa, ¿hay progresos?
R. Hay bastante preocupación. Estados Unidos está poniendo muchas trabas, aranceles, buscando que las multinacionales inviertan en su país, y ya ha habido inversiones que se han desviado a EE UU. Hace 30 años, más del 50% de los fármacos que se investigaban y se ponían en el mercado partían de Europa, esta cifra ha bajado muchísimo también por China e India. Es necesario actualizar la normativa europea para ser más competitivos.
P. ¿Cómo afecta la guerra en Irán?
R. Con inestabilidad. Estamos comprando la materia prima para fabricar dentro de seis meses; nos tenemos que anticipar mucho. Hemos aumentado nuestras existencias y pedidos, y contamos con más de un proveedor. Hemos buscado rutas alternativas, por Arabia Saudí en vez de por Emiratos o Kuwait; nuestra presencia es importante.
P. Recientemente, el grupo informó del nombramiento de un nuevo director general. ¿A qué se deben estos cambios?
R. Son cambios ligados a la vida y evolución de las personas. Hasta el año pasado ocupaba el cargo Juan Goñi, que llevaba 25 años en la empresa y tras la pandemia, la crisis sanitaria fue un momento muy duro, nos pidió trabajar en su relevo. Y desde el 1 de enero de este año, a propuesta de Goñi, Marcos Pozo es el nuevo director general, que lleva 21 años en la compañía.
P. ¿Siguen siendo líderes en farmacias?
R. Seguimos siendo líderes de largo en farmacias, según Iqvia. En 2025, hemos puesto en el mercado 204 millones de envases por un valor de 1.421 millones. Si hablamos solo de medicamentos, han sido 187 millones de envases, con un valor 794 millones, incluso por delante de Novo Nordisk, que está de moda con la semaglutida. Si hablamos de genéricos también somos líderes, con un 24,9% de unidades y un 23% en valores.
P. ¿Cuánto prevé ingresar la compañía este ejercicio?
R. Pese a la incertidumbre, esperamos superar el crecimiento de 2025 (del 3,7%, hasta los 778 millones). La bajada de precio de la furosemida supone este ejercicio 1,6 millones menos de facturación. Comenzamos el año con que, para facturar lo mismo, tienes que crecer 1,6 millones, ese es nuestro día a día.
