La SEC aprueba el lanzamiento de una ‘stablecoin’ que genera intereses
Las reservas que respaldan el token están invertidas en activos como bonos del Tesoro y deuda corporativa

La SEC empieza a cambiar su actitud en la era Trump. En estos días, la Comisión de Bolsa y Valores de EE UU ha aprobado el lanzamiento de una stablecoin que genera rentabilidad. La moneda estable YLDS, emitida por la empresa Figure Markets, una plataforma de custodia descentralizada de activos digitales, ha sido registrada como un valor financiero, a la par de acciones y bonos. Las reservas que respaldan el token están invertidas en activos tradicionales, los mismos que poseen los fondos del mercado monetario prime: bonos del Tesoro y deuda corporativa, según ha comunicado la compañía.
La empresa ha detallado que la stablecoin pagará a los usuarios unos retornos que oscilarán en función del tipo que marque cada día la tasa de interés SOFR (Secured Overnight Financing Rate) —que es la referencia que los bancos utilizan para fijar el precio de los derivados y préstamos denominados en dólares— menos 50 puntos básicos. Si bien los intereses se acumulan diariamente, el pago de los mismos se efectuará de forma mensual entre los titulares.
El token será emitido en la plataforma blockchain Provenance a diferencia de otras stablecoins, que se emiten en redes como ethereum. El hecho de considerarse como un valor implica que esta moneda estable genera automáticamente rendimientos, sin que tenga que ser depositada en plataformas externas o exchanges, como ocurre con otros activos del mismo tipo. Javier Pastor, director de Formación de Bit2Me, explica que este token es diferente porque “integra un modelo de rendimiento nativo que está regulado dentro la estructura de la SEC”. El experto detalla que, mientras las stablecoins tradicionales requieren de plataformas adicionales para generar intereses, este token incorpora un mecanismo que genera este rendimiento automático. “Es una solución interesante para los inversores que quieren estabilidad y generar ingresos pasivos”, afirma.
Además, esta blockchain permite transacciones peer-to-peer, es decir, transferencias instantáneas entre usuarios. Por ello, se propone ser un competidor en aplicaciones como pagos y transferencias transfronterizas frente a otras monedas estables como Tether. Las stablecoins, de hecho, son las criptos más utilizadas por los usuarios para realizar pagos o transferencias, puesto que sortean la volatilidad típica de los activos digitales. “Vemos aplicaciones enormes para YLDS”, dijo Mike Cagney, CEO de Figure Markets. “Colateral para operaciones de intercambio, remesas transfronterizas y sistemas de pago son algunas de las oportunidades más inmediatas. Pero vemos esto como un catalizador para una migración mucho más grande de las finanzas tradicionales hacia la blockchain”.
La premisa de estabilidad, sin embargo, no elimina todos los riesgos. La quiebra de Terra/Luna en 2022, que evaporó los ahorros de miles de inversores, es de los casos más conocidos. TerraUSD, la stablecoin creada por la empresa Terraform Labs, se concibió para mantener en todo momento la paridad con el dólar a través de algoritmos. Pero una vez que la moneda estable perdió la equivalencia con el billete verde, llegando a caer hasta los 23 centavos, arrastró a la baja a su criptomoneda hermana, Luna: en pocas semanas pasó de valer 100 dólares a tan solo un centavo.
Los expertos apuntan que aunque los emisores de stablecoin publiquen informes sobre sus reservas, es importante conocer detalles como el coeficiente de caja que utiliza, es decir, qué porcentaje de sus reservas está realmente disponible en efectivo o en activos líquidos. Tether, la reina de las criptomonedas estables, también sufrió una crisis por las dudas sobre sus previsiones, lo que la llevó a perder su vínculo con el dólar.
Estos activos se han convertido en una parte significativa del ecosistema financiero, con una capitalización global que supera los 200.000 millones de dólares a principios de 2025, según datos de S&P global. Y están cada vez más integrados en el sistema financiero tradicional, algo que puede generar riesgos. Si una stablecoin con grandes reservas enfrenta problemas, podría tener un impacto negativo en los mercados financieros tradicionales debido a sus inversiones en activos como bonos del Tesoro.
Ante su rápido crecimiento y relevancia, los reguladores han elaborado o están desarrollando normativas para regularlas: la Unión Europea aprobó el pasado 30 de diciembre MiCA, la primera normativa que regula el sector, mientras EE UU está debatiendo la ley Genius (Guiding and Establishing National Innovation in US Stablecoins). Según el texto de esta propuesta, la Reserva Federal sería el ente supervisor de los grandes bancos emisores de estos activos y la Oficina del Controlador de la Moneda como el regulador de los grandes emisores no bancarios, mientras los emisores más pequeños quedarían bajo la regulación establecida a nivel estatal.
La aprobación de YLDS abre el camino para otras instituciones para registrar proyectos de este tipo. El cofundador de Tether, Reeve Collins, ya ha anunciado este mes que está trabajando en una stablecoin con rendimiento. Collins fue el primer director ejecutivo de Tether desde 2013 hasta 2015 y actualmente, es presidente y cofundador de Pi Protocol. Según Bloomberg, este proyecto se lanzará en la segunda mitad del año en las blockchain de ethereum o solana.