Grifols acusa a Gotham de obstaculizar la obtención de pruebas para preparar el juicio en Nueva York
El fondo norteamericano aguarda a que la justicia resuelva definitivamente su solicitud de protección para no entregar toda la documentación reclamada por la farmacéutica


La tensión entre Grifols y Gotham City Research sigue aumentando en un momento clave del proceso que se sigue por difamación en Nueva York. La empresa de hemoderivados ha acusado al fondo norteamericano de estar obstaculizando la entrega de la documentación pactada para preparar el juicio que se celebrará en 2027. Gotham, que en enero de 2024 divulgó un informe sobre las cuentas de Grifols que la hundió en Bolsa, ha rechazado proporcionar numerosa información a la espera de que la justicia resuelva definitivamente si puede acogerse al mismo escudo legal que los periodistas para proteger su libertad de expresión. Sin embargo, para la compañía española, la firma de inversión está usando este privilegio como “espada y escudo”, invocándolo únicamente para evitar el material que considera más sensible mientras entrega voluntariamente otros que respaldan su posición.
Después de que el magistrado Gabriel W. Gorenstein rechazara conceder a Gotham la protección de los reporteros prevista en la legislación neoyorquina para blindarse de la demanda de Grifols, ambas partes alcanzaron un acuerdo a mediados de junio para acelerar la fase de discovery, centrada en la obtención de pruebas de cara a la vista oral. Sin embargo, el pacto ha caído en saco roto ya que durante las últimas semanas, los abogados de ambas partes han intercambiado escritos en los que discrepan sobre qué documentos forman parte del universo de pruebas que Gotham debe poner a disposición de Grifols. El conflicto ha obligado incluso al juez a convocar una conferencia específica, celebrada el pasado 3 de agosto, para debatir este asunto.
La farmacéutica llevó a los tribunales a Gotham por la difusión de un informe el 9 de enero de 2024 en el que aseguró que la compañía catalana había maquillado sus cuentas y donde afirmaba que su valor era “cercano a cero euros”. Sin embargo, el juez estadounidense consideró que solo la afirmación de que Grifols ocultó un préstamo de 95 millones de dólares a Scranton Enterprises (empresa vinculada a la familia Grifols) podría ser difamatoria, puesto que sí lo había revelado.
Para intentar reconstruir cómo se gestó este informe, qué información manejaban sus autores antes de difundirlo y si el fondo bajista actuó con malicia real, el estándar exigido por la legislación estadounidense para que prospere una demanda por difamación, Grifols solicitó una amplia batería de información relacionada con comunicaciones con periodistas y organismos gubernamentales, registros de operaciones financieras, así como los documentos que los demandados dijeron haber entregado a los reguladores estadounidense y español, que abrieron sendas investigaciones.
Fue entonces cuando la firma liderada por Daniel Yu pidió la protección legal, alegando que su trabajo es equiparable al de un periodista. Sin embargo, el magistrado Gorenstein rechazó esta tesis. El fondo bajista recurrió esta decisión en apelación, pero mientras se resuelve el asunto, alcanzó un acuerdo con Grifols para dar acceso a las comunicaciones mantenidas con organismos públicos como la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) o la española Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), así como documentación relacionada con investigaciones regulatorias y acuerdos de reparto de ingresos vinculados a operaciones sobre acciones de Grifols.
Ampliación del perímetro de búsqueda
No obstante, los términos del acuerdo no han sido entendidos del mismo modo por ambas partes. Según las cartas enviadas al juez a lo largo de todo el mes de julio, a las que ha tenido acceso Cinco Días, Grifols denuncia que el fondo bajista liderado por Daniel Yu aceptó revisar toda su colección de información electrónica —correos, mensajes y archivos internos recopilados entre 2022 y enero de 2025— con el fin de localizar cualquier documento relacionado con las manifestaciones sobre el préstamo a Scranton, pero en verdad ha limitado la búsqueda al conjunto de documentos entregados al regulador estadounidense.
Justo después de resolver la cuestión de la protección, el juez autorizó a la empresa catalana a ampliar el marco temporal de la investigación de material documental a archivos que no excedieran del año posterior a la presentación de la demanda, es decir, enero de 2025. Sin embargo, la documentación entregada por Gotham a la SEC solo alcanza hasta enero de 2024.
Para Grifols, la diferencia en la forma de búsqueda de archivos es sustancial. Asegura que es necesario aplicar determinados términos de búsqueda sobre toda la información electrónica del fondo porque de este modo se arrojarían miles de documentos adicionales a los de la SEC. También considera pertinente incluir repositorios que nunca formaron parte de aquella investigación, como determinadas cuentas de correo electrónico o 20.000 mensajes intercambiados a través del sistema de mensajería Bloomberg.
Por su parte, Gotham rechaza haber incumplido el acuerdo procesal y sostiene que solo renunció a invocar el privilegio reconocido a periodistas y activistas en protección de la libertad de expresión para los documentos enviados a la SEC sobre el préstamo a Scranton, pero nunca para la información adicional reclamada. Por ello, defiende que la ampliación del ámbito de búsqueda dependerá de si el otro juez de Nueva York que estudia su recurso, Lewis L. Liman, rechaza definitivamente o no el denominado escudo legal.
Asimismo, recuerda que la documentación remitida a la CNMV está condicionada a que un abogado español certifique legalmente que no existe ninguna restricción impuesta por autoridades españolas sobre la entrega de estos documentos. Y así se lo hizo saber al juez en el escrito en el que pusieron en conocimiento del magistrado Gorenstein el controvertido pacto. En España, Gotham y sus socios, Daniel Yu y Cyrus de Weck, están siendo investigados en la Audiencia Nacional por manipulación del mercado por el informe de enero de 2024.
En cuanto a la reclamación de los chats de Bloomberg, Gotham argumenta que se trata de comunicaciones “no solicitadas e impersonales” y “mensajes masivos” de analistas que proporcionan consejos comerciales genéricos que no fueron de relevancia en la elaboración de su informe. En este sentido, califica esta prueba de “carga excesiva”.