Brookfield, KKR, EQT y BlackRock presentan ofertas por Acciona Energía
Las propuestas de los fondos se centran en comprar el 100%, con posibles alianzas en el horizonte. Varios grupos industriales plantean adquisiciones de los negocios de la filial de renovables por países con el foco en España, EE UU, Australia y México

El futuro de Acciona Energía sigue abierto. El periodo de presentación de muestras de interés para comprar una parte o el 100% de la filial de renovables del grupo que preside José Manuel Entrecanales finalizó el pasado lunes, y entre quienes han presentado ofertas, no vinculantes, figuran las gestoras Brookfield, KKR, EQT y GIP (propiedad de BlackRock), con Ardian y Qualitas Energy en la retaguardia, a la espera de entrar en potenciales alianzas si la operación llega a concretarse, según indican varias fuentes financieras. Todas las gestoras mencionadas cuentan con potentes fondos especializados en energía, y la mayoría descuenta que el precio mínimo para que los Entrecanales tomen en consideración la posibilidad de deshacerse de su negocio de energía ha de superar los 26,7 euros por acción; ese es el precio al que la compañía debutó en Bolsa hace cinco años. Ni las gestoras ni Acciona Energía hicieron comentarios sobre esta información.
El proceso publicado por CincoDías el pasado 5 de junio avanza conforme a la hoja de ruta trazada. Citi y Goldman Sachs, asesores de Acciona, están recibiendo los últimos documentos de los potenciales interesados en la compañía de renovables del grupo, después de que el día límite para lanzar ofertas terminara oficialmente el 27 de julio. El interés ha sido notable, y los inversores financieros han centrado sus ofertas en hacerse con el control de la compañía, aunque el precio puede ser un obstáculo.
El mercado da por sentado que el suelo de la valoración está en los 26,73 euros por acción (8.800 millones) de la Oferta Pública de Venta (OPV) con la que salió a Bolsa, cuantía que supondría una prima mínima del 27% respecto al precio actual. Acciona Energía marcó su máximo histórico en casi 14.400 millones de euros hace cuatro años, cuando llegó a sacar 3.000 millones de euros de ventaja a la matriz en términos de capitalización. Es decir, la parte llegó a valer más que el todo en pleno bum de las renovables.
El precio será fundamental en la decisión de los Entrecanales, que serán exigentes en las peticiones por el 100%: “Ni mucho menos van a vender barato”, indica un banquero de inversión. El presidente del grupo, José Manuel Entrecanales, ya avisó ante los periodistas tras concluir la junta de accionistas de 2026 de que ese escenario era “extremadamente improbable”, al tiempo que abrió la puerta a una fusión de la compañía. En otras palabras, es complicado que las propuestas lleguen a las expectativas de la familia, que controla un 56% de la matriz a través de dos ramas: los Entrecanales Franco y los Entrecanales Domecq. El capital de la filial que cotiza libremente en Bolsa se sitúa en tan solo el 9%, después de reiteradas compras por parte de la matriz, que en su día colocó en Bolsa casi el doble de ese porcentaje.
Acciona Energía aportó el año pasado un resultado bruto de explotación (ebitda) superior a los 1.500 millones de euros, casi la mitad del obtenido por todo el grupo. El precio de renunciar a esa notable porción del resultado debe ser necesariamente elevado, según los analistas del sector. La contrapartida de centrarse en las infraestructuras y en las concesiones, que conforman el ADN del grupo, está en una reducción inmediata de la inversión que requieren los negocios de renovables. Destinó a ellos más de 1.400 millones de euros el año pasado, lo que supone una cifra elevada a pesar de haberla recortado cerca de un 7%.
La posibilidad de una venta por partes también está sobre la mesa, con la posibilidad de deshacerse de los negocios por países a través de una segmentación limpia y sencilla. A cierre del año pasado, Acciona Energía contaba con unos 15.000 megavatios de potencia instalada, repartidos en 16 países, si bien los cuatro primeros sumaban el 77%. España representaba el 32,7%; Estados Unidos, el 20,5%; Australia, el 13,7%; y México, el 10,1%. Las fuentes financieras consultadas destacan que estas ofertas corren a cargo de industriales, con empresas ligadas a las energías fósiles que se han fijado como objetivo electrificar sus negocios. La petrolera Galp, que acordó la compra el pasado lunes de una cartera de parques eólicos por 434 millones a Acciona, es un buen ejemplo.
Esa desinversión se une a las efectuadas en los últimos años. En 2024 y, hasta el año pasado, había realizado ventas por 3.200 millones en desinversiones con unas plusvalías en el entorno de los 900 millones de euros. Incluyendo la acordada esta semana, Acciona había lanzado nuevas operaciones con un alcance total superior a los 1,5 gigavatios para lograr 1.100 millones por estas desinversiones.
Una de las misiones de Acciona es defender el rating de grado de inversión de su filial Energía. Fitch ha puesto en la picota esta calificación, a pesar de las desinversiones que ha ido ejecutando la compañía para lograr un colchón suficiente de liquidez y capital. La agencia reafirmó el pasado febrero la calificación de BBB- (por debajo de este nivel, se considera que la deuda es de alto rendimiento), si bien mantuvo su perspectiva que fijó a finales del año pasado como “negativa” para reflejar el retraso en los cierres de las operaciones de rotación.
Entre 2024 y junio pasado, Acciona Energía vendió sus activos hidráulicos por unos 1.400 millones de euros a Endesa, Elawan y White Summit Capital. Opdenergy le compró además el verano del pasado ejercicio una cartera eólica en España por 530 millones de euros. Otras grandes operaciones de Acciona Energía fueron la acordada con la gestora Mexico Infrastructure Partners (MIP), para la venta de una participación del 49% de su cartera fotovoltaica en Estados Unidos, y el 100% de dos parques eólicos en México por unos 860 millones de euros.