Simón y De los Mozos realizan los primeros movimientos de fichas en Indra tras la salida de Escribano
Ciril Rozman, ex Critera Caixa y Agbar, dirigirá la oficina de presidencia y asuntos públicos. Jesús Presa, mano derecha del exdirectivo de Renault, vuelve a ser el máximo responsable de comunicación


El consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, el cual todavía tiene que se ratificado en su cargo para continuar tres años más, y el nuevo presidente no ejecutivo de la compañía, Ángel Simón, han realizado los primeros movimientos de fichas para colocar a hombres de su confianza tras la salida del expresidente Ángel Escribano. Se trata del fichaje de Ciril Rozman, que dirigirá la oficina de presidencia y asuntos públicos; y el ascenso de Jesús Presa, actual director general de marketing, gestión de marca y comunicación interna de Indra, que volverá a ser la máxima cabeza del departamento de comunicación externa.
Rozman es un fichaje de Simón, que lo conoce de su época en Agbar, donde este ocupó diversos cargos como el de director general de estrategia para Iberia y Latinoamérica. También lo acompañó en su mandato en Criteria Caixa, en el que Rozman fue director general de operaciones.
“Ciril cuenta con más de 30 años de experiencia en grupos industriales y financieros de gran complejidad y proyección internacional, con una sólida trayectoria en estrategia corporativa, gobierno corporativo y gestión de stakeholders. Ha desarrollado una amplia trayectoria en entornos de alta exigencia institucional, actuando como nexo entre la presidencia y los principales grupos de interés", ha señalado Indra en un comunicado lanzado este lunes, en el que ha explicado que la hasta ahora directora de relaciones institucionales, Cristina Poole, pasará a depender de Rozman y del director de la oficina del consejero delegado, Juan Ramón Hernández.
Por su parte, Presa, con una extensa experiencia en el mundo del automóvil ligado a Renault, volverá a ocupar el cargo de director de comunicación. De los Mozos coloca así a un hombre de su máxima confianza, que ya formaba parte del comité de dirección de la compañía, relegando al actual director de comunicación, Rafael Moreno, fichaje de la época de Escribano. Moreno había estado previamente como director de comunicación de Santa Bárbara, hoy máximo rival de Indra en la pugna por ser el referente de la industria militar terrestre nacional.
Con esta reorganización del área de comunicación, Indra busca “reforzar su modelo de gobierno corporativo y potenciar sus capacidades en materia de comunicación e interlocución institucional”, según ha destacado en un segundo comunicado.
De los Mozos y Simón remodelan así dos áreas clave después de meses en los que la compañía ha ocupado infinidad de titulares en prensa por la crisis de gobernanza provocada por el conflicto entre el principal accionista de la empresa, el Estado, que posee el 28% de Indra a través de la SEPI; y la familia Escribano, que hasta la semana pasada era el segundo accionista, con el 14,3% de los títulos. Dicha participación fue vendida con unas plusvalías de 200 millones para los hermanos Escribano.
La venta de ese paquete accionarial era una condición necesaria para allanar la fusión entre Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) e Indra mediante un canje de acciones, ya que La Moncloa no quiere que la familia supere el peso de la SEPI en la empresa. La operación, que podría estar por encima de los 2.000 millones de euros, “es coherente” con la línea estratégica que sigue Indra para convertirse en el referente de la industria militar terrestre, según el informe que creó la comisión ad hoc constituida para el análisis de la operación. Dicho informe tuvo el voto favorable de todo el consejo en diciembre, antes de que estallara el conflicto entre la SEPI y los Escribano. Reflotar la operación supondría la vuelta de la familia a la empresa, poniendo así un interrogante sobre el futuro de De los Mozos, quien acabó muy enfrentado con el anterior presidente.