El Banco de España pedirá cambios al sector en la concesión de los préstamos al consumo
El supervisor impuso el año pasado 13 sanciones a las entidades por valor de 49 millones


El Banco de España pone el foco en la concesión de créditos al consumo. Esta es una de las principales prioridades supervisoras de la entidad para 2026 y también una de las que el año pasado más actuaciones supervisoras y sanciones supuso al sector, de acuerdo a la Memoria de Supervisión que esta institución ha publicado este martes. Fruto de esta conclusión, pedirá a los bancos una serie de cambios en la forma en la que conceden estos préstamos, tras realizar en los últimos meses una campaña de inspecciones en el sector por este motivo.
“Estamos haciendo inspecciones sobre la concesión de préstamos responsables. Hemos cerrado unas cuántas y tenemos otras que se cerrarán en las próximas semanas. Una vez que cerremos esta campaña, nuestra perspectiva es emitir algún tipo de expectativa supervisora sobre lo que esperamos en materia de préstamo responsable”, ha indicado Fernando Tejada, director general de Conducta Financiera. “La idea es preventiva, tomar conocimiento, comparar con la normativa y elaborar buenas practicas”, ha añadido.
En concreto, la intención del supervisor pasa no solo por que los préstamos puedan pagarse, sino que su repago no comprometa los niveles de vida de los ciudadanos y genere sobrendeudamiento y exclusión social. Así, realizará una serie de recomendaciones al sector en la comercialización de préstamos al consumo y en el informe anticipa que centrará en las necesidades de más implicación en el seguimiento de las políticas de concesión de crédito, el refuerzo en los controles de venta de productos accesorios y de cómo se hacen las estimaciones para calcular capacidad de pago de los prestatarios.
Todo ello entronca con las preocupaciones del Banco Central Europeo (BCE) por la concesión de hipotecas, en plena escalada del precio de la vivienda. El regulador europeo ha fijado esta cuestión en sus propias prioridades supervisoras y ha lanzado una “revisión temática” (una evaluación de la información que dispone sobre este asunto y, si lo necesitase, requeriría detalles extra) a los bancos sobre la cuestión, a la que podrían seguir inspecciones en esta línea. No obstante, aún no se han producido movimientos al respecto.
Volviendo al Banco de España, otras prioridades serán vigilar las redes de venta, así como ciertos aspectos de gobernanza. Sin olvidarse de la prevención del fraude en los pagos, la gestión del riesgo y la publicidad y los servicios de atención al cliente. Así, el Banco de España ha realizado 262 medidas disciplinarias y 72 actuaciones de supervisión de conducta.
Las cuestiones de conducta también han liderado las sanciones impuestas el año pasado. En total, inició 20 expedientes, de los cuales 13 de ellos concluyeron con sanciones, que sumaron un total de 49 millones. La principal razón de estas sanciones ha sido incumplir las condiciones de préstamo responsable, seguido por la comercialización de seguros vinculados a créditos hipotecarios, cambios en la titularidad del capital e irregularidades en gobernanza.
El supervisor redujo los requerimientos a las entidades significativas -el Santander, el BBVA, CaixaBank y el Sabadell, y a las que vigila el Banco Central Europeo (BCE)- un 31% en lo que se refiere a la actividad microprudencial (la vigilancia individual de entidades financieras sobre su solvencia, para evitar quiebras), hasta los 48. Esto supuso la realización de 38 inspecciones in situ.
En cuanto a las entidades menos significativas, que sí vigila directamente el Banco de España, se redujeron ligeramente, hasta los 10 los requerimientos. Y se realizaron 18 inspecciones in situ a este tipo de bancos.
Los requerimientos extra de capital, en virtud de este trabajo de supervisión microprudencial, se han reducido frente al año precedente, tanto para las entidades significativas como para las no significativas. Estos recargos se sitúan por debajo de la media de la eurozona, lo que indica un mejor perfil de riesgo.
En el año 2025, uno de los aspectos a revisar por el Banco de España fue, precisamente, el funcionamiento de la red de pagos durante el apagón. Justo en el día en que se cumplía el primer año del incidente, la directora del Departamento de Sistemas de Pagos, Montserrat Jiménez, ha explicado que a raíz de esta eventualidad explora junta a los operadores privados la búsqueda de soluciones de pago que puedan funcionar también ante cortes del suministro eléctrico.
Jiménez, sin embargo, explicó que las infraestructuras de pago fueron resistentes y que estos no se pudieron procesar porque “los negocios no tenían luz”. Y que el organismo no ha instado ninguna medida supervisora como consecuencia del apagón.