La banca de inversión dispara su actividad en España liderada por JP Morgan, el Santander y Citi pese a Irán
El importe de las comisiones en el primer trimestre crece un 26% gracias a la venta de Urbaser. El impacto de la guerra comienza a notarse en el mercado de bonos

Los datos son incontestables. La banca de inversión en España arrancó con fuerzas renovadas el primer trimestre de 2026. Sus ingresos por comisiones aumentaron un 26%, hasta los 350 millones de euros, según la consultora especializada Dealogic, a pesar de la guerra desatada en Irán por Estados Unidos e Israel, que todavía no ha provocado ningún desastre en las grandes operaciones. Cierto es que los mercados de crédito son el corazón de la actividad corporativa y ya comienzan a resentirse. La duración del conflicto determinará si la actividad continúa a buen ritmo o se ralentiza.
JP Morgan, el Santander, con prácticamente un empate —38,9 millones de euros el primero, frente a los 37,2 millones del segundo— y Citi (27,7 millones) repiten en el podio. Estas cifras son las sumas de las comisiones estimadas en cuatro áreas: fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés), Bolsa (ECM), bonos (DCM) y créditos apalancados.

Los tres primeros tienen en común haber participado en la operación de Urbaser. Después de años con la compañía de servicios urbanos y medioambientales a la venta, la gestora estadounidense de private equity Platinum logró hacer caja, al venderla al consorcio formado por Blackstone y EQT. Y con plusvalías gigantes. La otra gran operación de inicios de año fue la venta de Fidere por parte de Blackstone a Brookfield. Como resultado, las comisiones agregadas en esta área se duplicaron hasta rozar los 170 millones de euros.
Ignacio Domínguez-Adame, responsable de Santander CIB en Europa, resume que, “en M&A, aunque el número de transacciones ha sido inferior al del mismo periodo del año pasado, el volumen ha crecido de forma significativa, impulsado por operaciones de mayor tamaño”. La consultora TTR Data computa cerca de 700 transacciones, lo que supone un descenso del 18%, valoradas en más de 36.000 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 64%.
Jorge Ramos, responsable de Banca de Inversión de Citi en España y Portugal, destaca que las empresas españolas tienen una “posición envidiable para poder liderar procesos de consolidación, tanto en España como a nivel más internacional”. Así lo ha demostrado el Santander, que ha acordado la compra del estadounidense Webster por más de 10.000 millones de euros.
Con todo, los eventuales efectos de una guerra duradera preocupan, aunque con diferentes niveles de intensidad en función de si el comprador es financiero (private equity) o industrial. Domínguez-Adame destaca que el entorno geopolítico está generando cierta cautela entre los primeros, con una rotación hacia sectores más defensivos, mientras que “los inversores estratégicos mantienen un pipeline activo”. El ejecutivo destaca las operaciones transformacionales, como la de Puig y Estée Lauder y el posible acuerdo de integración en el negocio de refinado entre Moeve y Galp.
Ignacio de la Colina, presidente de JP Morgan en España, también mira con optimismo al futuro: “Seguimos viendo una clara tendencia hacia la creación de compañías de mayor tamaño para lograr eficiencias, escala y capacidades para competir de forma efectiva en cada negocio”, sentencia. El gigante estadounidense ha vuelto a obtener la medalla de oro en el ranking específico de M&A con 29 millones de euros, seguido de Citi (20 millones) y del Santander (16,3 millones). Este último banco, sin embargo, aparece como el número uno en el ranking de Dealogic en cuanto al importe de las operaciones que ha asesorado, con unos 17.500 millones de euros.
En el ámbito de los mercados de renta variable, el crecimiento en las comisiones fue del 16%, hasta superar los 23 millones en conjunto, gracias a la venta del 11,4% de Naturgy por parte de BlackRock, que supuso la salida del gigante estadounidense de la utility. En la colocación participaron JP Morgan y Goldman Sachs. También fue decisiva la ampliación de capital acelerada de la socimi Merlin por unos 800 millones, en la que los coordinadores fueron el Santander, y, de nuevo, los dos mencionados bancos estadounidenses.
Las salidas a Bolsa de Digi y TSK, programadas para las próximas semanas, aunque dependientes de lo que ocurra en Oriente Próximo, serán cruciales para aumentar el cheque de las comisiones en operaciones en renta variable. El directivo de Citi advierte de que la clave será dar con el momento adecuado: “En los mercados de capitales, tanto en deuda como en acciones, la situación es muy fluida y la clave va a ser aprovechar bien las ventanas de ejecución que vayamos teniendo”, explica.
En el mercado de deuda, la actividad del Tesoro español salvó la situación, con un escueto descenso del 7% en los ingresos, hasta los 127 millones de euros, pese a la casi total paralización de la actividad en el ámbito corporativo desde que estalló la guerra en Irán. El directivo de JP Morgan ratifica que “el impacto de la guerra en Irán está por hacerse ver en toda su magnitud en los mercados de crédito, con mayor coste, inflación y posible recesión económica”. En este apartado, el Santander es el primero de la lista a gran distancia de sus competidores, gracias en gran parte a que ejerce de asesor en las colocaciones de su propia deuda.
Por último, el mercado de financiación apalancada mantuvo una actividad relevante, apoyado en fuertes flujos de capital y diferenciales históricamente bajos, según el directivo del Santander. Destacan las refinanciaciones de la Universidad Europea, coordinada por la entidad que preside Ana Botín, y las operaciones de Zegona para mejorar la financiación de Vodafone España y de Gestamp. Grifols, por su parte, ha demostrado que este mercado sigue abierto para determinados emisores.