BCE

La desaceleración de la zona euro no será tan intensa como se preveía, según De Guindos

El vicepresidente del BCE prevé que en la reunión de diciembre se volverán a subir los tipos

Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, este viernes en Madrid.
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, este viernes en Madrid.

El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha comentado que los indicadores económicos que se han ido conociendo estos días apuntan a una desaceleración en la zona euro en los próximos meses, pero "no tan intensa" como se había previsto hace solo unas semanas. De hecho, ha reconocido que la posibilidad de una recesión técnica "está ahí" y que
muchos organismos internacionales apuntan en esa dirección.

No obstante, y a pesar de la incertidumbre geopolítica, hay "una nota positiva", según el economista, ya que en noviembre los indicadores de confianza y los indicadores adelantados apuntan a que esa desaceleración "no va a ser tan intensa" y se puede hablar de "cierta moderación del pesimismo".

El vicepresidenta del BCE también se ha referido a la inflación, actualmente en el 10%, un nivel donde se va a mantener en los próximos tres o cuatro meses para sufrir una "desaceleración clara" en el segundo semestre de 2023 y situarse en torno al 7% a mitad de año.

Esa cifra está muy por encima del objetivo de estabilidad de precios del banco central, que se sitúa en el 2%, y por ello ha avisado de que en la próxima reunión de diciembre el BCE sin duda volverá a subir los tipos, aunque no sabe cuánto, porque ello dependerá de las proyecciones macroeconómicas y de la evolución de otras variables.

Además, ha anunciado que en esa "importante" reunión van a decidir cómo empezar a reducir su balance —el mayor de todos los bancos centrales en el mundo—, una "operación delicada" porque no se tiene experiencia y no se sabe el efecto que tendrá en el mercado.

Sobre la situación de los bancos, están en una "posición adecuada" y están teniendo "una mejora importante de su rentabilidad", pero hay que tener en cuenta "el deterioro de solvencia de empresas y familias" ello antes o después se reflejará en la necesidad de provisiones adicionales.

Por ello, les ha recomendado que aprovechen esta mejora de la rentabilidad, que se cubran ante lo que pueda ocurrir a futuro porque es mejor "prevenir que curar", ha subrayado el exministro.

A su juicio, en esta "coyuntura compleja y difícil" se debe intentar "evitar errores" desde el punto de vista del diagnóstico y también "de política económica", y por ello ha apostado por una política fiscal "prudente, temporal" y centrada en "la defensa de los colectivos más vulnerables para que su renta real disponible no se vea muy afectada".

Normas
Entra en El País para participar