La alianza de Airbnb con los grandes caseros beneficia a ambas partes

Los inquilinos de sus complejos de viviendas podrán subarrendar en la plataforma, en EE UU

La alianza de Airbnb con los grandes caseros beneficia a ambas partes
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Airbnb se ha asociado con gigantes de la gestión inmobiliaria como Equity Residential y Greystar para ayudar a alquilar apartamentos. El acuerdo permitirá a los inquilinos de sus grandes complejos de viviendas subarrendar en la plataforma. Puede suscitar la ira local, al igual que la oferta habitual de la empresa. Pero el acuerdo, que asegura la adhesión de grandes firmas que, de otro modo, deberían odiar a Airbnb, tiene sentido en una era pospandémica.

El acuerdo allana el camino para que algunos de los mayores caseros de EE UU pongan sus viviendas vacías en alquiler a largo plazo en Airbnb. Los arrendadores que se hagan con los apartamentos podrán publicar sus locales para alquilarlos a corto plazo.

A cambio, Airbnb dará a los gestores de las propiedades una mayor visibilidad y control sobre quién lo hace y por cuánto tiempo. Es un reconocimiento por parte de los caseros de que una masa crítica de sus inquilinos quería esta flexibilidad, les gustara o no. También les ayuda a beneficiarse del auge de los alquileres de corta duración: los dueños reciben una parte de los ingresos por los subarriendos publicados en la plataforma.

Puede haber problemas, por las quejas de los vecinos. Airbnb dice que los inquilinos solo subarriendan nueve noches al mes, de media. Pero si un número significativo de inquilinos convierte su casa en una habitación de hotel, las empresas podrían alejar a sus inquilinos permanentes y más lucrativos.

Aun así, el Covid ha cambiado los hábitos de la gente: por ejemplo, ha fomentado el teletrabajo. Y el número medio de adultos por hogar en Equity Residential ha caído un 5%, hasta 1,57. Los confinamientos animaron a más adultos a vivir solos, y los que viven solos podrían querer ejercer su libertad para moverse más. Los contratos de alquiler, que suelen ser de un año, son notoriamente difíciles de firmar, y difíciles de dejar antes de tiempo. En el pasado, eso ha permitido a las empresas mantener a sus inquilinos como rehenes unos meses. Air­bnb recuerda que hay otra opción. Al unir fuerzas, ambas partes se adaptan al cambio en beneficio de todos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías