El petróleo continúa su caída mientras la UE no alcanza un acuerdo sobre el tope al crudo ruso

El intento de los países del G7 por limitar los ingresos de Moscú se topa con la cautela de los analistas

El petróleo continúa su caída mientras la UE no alcanza un acuerdo sobre el tope al crudo ruso
Comunidad de Madrid

El leve descenso en el precio del Petróleo Brent de este viernes (-0.49%) confirma la tendencia a la baja del precio del barril, que ya lleva tres semanas con números rojos. El crudo de referencia en Europa se deja los últimos tres viernes más de un 11% en su valor hasta tocar los 84,92 dólares, muy lejos aún de las expectativas alcistas de los países de la OPEP.

Lo mismo sucede en Estados Unidos, donde el petróleo intermedio de Texas (WTI) ha abierto este viernes con una leve tendencia al alza pero encaminado a cerrar la semana con un nuevo descenso.

Todos las miradas están puestas en China, donde la reapertura y el fin de los confinamientos a raíz del covid-19 han probado ser más difíciles que lo previsto por las autoridades. Las fuertes protestas de cientos de trabajadores contra las restricciones sanitarias ha despertado nuevas dudas respecto a la voluntad de Pekín de cambiar la política que comenzó a implementar en 2020. Esto llevaría a una mayor reducción en la demanda de petróleo por parte del gigante asiático.

Al mismo tiempo, los países de la Unión Europea continúan divididos sobre a qué nivel limitar los precios que pagan por el petróleo ruso, de acuerdo a la decisión acordada por el G7 en septiembre. La reunión prevista para este viernes por la noche fue cancelada debido a que "no hay consenso en los diferentes puntos de vista", según precisó un diplomático europeo a la agencia Reuters.

Los responsables de los Veintisiete negocian un tope entre 65 y 70 dólares el barril, lo que se encuentra al menos 13 dólares por el valor actual, según datos proporcionados por la firma Argus Media. Esto deja a la medida en una posición incómoda, igual al precio máximo para el gas fijado por Bruselas esta semana.

Las conversaciones dentro del bloque están atascadas tras la conformación de dos grandes bloques. Algunos miembros, como Polonia, consideran que 65 dólares es un valor demasiado alto. Otros, entre ellos Grecia, el país con mayor número de buques petroleros, no quiere bajar de los 70 dólares. Sin embargo, todos comparten la preocupación de reducir los ingresos de Moscú por la venta de hidrocarburos, que representan el 42% de los ingresos totales del país, según su Ministerio de Finanzas.

La Unión Europea continúa siendo la mayor importadora de combustibles fósiles rusos, muy por encima de China, Turquía e India, de acuerdo al centro de estudios CREA. En particular, Alemania, Países Bajos, Bulgaria, Italia y España se mantienen entre los mayores compradores.

La consultora FGE incluso estima que, si el tope se confirma entre los 65 y 70 dólares, podría generar un aumento de al menos 3 dólares para el barril ruso.

La prohibición de envíos, seguros y reaseguros a empresas de cargamentos que compren por encima del precio pactado podría generar nuevos ganadores en el sector. "La baja cantidad de petróleo ruso que aún llega a Europa tiene que encontrar un nuevo lugar donde ir y necesitará empresas, capital y barcos para moverlo. Y el límite de precios probablemente pondrá ese problema en manos de empresas más pequeñas que no operan en las negociaciones del G7", destaca Russell Hardy, CEO de la firma Vitol, una de las mayores intermediarias de petróleo del mundo.

La posibilidad de beneficios no previstos para Moscú no evitó que el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtiera el jueves de las "graves consecuencias" de esta medida. El Kremlin ya advirtió en repetidas ocasiones de que no suministrará crudo a aquellos países que adopten este tipo de limitaciones.

Próxima reunión de la OPEP+

Los países de la OPEP tienen previsto reunirse el próximo 4 de diciembre y los analistas no descartan un nuevo recorte en la producción de los principales países exportadores de petróleo.

"Si los ministros de los países ven que los riesgos asociados a la oferta rusa están al alza y los de la demanda global están a la baja, podría haber buenos motivos para un recorte preventivo", destaca Standard Chartered Bank en una nota de investigación. Sin embargo, la firma CMarkits señala la intención de la alianza de retrotraer los precios a una banda entre 90 y 95 dólares el barril, por lo que un nuevo descenso de la producción podría ayudar.

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