La debacle de FTX aviva la urgencia por una ley de criptomonedas

El batacazo de la plataforma reafirma la necesidad de que el fenómeno se regule cuanto antes

El CEO de FTX, Sam Bankman-Fried
El CEO de FTX, Sam Bankman-Fried

El batacazo de FTX ha hecho saltar todas las alarmas. La estampida de inversores, que retiraron 6.000 millones de dólares en 72 horas de la plataforma, ha dibujado un escenario inquietante: hasta un millón de acreedores en la estacada, la amenaza de un efecto dominó y nubarrones de crisis. La Unión Europea quiere que situaciones así no se repitan, y para conseguirlo, apuesta por el reglamento MiCA (siglas en inglés de Market in Crypto Assets), la primera norma que regulará las criptomonedas en su territorio. La UE pondrá la lupa en la actividad de estas mercantiles; la misión, sin embargo, no será sencilla.

La sensación general es que MiCA beneficiará a inversores (estarán más protegidos frente a convulsiones como las de FTX), a proveedores de servicios (estarán más controlados frente al cibercrimen y proyectarán una imagen de mayor confianza) y a la banca (las reglas de juego serán claras y el sector bancario podrá experimentar con las criptodivisas sin cortapisas). Pero su aplicación plantea numerosos interrogantes. En un congreso organizado este lunes en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid sobre criptoactivos, donde se dieron cita una treintena de expertos del sector legal y del universo del blockchain, se expusieron estas dudas y esperanzas. Alfonso Muñoz, profesor de Derecho Mercantil de la Universidad Complutense de Madrid, apremió a que MiCa entrase en vigor cuanto antes para controlar una tecnología que brinda enormes oportunidades para el sector financiero. “La crisis de FTX vino porque no había regulación”, dejó claro.

Operaciones afectadas

MiCa despierta expectación por varios motivos. En primer lugar, por su ámbito de aplicación. El reglamento no regula todas las figuras y operaciones cripto. Los NFT o tokens no fungibles, por ejemplo, quedan fuera de su control. También los instrumentos financieros (como los security tokens), las plataformas DeFI (que permiten negociaciones con divisas sin un sistema de control ni intermediarios) o las plataformas DAO.

La ley tampoco afectará a todas las criptomonedas. Pedro Fernández-Villamea, responsable de Legal & Compliance del Grupo Gees-Spain, resume que “el reglamento MICA afectará sólo a aquellas operaciones con criptodivisas que estén gestionadas a través de smart contracts dentro de la blockchain”, como Bitcoin. Ello implica que “muchas operaciones se quedarán al margen de este reglamento” y caerán en la alegalidad. No serán ilegales, pero “será el consumidor el que asuma el riesgo de operar con estos criptoactivos”.

En segundo término, el carácter descentralizado de estas divisas hará que su control y supervisión sea, por definición, “difícil”, remarca Almudena de la Mata, CEO de Blockchain Intelligence. En este escenario, De la Mata cree necesario “entender en profundidad su funcionamiento para poder definir la regulación aplicable”. En todo caso, la experta valora la llegada de MiCa como “muy positiva”, una iniciativa que sitúa a la Unión Europea como cabeza de lanza en materia regulatoria del fenómeno.

Usuarios

Aunque su entrada en vigor aún se plantea lejana, las empresas estudian cómo cumplir el rosario de requisitos y protocolos que se aproxima con MiCA. La abogada Marina Foncubierta Cortés, del despacho especializado en criptoactivos ATH21, estima que el 95% de su clientela tendrá que adaptarse al nuevo marco. "Nuestro objetivo", remarca, "es conseguir las preceptivas autorizaciones y licencias en el menor tiempo posible".

Por su parte, Emilia Zaballos, presidenta de la Asociación de Afectados por Inversiones en Criptomonedas, plataforma que ha defendido a más de 8.000 usuarios afectados por criptoestafas, coincide en que la entrada en vigor de MiCA debe ser inminente. Cree que la norma traerá un "mayor control y derivación por mala praxis de las entidades intervinientes en las operaciones", y en definitiva, mayor seguridad para el inversor. Supondrá, dice, un golpe contra el cibercrimen. Pondrá coto a "servicios que se basan en perfiles falsos y plataformas no autorizadas, sin supervisión ni fiscalización", ni "un control de publicidades engañosas". Lagunas legales que, con la nueva ley, están llamadas a desaparecer.

Guía para entender MiCA

A quién afecta. A empresas que participen en la compraventa de criptomonedas; a empresas que participen en el intercambio de criptomoneda por dinero fiat (como el euro) y a plataformas que custodien claves de acceso a monederos virtuales.

Qué regula. MiCA regulará criptoactivos, stablecoins, tokens respaldados por activos reales y proveedores de servicios de criptoactivos (CASPs) en los Estados miembros de la Unión Europea, más Islandia, Liechtenstein y Noruega. Según apunta Almudena de la Mata, de Blockchain Intelligence, “la nueva norma impone obligaciones muy concretas a los emisores y prestadores de servicios y controla el abuso de mercado”.

Objetivo. La misión de la Unión Europea es crear un marco regulatorio claro para empresas, inversores y usuarios. En definitiva, ganar en transparencia y proteger a los consumidores, resume la abogada Marina Foncubierta, del bufete ATH21, para “evitar que sucedan cosas como lo que hemos visto con FTX esta misma semana”.

Entrada en vigor. Se aprobará en febrero de 2023, pero su entrada en vigor estará condicionada a un periodo de latencia, que puede ser de 18 meses tras su publicación en el DOUE.

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