Preocupa que la inflación sea más resistente

Si hay recesión, es una de las más pronosticadas de la historia

European Commissioner for the Economy Paolo Gentiloni drinks water as he addresses media representatives during a press conference on Autumn 2022 Economic Forecast at EU headquarters in Brussels on November 11, 2022. - The EU warned on November 11, 2022 the eurozone was set to fall into recession this winter as Brussels hiked inflation forecasts for 2022 and 2023 on the back of high energy prices. (Photo by Kenzo TRIBOUILLARD  AFP)
European Commissioner for the Economy Paolo Gentiloni drinks water as he addresses media representatives during a press conference on Autumn 2022 Economic Forecast at EU headquarters in Brussels on November 11, 2022. - The EU warned on November 11, 2022 the eurozone was set to fall into recession this winter as Brussels hiked inflation forecasts for 2022 and 2023 on the back of high energy prices. (Photo by Kenzo TRIBOUILLARD / AFP) AFP

Para 2023 nos preocupa que la inflación pueda ser más resistente de lo esperado, provoque ajuste monetario adicional y que la recesión se confirme con datos…en cualquier caso esta recesión es una de las más pronosticadas de la historia por lo que no hay que descartar sorpresas positivas.

De momento, nuestros indicadores de ciclo muestran que el impulso en EE. UU. se deteriora, con debilidad de la vivienda y construcción y estancamiento de la demanda interna. Su crecimiento de PIB puede quedarse muy por debajo de tendencia, 0,4% intertrimestral anualizado, seguido de una tibia recuperación la segunda mitad de 2023. Además, la recesión parece más probable en la Euro Zona. Un aspecto positivo es la mejora del almacenamiento de gas y correspondiente caída de precios. Sin embargo, más allá de este invierno hay riesgos para la producción industrial. En cuanto a China, hay señales alentadoras de producción industrial e inversión manufacturera. Pero la consolidación del poder del presidente Xi Jinping y restricciones estadounidenses a exportaciones chinas de semiconductores, sector estratégico, implica reevaluar las perspectivas. La Conferencia Central de Trabajo Económico anual, en diciembre, puede proporcionar más claridad sobre la dirección de su política económica.

El exceso de dinero se está reduciendo rápidamente

Efectivamente, los bancos centrales se puedan ver forzados a tensionar más la política monetaria lo que puede a su vez tensionar las primas de riesgo.

Hay que tener en cuenta que las condiciones de liquidez global continúan empeorando y que el exceso de dinero se reduce rápidamente. Los bancos centrales ya han retirado ocho billones de dólares de estímulo monetario postpandemia desde marzo y las condiciones de liquidez pueden seguir negativas para activos de mayor riesgo cara al comienzo de 2023 y durar más, lo que normalmente ejerce presión en los múltiplos de beneficios de las acciones.

Deuda soberana de EEUU

Actualmente en renta fija estamos positivos de deuda gubernamental de EEUU a diez años, cuya rentabilidad a vencimiento muestra el mayor atractivo desde mediados de 2011, con considerable margen de seguridad gracias a los cupones, siendo una protección barata contra la debilidad de la economía.

Pero el BCE parece rezagado –la inflación sigue subiendo - y estamos negativos en bonos soberanos europeos. También en crédito de mayor riesgo, europeo y estadounidense, pues estamos pendientes de las revisiones de beneficios, incluso para empresas con deuda empresarial grado de inversión. Ahora bien, para una ponderación limitada en renta fija hay oportunidades, como deuda de mercados emergentes grado de inversión, con fundamentales relativamente sólidos.

Acciones japonesas, salud y energéticas

Para estar más positivos en renta variable necesitamos que las previsiones de beneficios se estabilicen, una curva de rentabilidades a vencimiento de la deuda más empinada y mejores valoraciones relativas en sectores cíclicos.

El caso es que tenemos posiciones neutrales o infra ponderadas en todos los mercados y sectores, excepto acciones japonesas, salud y energéticas. El sector salud ofrece crecimiento defensivo y el de energía una estimación de beneficios que mejora constantemente los últimos seis meses. Por su parte Japón es la única región cuyas acciones sobre ponderamos. Se beneficia del repunte de demanda de consumo post COVID, una política monetaria acomodaticia, mayor seguridad energética con apoyo para reiniciar centrales nucleares y un yen débil, que respalda su sector exportador.

Salud, robótica y energías limpias

A medio plazo, el crecimiento de beneficios más visible aboca a temáticas inversión. En concreto son destacables tres grandes temas: salud, robótica y energías limpias.

Hay que tener en cuenta que la población envejece y para 2050 más del 30% en China, EEUU y Europa tendrá más de 60 años. Además, hoy día tiene sentido un enfoque holístico. De hecho, la inversión temática en salud favorece la prevención, mejores terapias y acceso a la medicina moderna. De manera que queremos exposición a empresas con nuevas formas de mejorar la salud, estándares de atención médica y resultados para los pacientes, garantizando el acceso adecuado. Además, estimamos oportunidades atractivas relacionadas con la ola de innovación en varias áreas terapéuticas y resultados prometedores en telemedicina, robótica, procedimientos mínimamente invasivos y análisis de datos.

A ello se añade que la transición energética hacia energías limpias se va a producir y hay que financiarla, contando con una mayor concienciación y la regulación. Ya en 2019 las renovables eran la forma más barata de generar electricidad y la guerra de Ucrania está acelerando este proceso.

Los activos alternativos son complementarios

Además, los activos alternativos son complementarios de la parte central de la cartera de inversión con visión de largo plazo, especialmente cuando las políticas monetarias y fiscales son más volátiles y hay mayor dispersión de valoración entre clases de activos. Tanto en su versión liquida como ilíquida permiten aprovechar fuentes de rentabilidad diferentes y generar exceso de rentabilidad por la prima de liquidez en activos no cotizados, como deuda privada, infraextructuras, inmobiliario y otros. Así, en base a tendencias seculares (economía, tecnología/innovación y políticas) y expectativas de crecimiento e inflación, las rentabilidades anualizadas los próximos diez años pueden ser del 10% en capital riesgo y cerca de 9% en capital privado. Estas cifras pueden aumentar significativamente con la gestión activa y la selección de gestores.

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