España aumenta su presión fiscal al 39% del PIB, pero sigue por debajo de la media europea

Los impuestos y cotizaciones ascienden al 41,7% del PIB en Europa

La recaudación avanza un 18% en España hasta el tercer trimestre

Presión fiscal PIB pulsa en la foto

La presión fiscal en España, entendida como ingresos sobre el PIB a través de impuestos y cotizaciones sociales, aumentó durante 2021 en casi 1,5 puntos porcentuales, hasta el 39% de la riqueza nacional. Pese a esta subida, según los datos publicados ayer por Eurostat, España sigue por debajo de la media de la Unión Europea (41,7%) y muy lejos de las principales economías comunitarias. En Francia, por ejemplo, los ingresos a través de los impuestos alcanzaron el 47% del PIB nacional, una cifra que rondó el 43% en países como Alemania e Italia.

Se da la circunstancia de que las capitales comunitarias, impulsadas por organismos como la propia Comisión Europea o la OCDE y el FMI, se encuentran en pleno debate sobre el papel de los impuestos a la hora de incrementar los ingresos públicos. Detrás se encuentra la necesidad de lograr más recursos con los que financiar un mayor gasto que permita contrarrestar los efectos de la crisis inflacionista.

En 2021, según la oficina estadística europea, los ingresos a través de los impuestos y las cotizaciones sociales aumentaron en 520.000 millones de euros en los 27 Estados miembros, hasta alcanzar en conjunto los 6 billones de euros.

La subida, explica Eurostat, se debe a la recuperación económica posterior a la crisis sanitaria y económica, al impulso del empleo y al devengo de los impuestos aplazados en 2020 con motivo de la pandemia. Por partidas, los impuestos sobre la producción y las importaciones supusieron el 13,8% del PIB; los impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio, entre otros, se situaron en el 13,3% del PIB; y las cotizaciones sociales netas alcanzaron el 14,3% de la riqueza.

En general, la presión fiscal aumentó en la mayoría de los socios, registrándose la mayor de las subidas en Chipre, con un alza de dos puntos porcentuales. Por contra, cinco países, entre los que se encuentra Francia, redujeron la presión. La mayor disminución se registró en Hungría, con un par de puntos porcentuales menos. De media, la UE anotó en 2021 la mayor presión fiscal desde el año 2000.

Recaudación en España

Todo apunta a que el año 2022 seguirá con cifras récord debido a las nuevas figuras tributarias diseñadas por los diferentes gobiernos y a los efectos de la inflación en los impuestos al consumo. En España, según los datos publicados ayer por la Agencia Tributaria, los ingresos tributarios en septiembre sumaron un total de 13.033 millones, cifra que supera en un 8,2% a la registrada en el mismo mes del año pasado.

Hasta el tercer trimestre incluido, los ingresos han aumentado un 18,1% debido principalmente a tres elementos: el IVA, que crece un 19,6% como consecuencia de la mejora del gasto y del incremento de los precios; las retenciones del trabajo, que avanzan un 12,7% gracias a la creación de empleo y a las subidas salariales; y al IRPF y Sociedades, que entre las dos crecen un 31,6%. En el acumulado de enero a septiembre, la recaudación neta alcanzó los 181.830 millones de euros frente a los 153.917 registrados en el mismo periodo del año previo.

Con todo, recalca la Agencia Tributaria, el ritmo de crecimiento de los ingresos en septiembre fue inferior al que se venía observando en el resto del año. Hay dos factores principales que explican la moderación. El primero tiene que ver con la suspensión en 2022 del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE), que el año pasado proporcionó 372 millones a la recaudación. El segundo es el hecho de que los ingresos brutos en el IVA crecieron en septiembre, transitoriamente, menos de lo que lo estaban haciendo: aumentaron un 18,9% frente al 22,3% acumulado hasta agosto. La variación de ingresos asociada a estos dos elementos es relativamente pequeña, pero en un mes en el que la recaudación solo tiene los ingresos de las declaraciones mensuales habituales, "su impacto es significativo".

El déficit público baja a los 25.500 millones

El déficit del conjunto de las administraciones públicas, salvo las corporaciones locales, se situó en 25.490 millones de euros entre enero y agosto, un 57,8% menos que en el mismo periodo de 2021 y una cifra que equivale al 1,95% del PIB, según comunicó ayer Hacienda. Hasta la fecha, la corrección se debe al fuerte repunte de los ingresos, que crecieron un 14% frente a un avance mucho más moderado –del 2%– de los gastos. En esta mejora tienen especial protagonismo los ingresos tributarios, que avanzan un 17,7%.

Por su parte, el déficit del Estado se situó hasta septiembre en los 16.269 millones, un 72,2% menos y un 1,24% del PIB. De nuevo, el buen comportamiento de los ingresos condicionó la mejoría. En paralelo, el déficit de la Seguridad Social se situó en los 740 millones.

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