Inmobiliario

El holding de la familia Jove vuelve a beneficios a pesar de unas menores ventas

Inveravante gana 11 millones y factura 176 millones, un 13% menos. La pata promotora reduce sus ventas un 38%, hasta los 66,4 millones

Felipa y Manuel Ángel Jove, copresidentes de Inveravante Inversiones Universales.
Felipa y Manuel Ángel Jove, copresidentes de Inveravante Inversiones Universales.

Inveravante, el holding de la familia Jove, volvió a beneficios en 2021 un año después de ver afectadas sus cuentas por la pandemia de Covid-19. Este grupo de alrededor de 50 empresas –con fuerte presencia en inmobiliario y hotelero–, ganó 11 millones de euros, frente a las pérdidas de 47,4 millones del ejercicio anterior, según se recoge en las cuentas de la matriz recientemente presentadas en el Registro Mercantil.

El regreso a beneficios llegó a pesar de unas menores ventas, ya que en conjunto el holding facturó 176 millones, un 13% menos que en el año anterior. Esto se explica porque en 2020, la empresa se apuntó importantes deterioros en sus cuentas ante el parón económico por la pandemia.

Inveravante es un grupo familiar creado por Manuel Jove, fallecido en 2020, tras vender Fadesa a Martinsa en 2007. Actualmente, cuenta con 1.000 empleados y está copresidido por sus dos hijos, Manuel Ángel y Felipa.

El negocio principal de Inveravante continúa siendo el ladrillo. La actividad inmobiliaria y hotelera representó un 72% de las ventas del grupo, las energías renovables un 22% y el 6% de otros intereses como el agroalimentario y bodeguero.

Su principal compañía es la promotora residencial Avantespacia, que el pasado año facturó 66,4 millones, un 38% menos, tras inferiores entregas de viviendas a clientes. Respecto al beneficio, también se vio afectado quedándose en 7,9 millones, menos de la mitad de un año antes.

Aun así, la inmobiliaria prevé alcanzar un ritmo de entregas de 1.000 viviendas al año a partir de 2025 y una facturación de 350 millones, lo que la convertiría en una de las principales promotoras de capital familiar por volumen de negocio, según avanzó este diario en mayo. La compañía planea cerrar 2022 con alrededor de 500 casas entregadas. La promotora cuenta con presencia en Madrid, Galicia, Asturias, Navarra, Aragón, Cantabria, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valencia, Islas Baleares, Andalucía y Canarias.

El holding cuenta con fuerte una presencia también en Marruecos, sobre todo en Tánger, donde en los últimos años ha tenido una relevante actividad de construcción hotelera. Allí dispone de nuevos activos gestionados por Four Seasons, Hilton y Pestana.

En España, Inveravante canaliza su actividad hotelera mediante la enseña propia Attica 21, que cuenta con hoteles en Madrid, Barcelona, La Coruña, Lugo y acaba de abrir recientemente en la playa de Samil en Vigo. Esta marca hotelera superó en un 35% su facturación en 2021, hasta los 4,4 millones, una mejoría tras suavizarse las restricciones por la crisis sanitaria, aunque todavía se quedó lejos de los 8,8 millones ingresados en 2019.

En energía, tras salir de Canadá y España, su negocio se centra únicamente en centrales hidráulicas en Panamá, que aportaron a Inveravante 37,6 millones.

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