El desenlace del plan TLTRO del BCE está plagado de peligros

La subida de los tipos permite a los bancos obtener beneficios sin riesgo gracias al sistema de la pandemia

Billetes de 20 euros en las instalaciones del Banco de Portugal en Carregado (Alenquer).
Billetes de 20 euros en las instalaciones del Banco de Portugal en Carregado (Alenquer). reuters

El BCE se está dando cuenta de que cierto gran experimento monetario tiene un inconveniente. La subida de los tipos permitirá a los bancos comerciales obtener beneficios sin riesgo de un plan de financiación de la época de la pandemia. Eso será a costa del BCE. Eliminar el arbitraje es arriesgado, pero merece la pena.

El programa ofrecía préstamos baratos a los bancos, impulsando en teoría el crédito para empresas y hogares. Estas operaciones de refinanciación a más largo plazo con objetivo específico (TLTRO) se introdujeron en 2014 y se incrementaron durante la pandemia. Hay alrededor de 2,1 billones en préstamos pendientes, con 1,2 billones que vencen en junio del próximo año. Los bancos pagan por los créditos, según los analistas de Citigroup, un interés medio del 0,1%, que podría aumentar hasta el 0,5% a medida que suben los tipos.

Pero los bancos pueden obtener beneficios garantizados ahora que el BCE ha empezado a subirlos. Su tipo de interés ha pasado del -0,5% en verano a 0,75% ahora, y los mercados esperan una nueva subida hasta el 1,5% en su reunión del jueves. Como eso es más alto que el coste de las TLTRO, los bancos comerciales pueden meter el dinero en sus cuentas del banco central y aprovechar los beneficios del arbitraje. Los analistas de Barclays calculan que están utilizando más de la mitad del total, o 1,1 billones, para esta operación sin riesgo. El coste neto para el BCE podría ser de entre 30.000 y 70.000 millones, dependiendo de lo que ocurra con los tipos, según estimaciones de Citigroup.

El BCE ha estado considerando una serie de formas de detenerlo, y podría anunciar medidas para limitar los beneficios inesperados el jueves. Una opción sería aumentar el coste de las TLTRO. Pero tal manipulación es legalmente dudosa, ya que cambiaría los términos del contrato de forma unilateral y retroactiva. Ello podría disuadir a los bancos de utilizar futuros planes. El cobro de intereses más altos en las TLTRO también podría reducir los préstamos a la economía real en países como Italia y Grecia, cuyas economías aún necesitan esa liquidez barata.

Como alternativa, el BCE podría reducir los intereses que paga por los depósitos de los bancos. Una idea es reducir los tipos para los principales usuarios de TLTRO, recortando sus beneficios. Una opción más probable sería introducir un sistema de niveles para el tipo de la facilidad de depósito, pagando un tipo más bajo a partir de un determinado umbral de fondos depositados en el banco central. Pero ambas opciones podrían socavar la lucha del BCE contra la inflación. Los bancos podrían limitarse a mantener la financiación TLTRO e invertir en los mercados monetarios, por ejemplo. Eso reduciría los costes de financiación para las empresas, justo cuando el BCE está tratando de elevarlos.

Aun así, el BCE podría mitigar estos peligros. El banco central siempre puede lanzar un nuevo plan de financiación a prueba de arbitraje si le preocupa la liquidez italiana y griega. Y si el escalonamiento abarata inadvertidamente el dinero, podría tener que subir los tipos aún más rápido. Por ahora, los bancos comerciales, cada vez más rentables, están acuñando dinero sin riesgo a expensas del BCE y, en última instancia, de los contribuyentes de la zona euro. En medio de una guerra y una crisis energética que amenazan con agotar las finanzas públicas, es insostenible tanto política como financieramente.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías