Trump carga contra los bancos por “amenazar y socavar” la normativa sobre criptomonedas
El republicano afirma en sus redes sociales que EE UU necesita aprobar el marco legislativo sobre activos digitales lo antes posible

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está desatado. En unos días marcados por las tensiones geopolíticas disparadas tras la ofensiva de EE UU e Israel contra Irán, el republicano ha abierto otro frente de batalla, esta vez en su propio país. En una publicación en Truth Social, el mandatario cargó este martes contra los bancos por supuestamente “amenazar y socavar el Clarity Act, la normativa que busca establecer las reglas del juego del mercado cripto en EE UU, y aseguró que el país necesita este marco regulatorio “lo antes posible”. Así, Trump ha tomado posición en la guerra abierta entre la gran banca y la industria cripto, que estalló por sus diferentes posturas sobre el pago de intereses sobre stablecoins.
“Esta industria no puede ser arrebatada al pueblo estadounidense (...) Los bancos están registrando beneficios récord, y no vamos a permitir que socaven nuestra poderosa agenda cripto, que podría terminar yéndose a China y a otros países”, ha afirmado. El pulso entre el sector bancario y las empresas cripto estalló a mediados de enero, cuando el Comité Bancario del Senado estaba llamado a votar el Clarity Act. En vísperas del debate, los legisladores paralizaron la sesión y lo hicieron pocas horas después de que Brian Armstrong, CEO de Coinbase, retirara su apoyo a las modificaciones incluidas en el borrador de la normativa. El directivo no aceptó, entre otros, la prohibición del pago de intereses sobre las stablecoins, una reivindicación de la industria a la que las entidades financieras se han opuesto ante el temor de que pueda provocar una fuga de los depósitos bancarios.
El Genius Act, la ley sobre stablecoins aprobada el pasado julio, prohíbe a los emisores de monedas estables pagar intereses a los usuarios solo por mantener estos activos, pero no hace referencia a los intermediarios y corredores de Bolsa que actúan como canales de distribución de estas monedas estables, que sí pueden seguir ofreciendo recompensas. La gran banca ha sido muy crítica ante este atajo legal, alertando de que la competencia de estos activos podría drenar los depósitos bancarios y mermar la capacidad de crédito a familias y empresas. Así, pocos días antes de la votación en el Senado, los legisladores cedieron a la presión y extendieron a los intermediarios la prohibición de pagar rendimientos, dejando solo la posibilidad de ofrecer recompensas por el uso como medio de pago de estos activos.
Pero se trataba de una línea roja para parte de la industria cripto y especialmente para Coinbase, el mayor exchange de EE UU. Para la compañía, las recompensas son una cuestión clave. Las reservas de estos activos —compuestas por dólares, depósitos o inversiones en activos líquidos como letras y bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo— generan rentabilidad al emisor. Coinbase posee una pequeña participación en Circle, emisora de la stablecoin USDC, y comparte los ingresos por intereses generados por las reservas. Por ello, la plataforma incentiva a sus usuarios a mantener las stablecoin en el exchange ofreciendo rendimientos. Pero sin la posibilidad de ofrecer intereses, el atractivo para que los usuarios mantengan estos activos en la plataforma es mucho menor.
Las presiones entre ambos sectores hicieron encallar la normativa, que ahora ha quedado estancada. Como explica Bloomberg, en las últimas semanas, representantes de los sectores bancario y cripto se han reunido varias veces en la Casa Blanca para intentar acordar un texto que satisfaga a ambas partes, pero todavía no se ha alcanzado un acuerdo. Politico reporta que Trump se ha reunido el martes con Armstrong, poco antes de hacer pública en sus redes sociales su postura contraria al lobby bancario: “Los estadounidenses deberían ganar más dinero con su dinero”, escribió. “Los bancos no deberían intentar debilitar la Genius Act, ni tomar como rehén la Clarity Act. Necesitan alcanzar un buen acuerdo con la industria cripto porque eso es lo que más conviene al pueblo estadounidense”, añadió.
El bloqueo de la normativa y la toma de posición de Trump reflejan la influencia no solo de la industria cripto sino sobre todo de Coinbase en la agenda política de Washington. Fundado en 2012, es el mayor exchange en EE UU, con unos 100 millones de usuarios; fue la primera empresa cripto en debutar en Bolsa, llevando a las criptomonedas al corazón de Wall Street, y ya vale unos 64.500 millones de dólares. En 2024 invirtió decenas de millones en los comités de acción política a favor de las criptomonedas y está entre los que financian la construcción del polémico salón de baile en la Casa Blanca.
No fue la única empresa del sector en apoyar económicamente la hoja de ruta de Trump que, a cambio, intentó complacer sus exigencias con una normativa sobre stablecoin, un cambio de los reguladores con una postura más laxa, decenas de demandas archivadas y vínculos directos entre su imperio empresarial y la industria. Por ello, el mandatario se lanza ahora contra la gran banca, que ve como obstáculo para cumplir con la promesa de convertir a EE UU en la capital cripto del planeta