Los fondos pata negra de la responsabilidad medioambiental

Ya hay más de una docena de vehículos españoles que buscan contribuir a objetivos explícitos de sostenibilidad

Los productos clasificados como artículos 8 o 9, según el reglamento europeo, suponen ya el 24,1% del total del patrimonio

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Las gestoras españolas están cada vez más interesadas en incluir factores extrafinancieros en los objetivos de sus fondos de inversión, una clara muestra de su voluntad de ser responsables con nuestra sociedad y el planeta.

De hecho, desde que en marzo de 2021 entrara en vigor el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR, por sus siglas en inglés), el patrimonio registrado en fondos de inversión bajo los artículos 8 y 9, la clasificación que demuestra más compromiso, ha experimentado un crecimiento de 43.267 millones de euros, lo que significa que ha pasado de representar un 9,8% en marzo de 2021 a un 24,1% a finales de junio de 2022, según datos de Inverco.

Con 9,6 sobre 10, Santander Sostenible Bonos, el mejor calificado en calidad ASG

“La valoración del esfuerzo de adaptación de las gestoras españolas a la regulación SFDR es altamente positiva, teniendo en cuenta lo ajustado de los tiempos de implementación, tras la entrada en vigor en marzo de 2021, los desarrollos pendientes de dicha normativa y las dudas que se han suscitado”, considera Javier Garayoa, director general de Spainsif, asociación que promueve la inversión sostenible. “Estos condicionantes y la necesidad de recomponer las carteras de los fondos sostenibles, según los requerimientos de la SFDR, ha sido un reto superado por parte de las gestoras de activos nacionales”, añade.

No obstante, del total del patrimonio, solo 3.054 millones de euros, es decir, el 1%, responde a estrategias artículo 9. Bajo ese epígrafe se engloban aquellos fondos con objetivos explícitos de sostenibilidad. Estos deben quedar reflejados en sus políticas de inversión, así como la forma en la que se está buscando conseguirlo. En concreto, según el proveedor de datos de VDOS, existen actualmente en España 13 fondos de inversión con esas características, a los que hay que sumar un fondo de inversión libre, o FIL, de la gestora Magallanes.

En BBVA creen que este tipo de inversión contribuye al control del riesgo

En el cuadro que aparece en estas páginas se pueden ver cuáles son, así como la calificación que otorga la empresa MSCI, una medida de calidad ASG calculada a partir del promedio ponderado de las puntuaciones ASG de los componentes en la cartera de inversión. El factor se proporciona en una escala de 0-10 y se tienen en cuenta tres aspectos fundamentales: la huella de carbono, la política de exclusiones (alcohol, armas de fuego civiles o transgénicos) y el impacto sostenible. Es decir, esta puntuación mide la manera en la que los emisores manejan los riesgos y oportunidades ASG con el mayor impacto financiero potencial con respecto a sus pares dentro de la misma industria.

Entre los fondos artículo 9, la mayoría son de grandes gestoras vinculadas a bancos. Empezando por Santander AM, con productos de inversión socialmente responsable en el mercado desde hace 27 años, que cuenta con el fondo con mejor calificación de calidad ASG de MSCI, un 9,6 sobre 10. Se trata del Santander Sostenible Bonos, que invierte en deuda con etiqueta sostenible de emisores.

CaixaBank ofrece estrategias para distintos perfiles que buscan el impacto

“Además de cumplir buenas prácticas de gobernanza y con salvaguardas en material ambiental y social, utilizamos distintos indicadores para comprobar el cumplimiento del objetivo sostenible del fondo, como son, entre otros, el porcentaje de la cartera invertida en bonos verdes, sostenibles y sociales, de acuerdo a los respectivos marcos de referencia, el rating ASG medio de la cartera, o indicadores relacionados con las emisiones de CO2, el ahorro energético, etc.”, resaltan desde Santander AM.

En cuanto a BBVA, ofrece tres fondos para diferentes clases de inversores. BBVA Bonos Sostenible ISR, de renta fija privada; BBVA Equilibrio Sostenible ISR, un mixto moderado, y BBVA Megatendencias Planeta Tierra ISR, fondo temático que invierte tanto en renta fija como variable.

Ana María Camblor, especialista de producto en BBVA Asset Management, destaca que tras atesorar una experiencia de más de 20 años y ser la primera entidad gestora firmante de los Principios de Inversión Responsable de Naciones Unidas en España en el año 2008, han comprobado que “combinar los criterios financieros (tangibles) con otros criterios de carácter intangible en el proceso de inversión de distintas clases de activos y zonas geográficas consigue aprovechar oportunidades que generan rentabilidad y mayores beneficios en el largo plazo, al tiempo que se contribuye al control del riesgo, uno de los ejes básicos de toda estrategia de inversión”.

CaixaBank ofrece tres fondos con diferente exposición a renta variable según el perfil del inversor y Microbank SI Impacto Renta Variable, que presenta una cartera de renta variable que está invertida siguiendo criterios de impacto en empresas cuya actividad está destinada a solucionar los principales problemas sociales y medioambientales identificados en los ODS de Naciones Unidas.

“No solo ofrecemos soluciones de inversión responsable, sino que aportamos soluciones a los problemas de la sociedad dando valor al poder transformador que tienen los ahorradores”, indican desde CaixaBank. La entidad considera que “la industria de gestión de activos ha ofrecido una efectiva respuesta a las demandas de los inversores, diseñando productos adecuados a los distintos perfiles de riesgo y a los grados de sostenibilidad demandados por los partícipes”.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) centran diversos vehículos

Por su parte, la gestora de Mutua Madrileña cuenta con Mutuafondo Impacto Social, “un fondo de renta variable internacional centrado en compañías cuya actividad está más alineada con el ideario católico y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas enfocados en la dignidad de la persona, la distribución de los recursos, la justicia social y el desarrollo humano. Destaca porque es el primer y único fondo de renta variable artículo 9 de la industria española centrado en el aspecto social”, destaca Joaquín Ferrer, director de producto Europa de Mutuactivos.

En julio de 2021 se lanzó el Abanca Renta Fija Transición Climática 360, un producto “que replica el índice Solactive 360 Euro IG Euro Corporate CTB, que fue creado específicamente para este fondo cumpliendo con los criterios de sostenibilidad y financieros establecidos por Abanca en nuestro modelo de inversión Alpha360. Este índice de transición climática (CTB) está alineado con los escenarios climáticos del Acuerdo de París cumpliendo con los estándares descritos en la normativa de la UE, lo que nos aporta muchas ventajas en términos de comparabilidad, transparencia y prevención del greenwashing”, explican desde la entidad.

En cuanto a Rural Impacto Global, sus inversiones (más del 80% de la exposición total de la cartera) se realizan en empresas centradas en ofrecer soluciones que respeten el planeta. Para ello se centran en cuatro Objetivos de Desarrollo Sostenible, principalmente los relacionados con la preservación del medio ambiente.

Independientes

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ODS. “Únicamente nos quedaba lanzar un producto artículo 9, que es lo que hemos hecho ahora, de acuerdo con los intereses expresados explícitamente por Grupo Cajamar”, indica Xavi Brun, gestor de renta variable europea en Trea AM. El objetivo del Trea Cajamar RV Europa Sostenible no es otro que “el aportar nuestro grano de arena a la sociedad, porque todos, en mayor o menor medida, tenemos nuestra obligación social” y el fondo lo hace a través de los ODS de la igualdad de género (5), agua limpia y saneamiento (6), producción y consumo responsable (12) y acción por el clima (13).

Impacto. En Magallanes tienen un vehículo de inversión libre (puede invertir en activos no cotizados) asesorado por Gawa Capital y que nació como fondo de impacto. “Invierte en deuda de entidades microfinancieras de países en vías de desarrollo, cuya actividad es financiar, mediante microcréditos, proyectos de personas y comunidades que no tienen acceso al servicio bancario tradicional”, explica Mercedes Aizpíroz, directora de RRII de Magallanes.

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