La inversión en startups apenas se frena en España pero no batirá el récord de casi 4.200 millones de 2021

Se mantiene actualmente un 5% por debajo frente al año pasado, según GP Bullhound

La situación cambiaría si hay más megarrondas hasta final de año

De izquierda a derecha: Pau Ramon (CTO) Bernat Farrero (CRO) y Jordi Romero (CEO) fundadores de Factorial.
De izquierda a derecha: Pau Ramon (CTO) Bernat Farrero (CRO) y Jordi Romero (CEO) fundadores de Factorial.

El nivel de inversión en las startups españolas no parece haberse visto frenada en lo que va de 2022, pese a los malos augurios formulados a nivel global a mediados de año por la difícil situación macroeconómica. Lo que no está claro es que en España estas empresas vayan a superar el récord de casi 4.200 millones de euros alcanzado en 2021. Lo más posible es que la cifra final se quede cerca, pero no la bata, según coinciden varios inversores consultados por CincoDías.

“Nuestras previsiones apuntan a que el cierre de 2022 será probablemente inferior a 2021. Actualmente, la inversión total en España se mantiene aproximadamente un 5% por debajo respecto al año pasado y somos prudentes para lo que queda del ejercicio”, dice Miguel Kindelán, responsable para España de GP Bullhound. También Pablo Pérez, managing partner en Bondo Advisors, cree que en España se va a superar el número de inversiones de 2021 o será como mínimo muy similar. “Lo que sí podrá quedar por debajo es el volumen total de inversión, pues se están produciendo más rondas pre-seed, seed y series A y menos series B, C, etcétera”.

Cómo cierre finalmente el año dependerá de si hay grandes rondas en lo que resta de ejercicio, según apuntan Carlos Blanco, fundador de Encomenda y Nuclio, y José del Barrio, socio fundador de Samaipata. Este último advierte que los volúmenes de inversión son muy sensibles a las megarrondas growth que pueden hacer oscilar los números de forma significativa, “y este es el segmento del mercado más parado en el momento actual lo que lastrará el volumen en euros”.

Aun así, en etapas tempranas la actividad ha continuado con relativa normalidad. “Los buenos proyectos siguen encontrando financiación en términos atractivos”, continúa el socio de Samaipata, que indica que, pese al sentimiento apocalíptico proveniente principalmente del mercado americano, “la realidad es que en España no llegamos tan lejos en términos de valoraciones y apetito al riesgo y, por tanto, esperamos que la corrección sea más moderada”. Aun así, cree que la recta final del año arrojará peores datos, como anticipa la desaceleración trimestral en Europa.

Blanco destaca que el mercado español de startups no es el que más está sufriendo este año. “Goza de buena salud sin preverse grandes quiebras como si está ocurriendo en startups de otros países”, subraya. Como sus colegas, destaca que ahora se apuesta más por compañías con buena facturación y cercanas al break even. “Las que lo tienen complicado son las que tienen un elevado nivel de pérdidas mensuales, y las vinculadas al sector B2C, que subió mucho durante la pandemia y que ahora, debido a la más que posible crisis de consumo, es menos interesante a corto plazo”.

Los inversores sí vaticinan que se superará o se igualará el número de operaciones

Los inversores coinciden en que toca sacrificar un poco de crecimiento para centrarse en rentabilidad e ingresos. “Antes los venture capital nos metíamos menos en la parte de gastos y costes, y ahora se busca optimizar al máximo los recursos invertidos dentro de las startups”, continúa Blanco. “Las startups necesitan ahora justificar mejor y tener contrastado más su modelo de negocio”, remacha Pérez.

En etapas tempranas, el mercado está favoreciendo verticales y modelos con tendencia a la eficiencia en capital, continúa Del Barrio, que apunta que, en cuanto a modelo, se está viendo mucha actividad en SaaS (software como servicio)”. Ello podría deberse como indica Kindelán a que herramientas como el software “tienen un importante componente deflacionario porque optimizan recursos y reducen costes”.

El socio de GP Bullhound pone varios ejemplos: los software de optimización de inventarios y predicción de demanda (Nextail), de inteligencia de mercado y optimización de políticas de precios (Netrivals), analítica de transporte y optimización de las flotas para reducir costes (Pulpo) o gestión del gasto en software para empresas (Cledara).

A nivel vertical, los expertos destacan las inversiones en proptech, edtech y deep tech. “Los inversores están muy interesados en el punto de inflexión en el que se encuentra la inteligencia aplicada”, dice el socio de Samaipata. Pérez también resalta la apuesta por ESG. “Lo que en principio parecía más un sello, ahora todo lo relacionado con sostenibilidad se está convirtiendo en un elemento clave a la hora de decidir una inversión”.

Del Barrio destaca cómo a nivel scaleups se están consolidando proyectos con un peso importante de producto y tecnología desde España. “Son apuestas que tradicionalmente han estado infrarrepresentadas en el ecosistema español pero creemos que hay un importante círculo virtuoso liderado por casos como Typeform, Tinybird o Factorial. Además, son compañías con una clara ambición internacional que les está permitiendo alcanzar una escala muy significativa”.

Pensando en 2023, Blanco cree que será un buen año a partir del segundo trimestre, aunque siempre dependerá de las circunstancias macroeconómicas. “Hay muchos fondos de capital riesgo (algunos recién constituidos) con liquidez que tendrán que invertir durante el año que viene”. Reconoce que aunque los fondos se muestran cautelosos los primeros meses de una crisis, luego aprovechan las correcciones en valoración para invertir, “así que preveo un nivel muy alto de inversión en el primer semestre del próximo año”.

El socio de Samaipata no cree que los niveles de actividad inversora se vayan a desplomar en 2023. “Como dicen los ingleses, estamos conduciendo hacia un banco de niebla, pero los fondos tienen miles de millones esperando a ser invertidos y unos horizontes temporales ajustados”. Según Del Barrio, un aspecto a vigilar es la creación de nuevos fondos y vehículos en 2023, que pueden condicionar el capital disponible en el medio plazo. Y destaca los fondos growth con vocación internacional que han aparecido en España como Leadwind o Andromeda, con una involucración muy relevante de grandes corporaciones, que contribuyen a cubrir un hueco histórico en el mercado de capitales español.

Blanco recuerda que varios nuevos fondos de gestoras exitosas se han creado este año o están en ello, como por ejemplo, Bonsai, Kibo o Nauta. Además, señala que en seed saldrán nuevos fondos de las gestoras actuales. Por ejemplo, Encomenda tendrá operativo su nuevo fondo a inicios de año, “pero es seguro que saldrán nuevos pequeños fondos, algunos lanzados desde gestoras de private equity que quieren meterse en venture capital”.

Pérez y Kindelán, este último convencido de que la digitalización es una tendencia tan fuerte “que compensará en gran medida el complicado escenario macro”, destacan la cada vez mayor combinación de fondos nacionales e internacionales que se da en el mercado español, “aunque indudablemente serán estos últimos los que llevan un mayor peso, ya que los fondos españoles invierten fundamentalmente en fases iniciales”, indica el directivo de GP Bullhound.

“Hay una tendencia muy interesante que empezó en 2021 y que va a continuar. Y es que hasta entonces había mucha inversión de fondos internacionales pero se concentraban en las megarrondas. Ahora vemos que invierten también en rondas más pequeñas. En muchos casos, es cierto, acompañando a fondos españoles que a su vez, están internacionalizando más sus inversiones”, comenta Pérez. Este destaca lo que se está haciendo fuera de Madrid y Barcelona y resalta Eoniq Fund, que está invirtiendo en startups de Andalucía, Valencia, Murcia, Galicia o Extremadura, con preferencia en sectores de movilidad inteligente, logística, edtech, comercio electrónico y adtech.

Más ‘unicornios’ a la vista

Quinielas. El club de unicornios españoles continúa creciendo. Este año se han sumado al mismo Fever, Recover, Travelperk y Factorial, esta última hace apenas unos días. Y las quinielas sobre quiénes serán las siguientes en hacerlo no se hacen esperar. Samaipata confía en que las próximas que lo lograrán serán Colvin, SpotAhome, Capchase y Playtomic.

Modelos exitosos. El responsable de GP Bullhound ve como claras candidatas a Typeform, Freepik y Wallapop. Esta última también aparece en la lista de Carlos Blanco, que añade a Tradeinn, Domestika, Bit2me y Exoticca. Por su parte, el socio de Bondo Advisor resalta el ecosistema de startups que sale de Madrid, Barcelona o incluso Valencia y apuesta por una de Málaga y del sector edtech, Odilio, un Netflix de contenidos educativos malagueño, que tiene cuatro millones de contenidos educativos que licencian a escuelas en todo el mundo y que ha captado 60 millones en una ronda en junio de 2022. “En Málaga tenemos empresas con modelos muy exitosos como Freepik o BeSoccer”, dice.

Fortaleza. Para Kindelan una de las fortalezas que está siendo más valorada por parte de los inversores es que ven cómo España está siendo capaz de generar líderes mundiales en sus campos, como Seedtag, Factorial o Wallbox. José del Barrio coincide que en España hay unas añadas de proyectos excelentes que van madurando y que la evolución de los múltiplos en los próximos trimestres determinará los nuevos unicornios, pero matiza que “lo más seguro es que el ritmo de creación de unicornios se ralentice en los próximos dos años”.

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