Trabajo colaborativo para despertar el talento digital

Fundación Telefónica quiere ser catalizador de la innovación educativa con apuestas como los campus 42

Estudiantes en el campus 42 Málaga.
Estudiantes en el campus 42 Málaga.

Desarrollador de software, profesional técnico TIC, digital project manager, administrador de sistemas, desarrollador full stack… son solo algunas de las profesiones digitales más demandadas por las empresas en la actualidad. Son el empleo del presente, porque la tecnología y la digitalización permean ya todos los sectores productivos. Es de esta nueva realidad de donde surge la propuesta de valor a la sociedad de Fundación Telefónica.

“Hay una demanda enorme de perfiles digitales que ya sabemos que no se van a cubrir y que el sistema educativo más tradicional no está llegando a formar a estos perfiles a la velocidad a la que necesitamos las empresas”, asegura Luis Miguel Olivas, director de empleabilidad e innovación educativa de Fundación Telefónica. “Desde Fundación Telefónica tenemos muy claro que tenemos que ocupar el rol de catalizadores de innovación educativa. Tenemos que ayudar a los sistemas educativos y a los sistemas de formación para el empleo a que puedan también innovar, arriesgar, encontrar esos elementos diferenciales que iniciativas como 42 les ofrece”, expone Olivas.

42 es un campus de programación donde, de la mano de Fundación Telefónica, se plantea un modelo disruptivo de formación para los retos y perfiles digitales demandados por el mercado laboral, porque 42 rompe esquemas y paradigmas con una metodología basada en la gamificación y el peer to peer.

La metodología de 42 forma para los perfiles digitales que demanda el mercado laboral

Como explica Inés Temes, responsable del campus 42 Madrid, “se aprende de los compañeros y de uno mismo. Si no sabes algo, pregunta a la derecha, pregunta a la izquierda y si no a Google. Es una metodología basada en proyectos y en retos. Y eso tiene que pasar por la automotivación y por el liderazgo, tienes que querer hacerlo. Y a partir de ahí lo que se crea es una comunidad de conocimiento compartido. Y la metodología no te permite avanzar solo”. “Esto va de buscarse la vida”, asegura Temes. “Nuestro lema es Up to you”, apunta, porque cada uno elige qué estudiar y a qué ritmo.

100% de inserción laboral

Olivas incide en que “aquí no existe la figura del docente que imparte clases, aprenden trabajando con sus compañeros, resolviendo problemas y solventado retos. Y aprenden también divirtiéndose porque está todo muy gamificado”. “Es una metodología gratuita que las empresas están valorando muchísimo. Hay un 100% de inserción laboral”, destaca.

42 tiene cuatro campus en España, Barcelona, Madrid, Málaga y Urduliz (Bizkaia), de un total de 47 en 26 países de todos los continentes. Como señala la directora del campus de Madrid, “la propuesta de 42 está pensada para personas que no tienen conocimientos lleguen a trabajar en ámbitos como la ciberseguridad, big data, la inteligencia artificial”. Así, para formar parte de 42 no se necesitan conocimientos previos ni titulación de ningún tipo, solo tener más de 18 años y superar dos fases: un test de inscripción online y un periodo de selección presencial de 26 días, denominado piscina. La duración media es de dos años y medio a tres.

Trabajo colaborativo para despertar el talento digital

Luis Miguel Olivas: “Acompañamos a las personas a subirse al barco de la digitalización”

María Carrasco es estudiante en el campus de Madrid desde septiembre tras haber superado en agosto la piscina. Vinculada laboralmente a la producción audiovisual, como freelance, sus conocimientos de programación se reducen a un curso de Front-end, para crear páginas web, de las fundaciones José María de Llanos y Telefónica, a través del cual conoció 42. “Es todo como un poco videojuego. Vas descubriendo cosas nuevas a cada momento. Y luego tienes a tus compañeros y también internet, porque hay que aprender a saber buscar. Tienes que cambiar tus esquemas de cómo has aprendido”, remarca.

María Carrasco destaca que “la velocidad a la que aprendes es increíble. Y está tan bien diseñado el sistema que cuando crees que aprendes una cosa en realidad estás aprendiendo cinco, seis, siete, un montón de cosas que no te estás dando cuenta de que estás aprendiendo”.

En Fundación Telefónica trabajan de la mano de las Administraciones públicas, con las que han montado los campus 42 de Barcelona, Málaga y Urduliz, y con alianzas público-privadas. “Sabemos que es clave que podamos estar en un entorno en el que la Administración pública encuentre también en la empresa privada esa unión fundamental para acelerar muchos de los procesos y para atraer innovación”, señala Olivas.

“Nosotros tenemos muy claro desde Telefónica que en este mundo en el que estamos, en que la penetración de la tecnología y la digitalización va a seguir creciendo de forma exponencial, es más importante que nunca acompañar a las personas. Tenemos muy claro que la tecnología nos va a generar grandes oportunidades pero que al final son las personas las que van a transformar. Tenemos que acompañar a estas personas a que se suban al barco de la digitalización y perderle el miedo a todos los cambios que estamos viviendo, que más que una era de cambio es un cambio de era”, subraya Olivas,

42 Madrid

Estudiantes en el campus 42 Madrid.
Estudiantes en el campus 42 Madrid.

El campus 42 Madrid es un espacio de 5.000 metros cuadrados ubicado en el corazón de Distrito Telefónica, en el barrio madrileño de Las Tablas, sede corporativa de la compañía. El campus, que dispone de 300 ordenadores Mac y tiene capacidad para 1.200 estudiantes, está abierto 24 horas al día, los siete días de la semana, con lo que los estudiantes (que no alumnos) pueden avanzar en la metodología de aprendizaje (que no de enseñanza) al ritmo que necesiten y en el momento que mejor les convenga.

“Toda la metodología está probada y existe una base pedagógica, aunque cada uno vaya a su ritmo, que parezca un sistema muy libre, sí que está pensado para que el estudiante decida en determinados momentos. En realidad lo que hace la metodología es meterte en un videojuego, en una historia desde el minuto uno”, explica Inés Temes, la responsable del campus de Madrid.

Los estudiantes se dividen en grupos de interés en ligas, que vienen a ser como las asociaciones de la universidad. Así, se han formado la Liga de las Artes, la Liga del Videojuego, la Liga de Deportes o la Liga de Mujeres, entre otras muchas. En el campus se organizan constantemente actividades a iniciativa de estas ligas en los espacios comunes, donde también hay lugar para la lectura, la exhibición de películas y series o el descanso con enormes literas para ello.

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