Hace falta talento tecnológico (y la edad no importa)

Hay una brecha entre las ofertas de empleo y el personal capacitado para cubrirlas

La formación especializada ofrece oportunidades a profesionales séniors

Hay compañías que pagan a sus empleados bootcamps para su reciclaje.
Hay compañías que pagan a sus empleados bootcamps para su reciclaje. GETTY

A pesar de que España tiene casi tres millones de desempleados, hay sectores en los que cuesta encontrar personal. Eso lo que ocurre en el tecnológico, donde se registra una brecha entre las ofertas de empleo y el número de personas capacitadas para cubrirlas. Y el problema, principalmente, radica en la formación.

Para tratar de acortar ese espacio, SAP, compañía de software de gestión empresarial cuyas soluciones utilizan unas 10.000 empresas en España, está impulsando, junto a las comunidades autónomas, una iniciativa para formar en sus aplicaciones a parados y así impulsar su empleabilidad. El territorio que tiene el proyecto más avanzado es Madrid, donde los cursos estaban destinados a desempleados mayores de 40 años. “Las personas de más de esa edad son más fieles a sus empresas porque ven el valor de esa compañía que le recluta y le da una segunda oportunidad. Están más comprometidos y duran más tiempo en las organizaciones”, afirma Juan Pedro García, director de SAP educación para España.

“Supone una segunda oportunidad para gente en proceso de reciclaje que viene de sectores que han estado en crisis, como, por ejemplo, la banca. Hay personas con experiencias en áreas financieras que pueden formarse en SAP y liderar proyectos de implantación o cambio en esa área. Al igual que pasa en logística, compras o recursos humanos”, añade García.

La iniciativa, que la firma tiene previsto que se lleve a cabo en todas las comunidades en 2023 y 2024, prevé también que los alumnos tengan rondas de entrevistas con empresas que utilizan su software y necesitan contratar talento. Aunque desde SAP señalan que aún es pronto para saber cuántos de los alumnos ha encontrado empleo en los encuentros que se llevaron a cabo en Madrid hace dos semanas, la compañía asegura que estas iniciativas para parados tienen un grado de empleabilidad del 70%.

Dicho grado aumenta hasta el 90% en lo que respecta a la formación universitaria en SAP. En este caso, la mayoría de los alumnos, en concreto un 70%, son recién graduados, frente al restante 30% de personas mayores de 40 años que están en proceso de reciclaje, en algunos casos por iniciativa de sus empresas, que, para adaptarse a los cambios del software, sufragan la formación de sus empleados.

Hay compañías que también pagan a sus empleados bootcamps, como los que ofrece Ironhack. En este tipo de cursos intensivos, que tienen una duración de varias semanas o unos pocos meses, se combina la teoría con la práctica en un área muy concreta relacionada con la tecnología. Esta empresa, que lleva en España desde 2013 y por la que ya han pasado 12.000 alumnos, ofrece, por ejemplo, formación en programación, ciberseguridad o análisis de datos, entre otros, a razón de unos 7.500 euros por curso. “Tenemos un perfil de alumno muy diverso. Lo más extendido son profesionales que no están al 100% felices con su puesto o sus ingresos y quieren reinventarse. Hay gente de entre 40 y 50 años que ha agotado sus posibilidades de seguir evolucionando en su carrera, porque la empresa en la que está es cada vez más digital. Es lo que ocurre con los bancos. Antes había más sucursales y ahora la relación con el usuario es más online. Entonces estas entidades bancarias necesitan especialistas en ciberseguridad, programadores o analistas de datos. Cada vez más, las compañías ven la recapacitación de sus empleados como una opción para no tener que buscar nuevos talentos. Prefieren transformar los perfiles que ya tienen porque cuentan con una gran ventaja, conocen la empresa y su cultura”, explica Tiago Santos, director general de Ironhack Iberia, que afirma que la tasa de empleabilidad entre sus alumnos es de un 90%.

Cifra similar a la que manejan en ­4Geeks Academy, otra de las escuelas especializadas en estos cursos, en su caso con un precio que oscila entre los 5.000 y los 8.000 euros. “Nuestro perfil de alumno es muy diverso. Desde personas que tienen algo de experiencia a otras que vienen de sectores no relacionados con lo digital, como la hostelería. Incluso tuvimos un sacerdote. Alrededor del 10% de los estudiantes tiene más de 50 años”, indica Marco Gonzalo, coordinador académico. “La edad, a veces, puede ser un pequeño hándicap adicional porque está el prejuicio de que con sus años quizá no tienen los conocimientos digitales necesarios. Pero una vez la persona demuestra que los tiene, termina siendo un empleado de mucho valor para la empresa, por su madurez y las experiencias que ha adquirido en empleos anteriores”, añade Gonzalo.

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