Japón se prepara para abandonar el uso del disquete en sus trámites administrativos

El ministro japonés de Digitalización promete eliminar herramientas burocráticas obsoletas. El USB podría ser el próximo soporte físico en desaparecer

Disquete USB
Getty Images

El disquete nace en 1964 de la mano de Alan Shugar en IBM. Se le denominó floppy disk (disco flexible) y tenía 20 centímetros de diámetro, pero fueron reduciendo su tamaño hasta los casi 9 centímetros actuales. Con el tiempo, también acabaron cambiando su nombre a diskette (disquete). Su creación fue toda una revolución, dado que los discos duros del momento, creados 11 años antes, eran tremendamente aparatosos por su gran envergadura. De hecho, el primer disco duro pesaba nada menos que una tonelada.

La adopción del disquete para contener archivos, tanto a nivel individual como institucional, se vio interrumpido por el aumento progresivo del tamaño de los programas, así como del flujo de datos que comparten los usuarios. Con la llegada de internet, que confería la posibilidad de comunicarse tanto para el transporte de datos entre equipos como para la copia de seguridad o ­backup, el disquete perdió su puesto como soporte estándar y, finalmente, Sony interrumpió su fabricación en marzo de 2011.

Sin embargo, el lento proceso de digitalización institucional ha provocado que en muchos países se tardara varias décadas en sustituir el disquete en los procesos administrativos, e incluso en algunos se sigue utilizando. Es el caso de Japón, donde el recién nombrado ministro japonés de Digitalización, Taro Kono, ha encendido las redes este miércoles al lanzar un tuit donde declara “la guerra” a los disquetes.

Kono reveló que la Administración pública japonesa requiere el uso de disquetes y dispositivos de almacenamiento similares como el CD o el menos conocido minidisco, en unos 1.900 procedimientos para presentar solicitudes y otros formularios, pese a que los disquetes ya son cosa del pasado.

Uno de los compromisos del ministro es eliminar de la burocracia las herramientas obsoletas, como el fax o el hanko, un sello rojo tallado que sigue siendo necesario para firmar documentos oficiales, como las licencias de matrimonio. Intentó frenar el uso de ambas cuando fue ministro a cargo de la Reforma Administrativa, pero las dos siguen siendo muy utilizadas. “Vamos a revisar estas prácticas rápidamente (...). ¿Dónde se puede comprar un disquete hoy en día?”, cuestionó Kono en una rueda de prensa ofrecida el martes, y añadió que tiene el apoyo del primer ministro, Fumio Kishida.

Los japoneses todavía utilizan herramientas como el sello ‘hanko’ o el fax

Los obstáculos legales dificultan la adopción de tecnologías modernas, como el almacenamiento en la nube, para un uso más amplio dentro de la burocracia, según una presentación realizada el martes por la división de Digitalización del Gobierno japonés. Las autoridades niponas planean anunciar mejoras en este sentido a finales de año.

Así como los disquetes tienen sus días contados, parece que el próximo en desaparecer podría ser el USB. Los 2000 llegaron acompañados de los pendrives, que permitían contener entre 8 y 64 megabytes en aquel momento, en un dispositivo del tamaño de un llavero. Sin embargo, en los últimos años ha sido reemplazado por el almacenamiento en la nube. La CEU San Pablo se convirtió el año pasado en la primera universidad de España en dejar de usar los pendrives. Todo parece indicar que en el futuro los móviles y ordenadores prescindirán del puerto USB y todo se almacenará en servidores virtuales.

Otros países

Estados Unidos. Japón no es el único país que se resiste a soltar el disquete. Hasta hace pocos años, Estados Unidos aún lo empleaba para contener su programa nuclear. No fue hasta 2019 que trascendió públicamente que el gigante norteamericano había comenzado a reemplazar los disquetes. A pesar de ser un soporte completamente obsoleto, responsables de las Fuerzas Aéreas defendían su continuidad debido a que no era susceptible de ser hackeado, como sí lo son los soportes digitales.

España. En las instituciones públicas de nuestro país se comenzó a abandonar el disquete a partir de su retirada del mercado en 2011. Cada vez se pueden realizar más trámites mediante certificado digital. En los próximos años se espera que la Administración avance en el proceso de digitalización hasta adoptar los medios virtuales por completo.

Noruega. El sistema médico noruego empleaba disquetes hasta 2016. Los médicos recibían una vez al mes un disquete del Directorio de Salud noruego para actualizar los datos de sus pacientes, aunque también tenían la opción de acceder a una base online.

Aviones. Los Boeing 747-400, que dejaron de fabricarse en 2009, todavía utilizan disquetes para cargar las bases de datos de navegación críticas, según ha revelado la consultora Pen Test Partners. Un investigador de la compañía hizo este descubrimiento cuando una aerolínea británica decidió desguazar su flota de B747.

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