Los fondos conservadores elevan las comisiones por la subida de tipos

CaixaBank y Liberbank suben las tasas en varios productos

Sala de tesorería de uno de los grandes bancos españoles.
Sala de tesorería de uno de los grandes bancos españoles.

Los fondos de inversión más conservadores del mercado llevan años perdiendo dinero a espuertas. Estos vehículos invierten en emisiones de deuda pública a muy corto plazo, que han estado mucho tiempo ofreciendo rentabilidades negativas. Para tratar de compensar esos números rojos, las gestoras de fondos redujeron mucho las comisiones que cobraban. E incluso las suprimieron. Pero ahora que los tipos de interés han empezado a repuntar, llega la hora de revertir esa anomalía.

Una de las primeras firmas en hacerlo ha sido CaixBank Asset Management, el líder sectorial. En tres de sus fondos ultraconservadores, el CaixaBank Monetario Rendimiento; el CaixaBank Interés y el CaixaBank Ahorro, la entidad ha comunicado que va a duplicar las comisiones de gestión. En el primero pasarán del 0,22% anual al 0,49%; en el segundo del 0,25% al 0,55%; y en el tercero del 0,45% al 1%.

Todos estos vehículos de inversión llevan años de capa caída. El primero, por ejemplo, ha perdido un 0,54% en lo que va de año, que se suma a un -0,53% en 2021, y un -0,03% en 2020. En total, los partícipes de este fondo que hayan mantenido el dinero en los últimos cinco años han sufrido unas pérdidas medias anuales del -0,35%. Así, quien tuviera en este producto ahorrados 10.000 euros en 2017, ahora tiene solo 9.800 euros.

Algunos de estos fondos de renta fija tienen vinculadas sus comisiones de gestión a la evolución del euríbor, que lleva meses al alza. Es el caso del fondo Liberbank Rentas, que la semana pasada comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que revisaba al alza sus comisiones. Los clientes con menos patrimonio pasarán de pagar el 0,4% al año, al 0,76%. Y los que tenían más dinero invertido pagarán 0,4% anual, frente al 0,16% previo.

Una rentabilidad al alza

  • Deuda italiana. El bono italiano a 10 años es un buen ejemplo de los abruptos cambios que está viviendo el mercado de renta fija en los últimos meses. Hace siete meses, los inversores que compraban estos títulos tenían unas perspectivas de rentabilidad del 0,521%. Sin embargo, ahora ofrecen un cupón implícito de más del 3%. Esto está haciendo que los fondos de renta fija empiecen a tener ahora unas expectativas de retorno mayores.
  • Meses difíciles. Esta subida de los cupones también implica una devaluación de los bonos. A medida que el BCE ha ideo reduciendo su programa de compra de deuda soberana, cada vez hay menor interés por adquirir estos activos, lo que hace que baje su precio y suba el tipo de interés implícito: los inversores exigen mayores cupones para comprarlos.
  • Corto plazo. El bono español a dos años también ha cambiado drásticamente. En enero de 2022 ofrecía una rentabilidad negativa del 0,52%, mientras que ahora ya paga un cupón del 0,74%.

En el caso de CaixaBank, también está aumentando las comisiones que cobra en los fondos más conservadores de la familia Master, que CaixaBank distribuye entre los clientes que tienen contratos de gestión discrecional de carteras.

Esto incluye a los productos CaixaBank Master Renta Fija Corto Plazo, el CaixaBank Master Renta Fija Deuda Pública 1-3 Advised By (asesorado por la gestora holandesa Robeco) y el CaixaBank Smart Renta Fija Corto Plazo. En estos casos, los incrementos de las comisiones han sido más moderados, pasando del 0,08% al 0,10% o del 0,21% al 0,23%.

Paradójicamente, estas revisiones al alza de las comisiones de algunos fondos de renta fija se producen justo cuando el sector ha registrado el peor arranque de año de su historia. Con unas pérdidas acumuladas en estos fondos conservadores del 4% en los primeros seis meses del año.

Desde el sector se recuerda que los gestores de renta fija tienen que invertir en bonos, y que las políticas monetarias expansivas de los grandes bancos centrales (para salir primero de la crisis de 2008-2012) y después para superar los efectos económicos de la pandemia, han llevado las rentabilidades de la deuda soberana por debajo del 0%. Así se conseguía aliviar los gastos financieros de familias y empresas e incentivar la asunción de mayores riesgos, comprando fondos de Bolsa.

Ahora, esa política monetaria expansiva, unido a los cuellos de botella en las cadenas de suministro tras la pandemia y a la guerra de Ucrania y sus sanciones, han acabado provocando unas subidas de precios masivas. Para atajar la desbocada inflación, los bancos centrales han virado su política monetaria, y han comenzado a subir los tipos de interés.

Curiosamente, los nuevos fondos de renta fija que se lanzan ahora, como el CaixaBank Deuda Pública España-Italia 2025, han logrado atraer mucho dinero y, dadas las subidas de tipos, han podido anunciar una rebaja de sus comisiones de gestión.

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