Una reforma que refuerza la independencia de la CNMV

El Gobierno aprobó ayer el proyecto de reforma de la Ley de Mercado de Valores, en el que se reconoce una de las grandes reivindicaciones de la CNMV en lo que se refiere a su forma de organización y funcionamiento. El texto incluye la modificación de los mandatos de los miembros del consejo del supervisor incluidos su presidente y vicepresidente, y los amplía a seis años desde los cuatro actuales, lo que supone que, al contrario de lo que sucedía hasta ahora, esos mandatos no podrán ser prorrogados y su duración será equivalente a la de otros organismos nacionales, como el Banco de España o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El cambio no solo responde a la insistencia del actual presidente del organismo, Rodrigo Buenaventura, sino también a las recomendaciones que realizó en su día la consultora Oliver Wyman con el fin de reforzar la independencia del supervisor. Una vez que la medida entre en vigor, el propio Buenaventura y la vicepresidenta, Montserrat Martínez Parera, podrán optar a una reelección de solo dos años más cuando expire los cuatro años de su actual mandato, de forma que sus nombramientos se extiendan en total seis ejercicios.

El presidente de la CNMV planteó hace algo más de un año ante el Congreso la necesidad de blindar de forma más contundente la necesaria independencia del organismo y propuso precisamente, entre otras medidas, que los mandatos se extendiesen a cinco o seis años. No fue la única reivindicación que planteó; también sugirió que se incluyese en el texto una previsión explícita que recordase la prohibición a terceras personas o a autoridades, incluso gubernamentales, de tratar de influir en el criterio de los consejeros de la comisión, así como que se eliminase la figura de los consejeros natos, es decir, aquellos que tienen presencia en la CNMV por su condición de miembros de otras instituciones, como el Banco de España, por ejemplo.

Aunque la ampliación a seis años de los mandatos de la cúpula del organismo reduzca en la práctica la duración de estos, puesto que hasta ahora se prorrogaban cuatro años más, hasta sumar ocho, la medida refuerza la independencia de unos cargos que son nombrados por el Gobierno, a propuesta del ministro de Economía, entre personas de reconocida competencia en materias relacionadas con el mercado de valores, al ampliar el plazo de sus funciones sin necesidad de tener que acudir a una prórroga. También equipara las normas de gobierno a las del resto de supervisores y acaba así con una diferencia no justificada en modo alguno ni por la categoría institucional ni por las funciones del organismo.