El hotel Ritz pide a sus clientes ayuda para restaurar un cuadro del Thyssen

Mandarin Oriental lanza una campaña de micromecenazgo para limpiar una obra de Linard

Las donaciones van de los 400 a los 1.500 euros, en función del tamaño de la flor y del tallo

Por cada flor, 900 y 1.500 euros. Por cada tallo o flor cerrada, 400 euros. Son los fragmentos en los que se ha dividido la obra Porcelana china con flores (1640), del pintor francés Jacques Linard, una de las piezas más icónicas de la colección permanente del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que acaba de abandonar la sala 21 de la pinacoteca en la que habita desde 1992 –la obra pertenece a la familia Thyssen desde 1970 y hasta su traslado a Madrid colgaba de las paredes de la mansión del barón Villa Favorita, en Lugano (Suiza)–. Ahora se encuentra en la blindada sala de restauración del museo. “Necesita una restauración porque los colores se han desvirtuado y el estado del barniz, que se ha oscurecido, hace que no se vea el volumen ni los matices de la obra”, explica la restauradora Alejandra Martos.

Para ello cuentan con la colaboración del hotel Mandarin Oriental Ritz, que dentro de su iniciativa de apoyo a la conservación del patrimonio cultural español, ha aportado 10.000 euros para la restauración del jarrón que sostiene el centro floral. Se necesitan reunir 25.500 euros más, advierte Alejandra Queizán, responsable de patrocinio, mecenazgo y amigos del museo, que asegura que la cifra total de la puesta a punto del cuadro puede llegar a los 90.000 euros.

Según el director general de Mandarin Oriental Ritz, Greg Liddell, “el apoyo al arte ha sido una de nuestras prioridades desde que volviéramos a abrir nuestras puertas hace un año”. El hotel solicitará a sus clientes, mediante una carta que depositará en sus habitaciones explicando el proyecto y a través de la edición de la revista internacional de Mandarin Oriental, la colaboración a través de donaciones. Se trata de que aquellos huéspedes amantes del arte y la cultura puedan colaborar como micromecenas de este lienzo, para los que ha dejado las flores y hojas del ramo, que son su verdadera esencia y alegría. Las aportaciones, que van de los 400 a los 1.500 euros, corresponden a partes concretas del cuadro, pudiendo elegir entre los diferentes elementos.

A cambio, aquellos que donen una cantidad superior a los 900 euros podrán visitar el taller de restauración del museo y vivir desde dentro el proceso, y los que colaboren con 400 euros podrán recorrer la sala temática de las flores de la citada pinacoteca. Todos ellos recibirán una lámina con la reproducción de la obra y un certificado de donación. “Este tipo de aportaciones tiene una interesante desgravación del 80% a partir de los 120 euros”, añade Queizán, que insiste en la importancia de este tipo de iniciativas.

El hotel Ritz ha creado una página web, en la que los mecenas podrán participar en el proceso y verlo crecer desde dentro con diferentes aportaciones asignadas a flores y hojas que conforman el cuadro. La elección, por parte del hotel, de la pintura no es casual. Las flores, en este caso un ramo campestre con una gama cromática de tonos cálidos, rojos intensos y rosas, forman parte de la vida diaria del hotel, que acoge un taller propio de la firma Brumalis.

La restauradora Alejandra Martos posa con la obra 'Porcelana china con flores', de Jacques Linard.
La restauradora Alejandra Martos posa con la obra 'Porcelana china con flores', de Jacques Linard.

El proceso de restauración del cuadro, que tendrá una duración aproximada de ocho meses, comprende una minuciosa tarea de estudio y restauración. “Lo primero que tenemos que hacer es hacerle un análisis fotográfico, hacerle una radiografía y estudiarlo bien con luz ultravioleta”, explica Martos, que detalla que este tipo de trabajos requieren de mucha minuciosidad y paciencia. “Una vez que empiezas un trabajo de este tipo puede ir como la seda o te puedes encontrar con dificultades. En cualquier caso, es un proceso emocionante”, explica la restauradora, que posa con el cuadro del pintor francés, conocido por su naturalezas muertas, de las que guarda una el Museo del Prado.

No es la primera vez que el Museo Tyssen lanza una campaña de micromecenazgo. Bajo el lema Protege lo que nos hace humanos, más de 600 donantes colaboraron con el museo en su primera campaña de crowfunding. Con su implicación y sus aportaciones han hecho posible la restauración de una de las obras maestras de la colección permanente: La plaza de San Marcos en Venecia, pintada por Giovanni Antonio Canal (Canaletto) en 1723, que refleja el paisaje urbano de la época con un detalle y una meticulosidad difícilmente igualables por aquel entonces. Casi 300 años después de su creación, esta pintura precisaba de una limpieza, que el equipo de restauración del museo comenzó en diciembre de 2018. Junto con la limpieza se llevó a cabo un estudio técnico que reveló al detalle las técnicas, pigmentos y fases compositivas que dieron lugar al cuadro.

Para la realización de este proyecto, la obra de Canaletto fue dividida en 1.000 fragmentos. Así, los donantes, tanto particulares como empresas, pudieron seleccionar qué región del cuadro apadrinar con su aportación. La recaudación obtenida, según Queizán, fue de 50.000 euros. “Es importante fomentar, como hacen los anglosajones, el compromiso con el patrimonio. Aportar un grano de arena a la restauración de un cuadro es motivo de orgullo”, concluye.

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